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¿Qué debemos esperar de 2016? China y el petróleo continúan en el punto de mira

Bolsamanía Bolsamanía 18/02/2016 Bolsamanía
© Proporcionado por Bolsamanía

Tras un 2015 decepcionante para el crecimiento económico mundial, ¿debemos esperar alguna sorpresa positiva en 2016? La tendencia será muy similar a la registrada en 2015, aunque hay cierto pesimismo debido al sentimiento de percepción que acompaña a los datos macroeconómicos.

De cara a la evolución de la primera parte de 2016, Thomas Herbert, CIO de Oddo Meriten AM en Alemania y responsable global de renta fija, destaca dos factores que ya aparecieron en 2015 y continuarán centrando la atención durante este año: el frenazo de la economía China y el desplome del precio del petróleo. "El mercado de materias primas necesitará mucho tiempo para ajustarse ya que nos encontramos dentro de un ciclo de largo plazo", apunta Herbert.

No hay mucha esperanza por el lado de la oferta, debido a la ruptura dentro de la OPEP que impedirá sacar adelante el recorte de producción que han demandado los miembros más débiles de la organización, como Venezuela o Argelia, y al que se resiste el miembro más poderoso del cártel, Arabia Saudí. Al mismo tiempo, la demanda está aumentando pero demasiado despacio, por lo que se debe esperar que el precio del petróleo sea bajo.

En concreto, desde Oddo estiman que el precio del crudo se moverá entre los 25 y los 35 dólares por barril, un nivel que será positivo para el transporte y el consumo, aunque el impacto de los precios bajos del petróleo será temporal. No hay nada por lo que estar demasiado preocupado.

Por otra parte, sostienen que se debe quitar dramatismo a las preocupaciones sobre el frenazo al crecimiento de China: "El gigante asiático simplemente está viviendo una transformación de su economía que comenzó hace cuatro años, pasando de la industria pesada a los servicios. En este proceso, destaca el papel de una administración comprometida con la transformación de la economía pero que, lamentablemente, no tiene el talento de comunicarse bien con los mercados", argumenta este experto.

Ahora, China se encuentra con una brecha en el paso de un modelo a otro. Como parte de la ‘vieja economía’, la producción industrial todavía es débil pero la actividad general parece estar estabilizándose mientras esta economía asiática se enfrenta a los retos que presenta su camino hacia un modelo económico más doméstico.

Los movimientos que han provocado las preocupaciones por la economía China son consecuencia de que las autoridades del país están comunicando a los mercados que hagan lo que quieran, algo que se ha visto acentuado por una comunicación débil y una baja transparencia.

Las preocupaciones proceden de una combinación de percepción, expectativas y datos económicos. "Esperamos que el crecimiento chino retroceda hacia el entorno del 6,5% este año, aunque debería ser suficiente para apoyar al crecimiento de la economía mundial", sugieren desde Oddo.

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