Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Un día como nunca hubo otro

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 17/05/2014 Miguel Rico

Barça-Atlético. Segundo contra primero por el título de Liga. El campeón se mide, en casa, al líder. Al aspirante. Último partido del campeonato. Una final para el final de trayecto de un equipo único. El mejor de todos los tiempos. Absolutamente de todos. Este Barça histórico que hoy quiere firmar el epílogo con el sello de otro gran título. El único equipo del mundo que puede seguir ganando después de haberle dado, hasta tres veces, por muerto.

Tarde gloriosa en el Camp Nou. Un día excepcional. Como nunca hubo otro, porque jamás coincidieron, en un mismo partido, tantos motivos para que los barcelonistas se entreguen al equipo con una generosidad absoluta. Innegable. Y por eso, porque pase lo que pase se merece este grupo de futbolistas, esta tarde, antes, durante y después del partido, que los espectadores que llenarán el estadio les apoyen sin desmayo desde el minuto uno al pitido final.

De lo que, en el fondo, se trata hoy es de que este equipo irrepetible tenga el final que merece. Si hay un día para demostrar hasta dónde llega el agradecimiento de la afición del Barça, ese día es hoy. Y el agradecimiento debería ser infinito. ¿Cuándo volveremos a ver algo igual?

Por todo lo que han ganado estos futbolistas (Más que nadie). Por lo que les queda por ganar (La Liga más increíble de todos los tiempos). Por los que se van a ir a otro sitio (Y que hoy, desde el titular o desde el banquillo, darán su última gota de sangre blaugrana). Por quienes (como Carles Puyol) dejan el fútbol después de dejarse en el Barça todo lo que tenían. Por quien se ha ido del todo. Por los que se quedan para tratar de que el punto final sea, inmediatamente, mañana mismo, un punto y seguido. Y, por supuesto, por todos los que van a venir y hoy pueden empezar a enterarse de dónde van a jugar. En un club, en un estadio. que es capaz de aplaudir, como nunca aplaudieron a su equipo. Pase lo que pase. Sin mirar al marcador.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Mundo Deportivo.com

image beaconimage beaconimage beacon