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Samuel Sánchez: "Cuesta cambiar de ser líder a ser gregario"

Marca Marca 21/05/2014 Enrique Bernaola

El BMC de Cadel Evans apareció en febrero en el camino de Samuel Sánchez y la vida le volvió a sonreír al campeón olímpico de Pekín. Ahora está en el Giro de Italia, su primera grande en la escuadra estadounidense y con una función de gregario a la que todavía se está adaptando. Tras besar el suelo en la batalla de Montecassino espera poder estar junto a su líder y maglia rosa en la tercera y decisiva semana de competición.

Pregunta. ¿Cómo se encuentra después del golpe en Montecassino?
Respuesta.
En la tele no se vio del todo cómo fue la caída, solo se vio la parte de atrás. La parte de adelante fue tremenda. Íbamos a 70 por hora y de repente empezamos a caer como fichas de dominó. Al menos tuve la suerte de caer más o menos bien, no me clavé ni un plato, ni nadie se cayó encima de mí. En caliente pensé que no tenía nada, pero al día siguiente no podía ni levantar la pierna derecha.

P. Aquel día hubo polémica porque algunos corredores criticaron que el BMC se pusiera a tirar cuando se había caído medio pelotón.
R.
Cada uno hace su propia lectura. Lo que está claro es que entramos en Cassino y miraron para atrás, vieron que no seguía nadie y no sabíamos qué había pasado. Fue un caos. Parar la carrera a nueve kilómetros de meta es complicado. A principio de etapa se hubiera parado.

P. ¿Qué tal está siendo la experiencia de correr una grande en el BMC?
R.
En el fondo, es como estar en cualquier otro equipo, hay que dar pedales y ya está. Pero la diferencia que veo principalmente es que nunca había ido con un compañero vestido de líder como es Cadel y eso se nota un poco más en la presión de la gente y los medios de comunicación. Pero Cadel es muy veterano y ya sabe lo que es ir de líder. Está muy tranquilo y sabe que queda mucho Giro, que no tiene nada ganado.

P. ¿Cómo cambia uno el chip de ser líder de un equipo a ser gregario?
R.
Cambia todo bastante. La forma de moverte, de correr... Pero intentas asumir ese papel lo mejor posible. A mis compañeros les he dicho que a mí me costaba la manera de ir en carrera, de ser ahora gregario. Lo entienden. Aquí a los líderes lo llaman ser un campeón y ellos me ven así, me siguen viendo como un líder. Cadel también, supo mi situación desde un primer momento. Sabe que hasta hace seis meses éramos rivales directos, peleábamos por los mismos objetivos y en ese sentido me ayuda mucho. Puede dar una imagen de persona introvertida...

P. Es cierto, siempre se le toma por un corredor muy serio, muy concentrado en todo momento.
R.
Sí, concentrado siempre. Pero es una persona muy normal. Somos muy parecidos, gente reservada, tranquila,... Somos casi de la misma quinta. Es alguien con los pies muy en el suelo y que le gusta mucho aislarse de los medios.

P. Morabito está haciendo un trabajo impecable a la hora de tirar del carro. ¿Su turno llegará en la tercera semana?
R.
Eso esperamos todos. Quiero recuperar mi nivel para tener un buen golpe de pedal y acompañar a Cadel lo más lejos posible. Morabito siempre ha sido un gran gregario, tiene experiencia y lo está haciendo muy bien.

P. ¿Ve capaz de aguantar a Evans al mejor Quintana en la alta montaña?
R.
Si Nairo tiene el nivel del año pasado en el Tour creo que es intratable. Pero Cadel todavía tiene bastante ventaja y la crono de mañana se le puede dar muy bien. Nairo es también buen contrarrelojista. Pero el Giro no es solo Quintana. Hemos visto a Pozzovivo, que para arriba va muy fuerte, y Urán no ha dicho su última palabra. Cualquiera que esté a dos minutos puede ganar este Giro.

P. Además de experiencia, ¿qué cree que tiene Evans que no tienen sus rivales?
R.
Con algunos, dos minutos y con el que menos, casi un minuto. Eso es lo que tiene [risas]. En crono llana es mejor que sus rivales, pero también queda la cronoescalada, donde Cadel es bueno pero que favorece a gente como Nairo o Pozzovivo.

P. ¿Con cuánta ventaja se darían por satisfechos al acabar esta semana?
R.
Yo creo que Cadel depende de sí mismo. Al final, tú tienes esa ventaja pero siempre dependes de ti mismo. Porque si un día explotas y pierdes una minutada, da igual lo que tengas de ventaja. Hay que ir día a día, el Giro es diferente a todas las carreras.

P. ¿El plan de este fin de semana en montaña es defenderse o pasar al ataque?
R.
No tenemos ningún plan de momento. Hay que ir día a día. Este miércoles [hoy] es un día complicado del que no se está hablando. Hay un puerto muy duro a falta de 20 ó 30 para meta y luego es todo bajada. Puede pasar de todo.

P.¿Podríamos verle a usted y a Evans atacar en un descenso, dadas sus cualidades?
R.
Bueno, los demás también bajan bien. Y si atacas en un descenso también corres muchos riesgos. A veces no conviene asumir un riesgo innecesario para ganar 10 segundos y acabar en el hospital.

P. Y además de ayudar a Evans para la general, ¿tiene usted algún objetivo personal en particular?
R.
No, hay que ser consecuentes. La maglia rosa prima sobre todo lo demás. Es a lo que venimos al Giro. No puedo anteponer mis intereses a los del equipo. Aquí estamos para ganar la carrera y eso es lo más importante. Ser el mejor español es algo anecdótico.

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