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Afluenza, la enfermedad de los niños ricos

El Economista El Economista 05/01/2016

Detrás de un niño rico se esconde una historia terrible. © Getty Detrás de un niño rico se esconde una historia terrible.

En tiempos de lotería y de gasto desproporcionado, es decir navidades, el deseo de ser rico resuena en la cabeza de forma recurrente. Comprar, viajar, vestir o comer lo que a uno le de la gana sin mirar el precio es un sueño que han tenido la mayoría de los mortales. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Detrás de un rico son muchas las sombras que se pueden encontrar y muchas las enfermedades que se pueden sufrir.

Tras la angustia que sufren los altos ejecutivos y enfermedades cardiopulmonares o depresivas que pueden padecer, ahora, y gracias a las nuevas informaciones surgidas del famoso caso de Ethan Couch, se pone de relieve una nueva enfermedad que solo los ricos tienen: el Afluenza, la enfermedad de los niños ricos

Ethan Couch es un multimillonario de Texas, Estados Unidos, acusado de matar a cuatro personas en un accidente de tráfico en 2013 cuando conducía ebrio. El joven y su madre Tonya Couch permanecían huidos de la justicia americana en México.

Recientemente, el joven y su madre han sido encontrados en el país centroamericano por las autoridades locales. Según informa el Instituto Nacional de Migración mexicano, Tonya Couch ya está en Los Ángeles. Ethan Couch, por su parte, ha conseguido retrasar su extradición a Estados Unidos.

Una vez que este en el país norteamericano, Couch deberá cumplir la condena de 10 años de prisión que tiene impuesta por la justicia estadounidense. Condena que vio reducida en 10 años- inicialmente eran 20- porque la juez del caso, Jean Boyd, aceptó como atenuante el principal argumento de la defensa: que el joven - entonces de 13 años- padecía afluenza "la enfermedad de los niños ricos".

Dick Miller fue el psicólogo clínico que reforzó el alegato de la defensa argumentando que el adolescente Couch era víctima de unos padres irresponsables (pero multimillonarios) que lo habían malcriado. El psicólogo clínico explicó que por culpa de la mala educación recibida por Couch, este era incapaz de medir o entender las consecuencias de sus actos.

Lo cierto es que el termino 'afluenza' se registró por primera vez en 1954 y es el resultado de la combinación de dos palabras inglesas: influenza (gripe) y affluence (afluencia, riqueza). Sin embargo, no sería hasta 1997 cuando el término se hiciese popular a raíz de la publicación de diferentes estudios: The Golden Ghetto: The Psychology of Affluence (El gheto de oro: la psicología de la afluenza) de Jessie O'Neil, y Affluenza: The All-Consuming Epidemic (Afluenza: la epidemia de los que todo lo consumen), de John De Graaf, David Wann y Thomas H. Naylor.

También, han sido varios los expertos que han descrito está alteración y que la catalogan como una supuesta enfermedad social; y la historia recoge padecimientos similares al 'Aflueza' como el 'Ennui' (tedio en francés): depresión o aburrimiento crónico que sufrían los niños ricos victorianos por tener demasiado tiempo libre y ninguna profesión.

A pesar de los estudios y de los expertos, este supuesto padecimiento psicológico no está reconocido ni por la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos ni por ningún otro organismo oficial. Al igual que tampoco está recogido por el manual diagnostico y estadístico de los Trastronos mentales, la Biblia de los psicólogos.

Ante la discusión y el morboso caso, la polémica está servida. "Lo que prevaleció fue el dinero," fue lo que declaró Eric Boyles tras la resolución del caso, el hombre que perdió a su mujer e hija en el accidente.

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