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¿Tiene el diésel los kilómetros contados?

Bolsamanía Bolsamanía 18/09/2016 Jennifer Correas

El diésel ya no es lo que era. Y, sobre todo parece que no será lo que estaba llamado a ser. El gasóleo llegó a convertirse en el carburante más utilizado entre los usuarios de automóviles por ser más barato que la gasolina. Además, entre otras cosas, los coches con motor diésel poseían una conducibilidad a bajas vueltas más agradable que los que utilizan el combustible estrella y la autonomía por litro era mayor. Sin embargo, las ventas ahora se resienten y saltan las alarmas por su emisión de gases contaminantes, algo que ha hecho que se tomen medidas drásticas desde la Unión Europea.

Conviene saber que todos los vehículos que consumen algún combustible derivado del petróleo emiten dióxido de carbono (CO2), el gas que provoca el calentamiento global y el efecto invernadero. Además, a pesar de consumir menos carburante, los vehículos impulsados por diésel emiten niveles muy superiores de partículas en suspensión y óxidos de nitrógeno (NOx), dos de los principales contaminantes del aire que pueden ser muy perjudiciales para el ser humano, según la Organización Mundial de la salud (OMS).

Así lo confirma el estudio 'Calidad del aire urbano, salud y tráfico rodado', elaborado por el Institut de Ciènces de la Terra Jaume Almera, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por encargo de la Fundación Gas Natural, que señala que "cuatro coches de gasolina emiten tantas partículas en suspensión como uno diésel".

PREOCUPAN LOS VEHÍCULOS ANTIGUOS

Sin embargo, los expertos no se muestran tan preocupados por la contaminación del diésel sino por la de los vehículos antiguos, utilicen el combustible que utilicen. Así, Juan de Norverto Moríñigo, ingeniero en ICAI y profesor de motores en el Grado y Master de Competición en la Universidad Antonio de Nebrija, señala que los coches más contaminantes del mercado son aquellos cuya homologación de emisiones es más antigua. Jacobo Porteiro, director del Departamento de Ingeniería Mecánica, Máquinas y Motores Térmicos y Fluidos, de la Universidad de Vigo precisa: “Los vehículos antiguos han sido fabricados bajo unos requisitos de emisiones mucho menos restrictivos y además sus sistemas anticontaminación han ido perdiendo eficacia con el paso de los años”.

Todo ello llevó a la Unión Europea a elaborar una normativa cada vez más estricta, por la que se regulan los límites aceptables para las emisiones de gases de combustión interna de los vehículos nuevos vendidos en los Estados Miembros. Desde septiembre de 2014 está en vigor el reglamento Euro 6 que dicta límites mucho más estrictos de emisiones de partículas y óxidos de nitrógeno. Concretamente, los motores diésel nuevos ya no pueden emitir más de 80 miligramos de óxido de nitrógeno por kilómetro, frente al límite anterior de 180 miligramos.

Esta normativa ha llevado a la industria automovilística, a sabiendas de la importancia que tienen los coches diésel en su negocio, a adaptarse a los nuevos tiempos. Los fabricantes se han visto obligados a introducir nuevas tecnologías que ayudan a cumplir con la legislación. Pero todo tiene un precio.

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Vehículos y Camiones (Anfac) explican que los vehículos diésel adaptados ya a la normativa vigente “han reducido en un 99,9% las emisiones de partículas y un 94% de NOx, además de consumir un 25% menos”. Anfac apunta también a que el problema de emisiones en las grandes ciudades ahora es “el parque automovilístico español, que es muy antiguo. En el caso de los vehículos diésel, uno con más de 10 años de edad contamina como 100 vehículos diésel nuevos”. Asimismo, respecto al descenso en las ventas creen que “la tendencia en los últimos años es hacia una equiparación de la gasolina y diésel en un mix más próximo al 50%”, subrayan.

© Proporcionado por Bolsamanía

Fuente: Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac)

COMPROMETIDOS CON LA CALIDAD DEL AIRE

Sin embargo, algunos países, ciudades y marcas están dando los primeros pasos en favor de la calidad del aire. Noruega se ha sumado recientemente a la lista de países de la Unión Europea que están acelerando el ocaso de los combustibles fósiles en general, un trío conformado por Holanda, Alemania y Francia. Noruega, concretamente, podría prohibir las ventas de coches propulsados con motores diésel y gasolina a partir de 2025.

Además, en Londres, el nuevo alcalde, Sadiq Aman Kahn, ha propuesto prácticamente duplicar el precio del peaje que se paga habitualmente en la ciudad británica para este tipo de motores. Por su parte, en Madrid, el equipo de Manuela Carmena está trabajando en la elaboración de un plan de calidad del aire en el que se incluirá alguna mención a la regulación de los coches diésel que circulan por la capital "como declaración de intenciones o instando al próximo Gobierno local a hacerlo", según precisan en el Área de Medio Ambiente y Movilidad.

Tambien Renault, el fabricante francés de automóviles, ha añadido recientemente que, para el año 2020, el endurecimiento de las normas de emisión Euro 6, habrán apartado al diésel de la fabricación de coches como el Clio subcompacto o el Megane hatchback. La marca espera que los motores diésel vayan desapareciendo en la mayoría de sus coches europeos, después de haber revisado los costes para ajustarse a los niveles de emisión exigidos tras el escándalo de Volkswagen.

Juan de Norverto, de la Universidad Antonio de Nebrija, explica esta situación. A su juicio el problema del diésel es que las partículas en motores antiguos se ven como humo negro. "La prohibición en las ciudades tendrá un componente político importante y el diésel tiene mala fama por esos motores antiguos que emitían mucho humo negro...", dilucida. Asimismo, se atreve a plantear una solución: "Una política justa sería prohibir paulatinamente la entrada de vehículos de combustión a las ciudades en función de su antigüedad y, por tanto, de su nivel de homologación", sentencia.

ENTONCES, ¿DESAPARECERÁN LOS DIÉSEL?

Jacobo Porteiro, de la Universidad de Vigo, comenta la situación en la que se encuentra el diésel en la actualidad: "Todavía dominan ampliamente el mercado de los turismos en España, también en Europa por un margen más estrecho. Es cierto que en otros países como EEUU la proporción que representan los diésel es muy pequeña". Según Porteiro se aprecia, tras el escándalo de Volkswagen, que se ha producido un movimiento en favor del motor gasolina a escala mundial. "Tiene mucho que ver con la percepción del mercado, con que la mayoría de los vehículos híbridos vendidos tienen motor de gasolina y con que las normativas de contaminación que se están poniendo en práctica hacen que el motor diésel deba emplear sistemas anticontaminación cada vez más caros", explica.

Así, el motor diésel tiene cada vez más difícil cumplir con las normativas de emisiones, según el experto en motores térmicos. Y esta realidad conlleva un coste en el desarrollo y fabricación. No obstante, "por su bajo consumo y buenas prestaciones, el diésel seguirá siendo una alternativa muy atractiva para vehículos de gama media y alta, furgonetas, camiones, etc. Pero no veo un futuro a corto o medio plazo que prohíba el diésel sino que será el mercado el que le vaya ubicando en su sitio", concluye.

Juan de Norverto también apuesta por la continuidad de este combustible. "Se seguirán fabricando motores diesel cada vez menos contaminantes y con consumos bajísimos", asegura. Anfac, por su parte, defiende que, con una restricción de todos los vehículos, se envía un mensaje negativo a la sociedad: "Somos partidarios de soluciones consensuadas entre todos porque el vehículo cumple una función social, comercial y económica muy importante en la vida diaria de las ciudades".

PASO A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

En lo que los expertos consultados coinciden es que la actual es una época de transición en la cual las tecnologías alternativas van copando poco a poco el mercado. Sucede así con los vehículos híbridos y eléctricos, que experimentan una tendencia creciente en sus ventas.

Anfac comenta que la situación poco a poco va girando hacia un mercado mucho más eficiente con motores que consumen menos e incluso con emisiones cero. Las exigencias medioambientales y la obligada necesidad de la sociedad mundial de reducir la contaminación implicarán una paulatina reducción de los combustibles fósiles en favor de vehículos de tecnología alternativa como son los vehículos eléctricos, híbridos o de gas.

Según Juan de Norverto, ingeniero y profesor de motores en la Universidad Antonio de Nebrija "el futuro a corto plazo pasa por la hibridación donde se pueda recuperar toda la energía que se 'tira': escape, frenada, calor", afirma. Y dilucida el futuro más a largo plazo: "Cuando los tiempos de recarga sean aceptables, así como las autonomías, será el tiempo de los vehículos eléctricos".

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