Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Tensión en la portería del Barça

El Economista El Economista 02/08/2016

El alemán, que amenazó con irse si no es titular, acortó sus vacaciones para competir ya mismo con Bravo © Reuters El alemán, que amenazó con irse si no es titular, acortó sus vacaciones para competir ya mismo con Bravo

Ayer debía haber sido una jornada de normalidad feliz en Barcelona. El vigente campeón de Liga y de Copa entrenó en la ciudad condal con un buen puñado de caras nuevas, como los internacionales españoles, además de Rakitic, Vermaelen, Mascherano y Claudio Bravo. Futbolistas que tenían previsto su aterrizaje para ayer mismo. No sucedía así con Ter Stegen. El arquero germano contaba con el permiso de Luis Enrique para haber prolongado su descanso un par de días más fruto del buen papel de su selección en la Eurocopa.

Pero Ter Stegen, como ya sucedió el año pasado, se negó a prolongar su descanso estival y se puso a las órdenes de 'Lucho' con un claro objetivo: competir con Bravo por un puesto en la portería. Y este verano, a diferencia de otros, la tensión por hacerse con la titularidad es mucho mayor que en cursos anteriores, que ya es decir.

El primer curso en que ambos estuvieron entre los palos de la meta blaugrana, Ter Stegen (apenas un chaval) llevó con cierta normalidad el hecho de jugar 'sólo' la Champions y la Copa. Ya el año siguiente (es decir, la pasada temporada) la convivencia no fue tan sencilla. El germano amagó con marcharse del club por no tener la regularidad de Bravo (juega la Liga, es decir, cada fin de semana).

Luis Enrique y Robert Fernández, director deportivo, frenaron su deseo prometiéndole no una mejora salarial, sino laboral, esto es, dejándole entrever que sí, que jugaría más. Pero he aquí que nadie le ha dicho a Bravo que jugará menos. El resultado de este galimatías es que ambos porteros ya están bajo las órdenes de su entrenador en un ambiente de máxima competitividad nunca visto desde 2014 y clara tensión entre sus dos protagonistas, ansiosos por hacerse con el puesto y saber cómo se resolverá la cuestión.

Una duda que ya se le planteó a 'Lucho' en sala de prensa y a la que el asturiano respondió con un "ya veremos" que posponía al inicio del campeonato la resolución del conflicto. Si por él fuera, las cosa se mantendrían como están. De hecho, no ha dado luz verde a la salida de Bravo al City porque no quiere desprenderse del chileno.

Eso, sin embargo, implica mantener a los dos arqueros y, por tanto tener sí o sí a uno de los dos enfadados, algo que ni Luis Enrique, ni casi nadie puede evitar. Un panorama complejo que, cuenta la prensa deportiva catalana, preocupa en el seno del club: nadie quiere que este conflicto lastre el buen ambiente de un vestuario por ahora estable.

MÁS EN MSN

-La nueva 'guerra' entre Aleix Vidal y Luis Enrique

-Las eternas promesas del fútbol mundial

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de elEconomista.es

image beaconimage beaconimage beacon