Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

"Valdebebas estuvo empapelada con la foto de Piqué enseñando la mano"

Logotipo de Marca Marca 09/05/2014 MARCA.com
Photo © Proporcionado por marca.com Photo

Álvaro Arbeloa habló sin tapujos en una amplia entrevista en Jet Down donde dejó titulares para todos los gustos. Desde el "Valdebebas estuvo empapelada con la foto de Piqué enseñando la mano" hasta el "yo quiero en mi equipo a un Diego Costa. Un rompehuevos que va a por todos los balones".

Mourinho, sin pelos en la lengua: "Nosotros nos damos cuenta de quién es Mou un día de pretemporada. Los españoles veníamos de ser campeones del mundo y nos incorporamos en Los Ángeles. Allí jugamos un partido contra los Galaxy y en el descanso palmábamos 2-0. ¡Los gritos que soltó por esa boca! A todos, no se salvó ni uno. Aprendimos rápido quién era Mou. Tú no te imaginabas a Pellegrini gritándole así a Cristiano. Nos acordamos mucho de esa charla. Decía: '¿Tú no quieres correr? No problema para mí: banquillo. ¿Tú tampoco? No problema para mí: fuera'. A quien fuese: a los campeones del mundo, a Kaká o a un canterano".

El sufrimiento tras el 5-0 del Barça: "Valdebebas estuvo empapelada con las declaraciones de ellos sobre su superioridad y su estilo y esas cosas, y la foto con el gesto de Piqué enseñando la mano. No me preguntes quién lo hizo porque no tengo ni idea, y sé que Mou no fue porque pasaba absolutamente de eso. Pero a alguno se le ocurriría".

Un vestuario roto: "Se había deteriorado bastante la relación de Mou con algunos compañeros. Pero fuimos lo suficientemente profesionales para que nada de eso afectase en el campo. La Liga la perdimos al principio, pero llegamos a la final de Copa y a las semifinales de Champions. El 4-1 tuvo que pasar, ya está. No fue por llevarse mejor o peor".

Alabanzas a Diego Costa: "Ves jugar a Diego Costa y piensas: 'Joder, este tío qué cosas hace'. Bueno, pues yo quiero a un Diego Costa en mi equipo. Un rompehuevos que va a por todos los balones y choca con todo el mundo. Y cuando juego contra él me tendré que pegar con él y ya está".

¿Su pisotón a Villa?: "Es un balón que le tiran al espacio y yo me pongo delante de él. Él me da un codazo por detrás que me tira, y al levantarme sé que lo tengo ahí en el suelo, así que le doy; no apoyé peso pero fue una forma de decirle: 'Eh, me has tirado de un codazo y aquí estoy yo'. Él se revolvió y lo levanté con Sergio. Luego se lió un pollo de cojones".

La lesión a Bale: "Con Gareth fue un choque del que ni nos dimos cuenta. No fue una patada ni una entrada. Un choque fortuito en el que le di con la rodilla en el gemelo, que lo debía de tener en tensión".

Zidane como segundo entrenador: "Siempre ha sido muy callado. Ahora poco a poco va soltándose. Al final un segundo entrenador es más importante de lo que la gente se cree. Tiene más contacto con los jugadores, que nos atrevemos más a hablar con el segundo que con el primero: 'Joder, es que el míster esto, el míster lo otro'".

La espantada de Camacho tras subirle al primer equipo: "Me llamó el día que presentó su dimisión. Tercera jornada de Liga, perdimos 1-0 en Barcelona contra el Espanyol. Ya antes, en la charla previa al partido, había una tensión tremenda. Dejó en el banquillo a Beckham y a Raúl. '¡Ahora id a hablar con vuestros amiguitos de la prensa', gritaba después de dar la alineación. Y uno se reía. '¡Sí, sí, ríete!'. Yo pensaba: 'Joder, estos tíos están por encima del bien y el mal'. Para mí fue un palo, porque al fin y al cabo él me había subido. Pero cogió el equipo García Remón y me hizo debutar".

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Marca

image beaconimage beaconimage beacon