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¿Puede el PSOE romper su disciplina de voto en la investidura de Rajoy?

Bolsamanía Bolsamanía 06/08/2016 Antonio Villanueva

Artículo 79.3 de la Constitución española: “El voto de Senadores y Diputados es personal e indelegable”. A pesar de estar claramente recogido en la Carta Magna, el voto de los políticos no es tan 'personal', ya que la disciplina de voto de los partidos domina con puño de hierro el panorama parlamentario español. ¿Pero y si algunos diputados del PSOE hicieran una excepción en la próxima votación de investidura de Mariano Rajoy?

Desde la formación liderada por Pedro Sánchez ya han reiterado por activa y por pasiva que votarán 'no' en la investidura del ahora presidente del Gobierno en funciones. Cada vez que algún diputado socialista es preguntado por su intención de voto y si piensan abstenerse para dejar gobernar a Rajoy, se remite al último Comité Federal celebrado el pasado mes de julio, en el que se decidió la negativa a apoyar la investidura del candidato del Partido Popular.

"Formo parte de la ejecutiva de un partido y de un grupo parlamentario y estoy sometido a una disciplina de voto. Mi voto es no a Rajoy, pero ya veremos", aseguraba hace tan solo unas semanas el diputado mallorquín del PSOE en el Congreso de los Diputados, Pere Joan Pons, dejando ¿entrever sus dudas acerca del sentido del voto de su partido.

El portavoz del PSOE en el Senado, Óscar López, confirmaba hace unas semanas la importancia de que todos los diputados de su formación política voten lo mismo. "El PSOE votará en bloque, como no puede ser de otra forma. Somos un partido serio y sus decisiones las acatan todos sus miembros".

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El sentido del voto dirigido desde las cúpulas de los partidos es algo inherente a la democracia española y no parece que vaya a cambiar demasiado durante los próximos años. "En el PSOE la disciplina de voto es algo religioso. Se podrán criticar, pero romperla sería imposible", asegura el analista político Antonio Papell, que cree por tanto que los socialistas acatarán las órdenes que lleguen desde arriba en la votación de investidura.

"Me sorprendería muchísimo que eso ocurriese. Nadie quiere mojarse mucho delante de la militancia", apunta también el politólogo Eduardo Bayón, que ve como una posibilidad "muy remota" que el PSOE se pueda dividir en su voto a Rajoy. "Se ha hecho a lo largo de la historia en temas puntuales, pero en la investidura es muy difícil que se dé. El electorado castiga mucho las disputas internas", añade.

"Es verosímil que en el ultimo minuto el PSOE pueda ceder la parte de diputados que necesita el PP para formar Gobierno, pero altísimamente improbable que se ceda la disciplina de partido", ha coincidido el presidente de la firma Asesores de Comunicación Pública, Luis Arroyo. "Estoy seguro de que habrá un acuerdo", apostilla.

NINGUNA OBLIGACIÓN EXPLÍCITA

A pesar de este pétreo control que ejercen las formaciones políticas, ningún diputado está obligado por ley a votar lo que le dicte su partido. En el artículo 67.2 de la Constitución se establece que “los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo”. Aunque es cierto que el Tribunal Constitucional, en una sentencia del año 1990, daba fuerza a la importancia de los partidos políticos por encima de las decisiones individuales de cada diputado.

"Los Diputados son representantes del pueblo español considerado como unidad, pero el mandato que cada uno de ellos ha obtenido es producto de la voluntad de quienes los eligieron determinada por la exposición de un programa político jurídicamente lícito (...) La fidelidad a este compromiso político, que ninguna relación quarda con la obligación derivada de un supuesto mandato imperativo, ni excluye, obviamente el deber de sujeción a la Constitución que ésta misma impone en su art. 9.1, ni puede ser desconocida ni obstaculizada", aseguraba el alto tribunal. Por tanto, el TC sugiere adherirse a la disciplina de partido pero no lo obliga explícitamente.

LA DISCIPLINA DE VOTO, 'MADE IN SPAIN'

La disciplina de voto no existe como tal en la mayoría de países de nuestro entorno. En Estados Unidos existe una libertad total de voto y la aprobación de cualquier ley tiene que pasar por una negociación con todos y cada uno de los miembros de la Cámara de Representantes. El papel de los partidos allí no tiene tanto peso, puesto que los representantes políticos se deben más a su circunscripción.

En otros países de Europa, como Italia, Alemania o Reino Unido, también se contempla esta libertad de voto. Se presupone el sentido de la papeleta de un diputado, por su pertenencia a un partido afín a su ideología, pero la obediencia no es total como ocurre en España, en la cual las formaciones políticas contemplan sanciones internas de entre 100 y 600 euros por votar distinto a lo que vota el partido.

¿PUEDE SÁNCHEZ DAR LIBERTAD DE VOTO A SUS DIPUTADOS?

La posibilidad de que el actual líder socialista pueda decirle a sus diputados que voten lo que deseen en una eventual investidura de Mariano Rajoy no se ha planteado en ningún momento como una opción para desbloquear la situación. "Esa opción me extrañaría", asevera Papell.

Esta "libertad de voto" rara vez se ha dado dentro de un partido, y hace eventualmente en cuestiones que tienen que ver más con cuestiones morales. Por lo tanto, en un debate tan importante como el de decidir quién será el próximo presidente del Gobierno no se espera esta opción. Las listas cerradas en la política española también colaboran a que las cúpulas de los partidos puedan ejercer un mayor control sobre el sentido del voto de sus parlamentarios.

Rara vez los diputados se salen de la disciplina de voto, y cuando lo han hecho, han sido noticia, como las continuas decisiones de Celia Villalobos de no votar al unísono con su partido, el PP, cuestiones como el aborto o el matrimonio homosexual. Por tanto no se espera que ningún diputado del PSOE quiera señalarse de cara a su electorado como el que posibilitó el Gobierno del principal rival político.

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