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Un pádel con el 'tridente mágico'

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 16/05/2014 Cristina Cubero

Jugar a pádel. Quiere jugar a pádel con Luis Enrique en Gavà. Quiere saltar a la pista junto a Fernando Belasteguin y ganarles el asado a Iván de la Peña y Lucho. Quiere jugar con su hija Manuela tirado por el suelo, sin que la rodilla le recuerde que ha dado demasiado al fútbol, sí, demasiado. Ha encontrado el especialista que sin la presión de ser capitán del Barça le ayudará a olvidar esos problemas que le han obligado a retirarse del fútbol. Ahora tendrá la libertad para pensar sólo en sí mismo, algo que no ha hecho hasta ahora. Siempre algún problema, algún conflicto del entorno, de vestuario, siempre una llamada le recordaba que él era el capitán. Y respondía, siempre respondía.

Quiere jugar a pádel y pasar horas con el tridente mágico, los tres mosqueteros que son más que amigos, hermanos. Iván de la Peña estaba más nervioso en la primera fila de la rueda de prensa de despedida de Puyol que el día de su boda. Agachaba la cabeza para no llorar y recordaba en silencio las veces que Puyi estuvo ahí, haciéndole reír. Lucho no podía estar en la sala de prensa, pero estuvo en ese video con una imagen que traspasó la pantalla. Habla de Puyi con el corazón porque han crecido juntos y porque el asturiano ha ayudado a Puyol a ser el padre que es ahora.

Puyi podrá coger un avión y perderse en Milano con Demetrio Albertini, un futbolista mucho más importante en la historia del Barça de lo que la gente piensa. Apenas estuvo unos meses pero cambió la mentalidad del vestuario, les hizo creer que serían campeones, que tenían todo para ser los más grandes. Le enseñó a Puyol todo lo que él había aprendido en el AC Milan, ese club que estuvo siempre en el referente de Carles Puyol y que seguramente esté en su cabeza si acepta ser el nuevo Director de Fútbol Base del Barça. De Milanello adoraba el sistema de entrenamiento, las instalaciones, que todos compartiesen almuerzo, merienda y hasta cena… Le gustaba porque Puyol ha adorado su profesión ysiempre se ha cuidado como lo hace un deportista de elite. 'Deme' también estaba en esa primera fila reservada para la familia.

Cierro los ojos y pienso que un tipo como Puyol merece dormir toda la noche, sin que la rodilla le estropee sus sueños. Es lo único que necesita para comenzar a disfrutar de su nueva vida. En su última frase recordó a cinco personas que han marcado su vida y que querría que hubieran estado ahí, en primera fila. Su padre, Josep, al que un accidente laboral le robó la vida, Miki Roqué, al que vio morir poco a poco, al que visitaba casi a diario en la clínica, que murió por culpa de un cáncer cruel y desalmado. La misma enfermedad que se llevó a Tito, a Luis Aragonés. Se acordó de Antonio Oliveras. Ellos no pudieron participar en ese aplauso general, pero han hecho grande a Puyol. Le han convertido en el hombre que es. Puyi ahora sólo quiere jugar a pádel con sus amigos y trabajar en el fútbol base con la misma pasión con la que ha llevado el brazalete de capitán.

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