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Una Liga daliniana

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 11/05/2014 null

El genial, único e inclasificable Salvador Dalí hubiera cumplido hoy 110 años. Cuentan sus biógrafos que el artista sentía atracción por el fútbol como fenómeno de masas. Mantuvo una buena amistad con Samitier y Sagi y alguna vez se le había visto dar patadas a un balón por las calles de Cadaqués. Además, suyo es el cartel del 75º aniversario del FCBarcelona, también una obra titulada 'GOL' que donó en 1977 a la UE Sant Andreu y un cuadro cedido por el pintor ('Els atletes olímpics') se usó para promocionar la inauguración del Estadio Municipal de Figueres en 1986. No sé qué le parecería a Dalí la deriva mercantilista del fútbol actual, pero seguro que sería, hoy en día, un excelente tertuliano que hubiera disfrutado de la Liga más surrealista de los últimos tiempos. Una Liga con un guión imprevisible. Un título digno de ser expuesto en el fascinante Teatro-Museo Dalí de Figueres. Allí, al lado del Cadillac con lluvia interior que hay en el patio.

Cualquier aficionado equidistante entre los tres candidatos debe haber disfrutado muchísimo con los constantes cambios en la clasificación. Como un amante del arte observando los detalles de un Dalí. Ha habido emoción, giros inesperados, rendiciones prematuras y una final en el horizonte para decidir el campeón, algo que no vemos desde los años 50. Para vender el producto LFP, genial. Y con el Atlético de invitado sorpresa demostrando que el dinero tampoco da la felicidad completa en el fútbol. Si la analizamos desde el punto de vista barcelonista, se gane o no se gane la Liga, la temporada no ha sido tan atractiva. Más bien, discreta. Por no decir agónica. Sí, hay muchos condicionantes y factores correctores, pero no ha colmado las expectativas del primer año Messi-Neymar. A Martino le ha venido grande la empresa, los jugadores han fallado demasiado y la dirección deportiva ha pecado de pasividad. Si hoy se gana en Elche (no me fío ni un pelo) y la semana que viene se canta el alirón, mi opinión no va a cambiar. Habrán sido los mejores, la Liga será merecida y habrá que celebrarla a lo grande porque no está el mundo para ir minimizando las alegrías. Será un éxito, un objetivo cumplido, el final feliz de un trayecto amargo. La séptima Liga en 10 temporadas; la quinta de las últimas seis.

Existe el riesgo de que la ultraexigencia nos mutile la ilusión, pero no debemos confundir la vigilancia crítica con la negatividad. Pese a las contradicciones de la temporada, hay varias conclusiones positivas. La principal, que hay materia prima.

El Barça está a dos victorias de ganar una Liga que tenía perdida. Y está a dos victorias de lograr algo todavía más difícil. Diría que lo más difícil de hacer en el mundo del fútbol (veáse casos de Manchester United o AC Milan): regenerar una plantilla legendaria, pasar de Guardiola a Luis Enrique, cambiar de ciclo mientras se ganan Ligas. Como dijo Dalí: "La vida debe ser una fiesta continua". El fútbol, también

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