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Tensión y gorrazos entre Hamilton y Rosberg tras la carrera de Austin

Marca Marca 26/10/2015 Daniel G. Lifona
Hamilton y Rosberg se intercambian 'gorrazos'. © Marca Hamilton y Rosberg se intercambian 'gorrazos'.

No todo fueron alegrías en Mercedes después de que Lewis Hamilton conquistara su tercer título mundial de pilotos, el segundo consecutivo con la escudería alemana. El domingo en Austin también hubo un perdedor, Nico Rosberg, y se notó que no tenía nada que celebrar.

El piloto alemán, que no pudo aplazar una carrera más el desenlace del Mundial y ahora tendrá que luchar por el subcampeonato con Sebastian Vettel, estuvo especialmente esquivo y ausente tras la victoria que certificaba el tercer título de Hamilton.

Rosberg tenía motivos para huir del jolgorio que se montó en el box de Mercedes. Estaba enfadado con Hamilton por la arriesgada maniobra del británico en la salida. Lewis puso en peligro toda la carrera en los primeros metros por adelantar a Rosberg, que salía primero, y obligó a su compañero a salirse de la pista rebasándolo en la segunda curva, la primera de izquierdas.

La polémica maniobra del británico también hizo que Rosberg perdiera la posición respecto a Daniil Kvyat y Daniel Ricciardo. De golpe, el alemán cedió tres posiciones y circulaba cuarto tras los dos Red Bull.

"Lo que sucedió en la salida estuvo al límite. Lewis fue extremadamente agresivo en la curva 1, se me echó encima. Eso no está bien, pero qué voy a decir. No puedo decir nada más. Estaba por delante en medio de la curva, he mirado hacia un lado y he visto a Lewis viniendo hacia mí. Se ha pasado un punto de agresivo", se quejó Rosberg.

La tensión de la pista se trasladó fuera nada más acabar la carrera. Rosberg y Hamilton se encontraron en la habitación donde se preparan los pilotos antes de subir al podio. Rosberg estaba sentado en un sillón con las piernas cruzadas, la cabeza apoyada en una mano y la mirada perdida mientras Hamilton se secaba el sudor de la cara con una toalla.

El británico cogió las gorras con las que siempre posan los pilotos en el podio, las negras y amarillas de Pirelli, y lanzó una a las piernas de Rosberg. Sin pensárselo, el alemán cogió la gorra de la visera y se la tiró de vuelta al británico, rozándole una mano. Hamilton dirigió una mirada de extrañeza a Rosberg, pero enseguida siguió a lo suyo, acicalándose para subir al podio como campeón. Rosberg le sostuvo la mirada al inglés y tampoco se inmutó lo más mínimo. Todo quedó ahí, en un roce sin mayores consecuencias.

El adelantemiento de Hamilton en la salida no fue lo que hizo perder la carrera a Rosberg. Lo que le costó la victoria fue un error suyo cuando lideraba la prueba en las últimas vueltas. El británico aprovechó que el alemán se fue largo en una curva para rebasarlo a ocho vueltas del final, desde donde enchufó la directa hacia su tercer título mundial.

"Por supuesto que estoy muy decepcionado. Es increíble, no sé qué ha pasado, no puedo explicarlo. Nunca me había pasado antes en carrera, en la calificación o en los entrenamientos. Es duro perder la carrera así. Estoy muy decepcionado", se flageló.

"No creo que haya un problema con el coche, se trata de un error de pilotaje por mi parte. Pero quiero saber lo que pasó, vamos a tener que analizarlo", añadió Rosberg que espera aprender de los errores cometidos esta temporada. "Estoy luchando conmigo mismo para mirar hacia el futuro. Estoy muy decepcionado, pero todo lo que pasa te hace crecer", concluyó el piloto de Mercedes.

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