Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Verstappen: ¡ay mi madre, el bicho!

SPORTYOU SPORTYOU 15/05/2016 David Sánchez de Castro
Verstappen: ¡ay mi madre, el bicho! © Getty Images Verstappen: ¡ay mi madre, el bicho!

Subirse al carro de Max Verstappen es casi obligado para quien tenga un mínimo de gusto por el automovilismo. No es un piloto normal. Es ese tipo de personas que las ves que arrasa allá donde va, que cuenta con un talento tan brutal que verle ganar es como ver a un león clavarle los incisivos a una gacela: lo normal. Su llegada a la Fórmula 1 generó suspicacias, especialmente entre el sector acomodado de la prensa española, que le vio como una amenaza hacia la esperanza de futuro Carlos Sainz. Qué tendrá que ver una cosa con la otra, digo yo. Que el brillo de Verstappen no opaque el grandísimo destino que le aguarda al español. Tranquilos, que Carlos tiene un futuro 'de carallo'.

Los que no estamos en esto por los canapés o las prevendas, confiamos en Verstappen desde el principio, sin que por ello devaluemos a Sainz. Sí, esto es una medallita: yo ya sabía que íbamos a alucinar con el holandés rubito este, e incluso di los pertinentes motivos, argumentados por quien más sabe de él, un Xevi Pujolar que fue apartado y que no ha podido celebrar con su ex pupilo su primera victoria. No me cabe duda de que estamos ante el advenimiento de uno de los mayores talentos de la historia del deporte de las cuatro ruedas. Quien haya visto su victoria en Montmeló, posiblemente pueda contar dentro de 10 o 20 años algo similar a lo que hoy sienten los que vieron la primera victoria de Michael Jordan, de Leo Messi, de Rafa Nadal o de 'ponga-aquí-su-leyenda-deportiva-preferida'. Algunos le comparan incluso con Ayrton Senna, una de esas estériles discusiones que no llevan a ningún lado.

La victoria de Verstappen en Montmeló viene a confirmar también, para quien llama a Vettel 'campeón de Hacendado' y cosas así, que la filosofía Red Bull da sus resultados. Ya hicieron tetracampeón al líder de Ferrari, y están fabricando una nueva criatura a sus pechos. Que Helmut Marko levantase el trofeo en el podio de Montmeló no es casual: el éxito de Verstappen es el éxito de sus ideas. A quien no le guste, que espere sentado al televoto.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de SPORTYOU

image beaconimage beaconimage beacon