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Tú y yo no somos tan diferentes

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 11/06/2014 Cristina Cubero

Fred tenía 7 años cuando su madre Giselda falleció. Un cáncer duro, durísimo, que dejaba a Fred huérfano y separaba a la familia; Fred se fue a vivir con una tía, sus hermanas con otro familiar. Lo primero que hizo con su primer sueldo como futbolista en el América fue juntar a su familia.

Oscar, centrocampista del Chelsea, tenía sólo 3 años cuando su padre falleció en un accidente de tráfico. Sólo 3 años pero recuerda que le hablaba de fútbol, siempre. Creció sintiéndose responsable de su familia. Oscar se casó con 18 años con su novia de la infancia, hace cuatro días nació su primera hija. Soportaba muchas bromas en la sub-20, le decían que con 18 años tenía que divertirse… Él sólo sonreía, demasiado tímido para explicar a sus compañeros que él así era feliz.

También tiene una niña Fred, saladísima. Se llama Geovana y es la debilidad del guaperas de la selección, el tipo simpático, extrovertido, conquistador. Su vida está llena de capítulos de indisciplina y eso que entró en la historia de Brasil al conseguir en una Copa Sao Paulo de juveniles el gol más rápido de la historia hasta ese momento: 3 segundos y 17 centésimas, un chut desde medio campo. Frederico Chaves Guedes recordaba hace unas horas una foto que se hizo con Fernandao, que falleció esta semana en un accidente de helicóptero. Los dos con la camiseta de Brasil, Fred con el 19. Para él también va esta Copa y para Scolari, porque por fin un entrenador "quiere a un '9' de verdad, no un falso atacante".

Oscar cumplió el sueño de su padre de vestir la camiseta del Sao Paulo pero problemas contractuales le hicieron dejar el equipo de su vida para fichar por el Internacional, donde vivió la dificultad de pasar 47 días fuera de los terrenos de juego por un proceso de su ex club. De ahí al Chelsea después de los JJOO de Londres y ahora vuelta a empezar con la seleçao. No está Oscar en su mejor momento, lo sabe, pero piensa que él, José, le ayudará. Lleva un únicotatuaje Oscar: "Cada paso que yo doy, cada noche que rezo, siento tu falta". Le rodea el antebrazo. Su padre está ahí. Como la madre que Fred perdió y que también recuerda.

Fred y Oscar tienen personalidades totalmente opuestas pero en el fondo no son tan diferentes. Los dos han superado la muerte de su ser más querido, los dos sueñan con ganar la Copa del Mundo en Brasil para recordar a los que se fueron.

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