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Un poco más favorito

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 13/05/2014 Carles Rexach

La Liga llega a un final de esos que se recuerdan durante años. Gane quien gane, acabar una competición de 38 jornadas en un partido final entre los dos únicos aspirantes al título es algo singular, extraordinario, fuera de la normalidad. Barça y Atlético de Madrid se las verán el sábado en el Camp Nou y a los colchoneros les valen dos resultados para ser campeones y a los azulgrana solamente uno: ganar. Sin embargo, yo creo que el Barça es un poco favorito, aunque sólo sea un poco. Sí, ya sé que esta temporada el Barça no ha sido capaz de ganar un partido de los cinco que le ha tocado enfrentarse al Atlético, pero precisamente por eso quizás por estadística también toque.

Pero, sobre todo, si a mí antes de empezar cada temporada en verano me dicen que me jugaré ganar la Liga en un último partido en mi casa y con mi afición lo firmo con los ojos cerrados. Por eso veo al Barça ligeramente favorito ante un Atlético que está haciendo una temporada histórica. Y, repito, ya sé que el Atlético cuenta con la ventaja de que ni siquiera necesita ganar, que le vale con empatar, para llevarse esta Liga. Aun así, en mi época de futbolista habría preferido jugarme la Liga en casa con la obligación de ganar que jugármela fuera aunque me valiera con empatar. Eso lo tengo clarísimo.

Además, se ha eliminado la morbosa posibilidad de que un triunfo del Barça le pudiera dar el título al Real Madrid, lo que siempre relaja el ambiente entre el barcelonismo. Ahora no dependemos de otros, sino solamente de nosotros, y eso no tiene precio.

Por otra parte, esta Liga ha marcado un cambio de tendencia o, mejor dicho, una vuelta a la Liga de casi toda la vida. Llevábamos unos cuantos años en que veíamos como algo normal preguntarse no si el Barça o el Madrid ganarían a un Getafe, un Elche, un Valladolid o un Ossasuna, sino cuántos goles les meterían. Eso este año no ha sido así y esta realidad me devuelve a un campeonato más plagado de trampas,como lo fue casi siempre. Por lo que sea, esta vez cuesta más ganarles, sobre todo en este final de campeonato. Si eso hubiese ocurrido en la primera vuelta, todavía tendría más encanto, porque nadie daría por hecho que iba a ganar este partido o el otro. Ya se verá la próxima temporada si eso es una excepción o se ha acabado la Liga de los 100 puntos.

Pero ahora hay que estar por lo que importa, ese Barça-Atlético que el sábado llenará el Camp Nou. No se lo pierdan.

Mi reflexión

Ayer se supo el árbitro del partido que decidirá la Liga en el Camp Nou. Se trata de Mateu Lahoz, que ya pitó la final de Copa entre el Barça y el Madrid. Esta vez, este Barça-Atlético no será nada fácil porque hay mucho en juego, una Liga en 90 minutos. El árbitro tendrá que hilar muy fino, pitar sin miedo y no permitir un juego demasiado duro, aunque sé que Mateu es de los del "sigan, sigan". En los últimos partidos se ha visto bastante leña, entradas duras, y eso ha dado un plus a los equipos que van fuerte al choque. Lo único que pido es que los árbitros apliquen el reglamento. Con eso me conformo y, la verdad, ya es mucho.

Tres fallos garrafales del Real Madrid

Es lo que tiene el fútbol; cuando nadie se lo espera, llega el petardazo. El Real Madrid venía de meter cuatro en Múnich y quien más quien menos ya lo veía ganando el triplete. No va a poder ser al haber cometido tres fallos garrafales consecutivos que le han descabalgado de la Liga y que, de paso, han dado vida a un Barça que tampoco ha estado fino. Es otra lección que nos da el fútbol, sobre todo para quienes creen que todo se puede analizar y que todo tiene una explicación lógica. Si fuera una ciencia exacta, el fútbol no lo vería nadie. Ese es su encanto. Ahora, el Barça y el Madrid tienen una final y el Atlético, dos. Creo que el Atleti estará más ansioso porque de una temporada histórica pueden pasar a quedarse sin nada.

La lucha por el título oscurece la del descenso

Es normal: todos los focos se los está llevando un final tan apretado por el título que a dos jornadas de la conclusión tenía tres candidatos y, a 90 minutos del cierre, se lo juegan cara a cara los dos supervivientes, el Barça y el Atlético de Madrid. Pero si esta Liga está siendo apasionante por arriba, también hay que destacar la pelea que se está montando abajo por salvar el pellejo y quedarse en Primera. Si el título es un desafío bonito, el no bajar es la cara del drama. La pugna ahí se presenta muy complicada, sobre todo con un Valladolid-Granada terrible. Getafe, Osasuna... todos sentirán la angustia de luchar no por ganar, sino por sobrevivir. Lo que está claro es que este será un final de temporada para no olvidar en muchos años

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