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Análisis | El ‘caso Soria’ nos conduce a elecciones

Bolsamanía Bolsamanía 06/09/2016 Antonio Papell

El ‘caso Soria' complica todavía el panorama del PP ya que carga de razones al sector socialista que no está dispuesto a facilitar las cosas a Rajoy. El error cometido con esta designación es tan abultado que se podría llegar a creer que la cúpula del PP ha perdido del sentido de la realidad. Porque anunciar este sospechoso nombramiento minutos después de concluir desfavorablemente una sesión de investidura en que la corrupción ha sido la principal estrella invitada es sencillamente inconcebible.

Había que haber visto que, aunque las cosas hubieran sido como relató Economía y no se hubiese enjaretado una burda sarta de embustes, la reacción contra la designación del exministro de Industria habría sido potente. La prueba de la magnitud del error la da el propio Partido Popular, en el que, por primera vez en la historia, ha habido voces seriamente discordantes ante un gesto inaceptable de la cúpula. El primero en quejarse ha sido, lógicamente, quien más tiene que perder: el candidato del PP al gobierno gallego, que se juega el cargo en unos días.

En estas circunstancias, con De Guindos fuertemente tocado y con el PP conmocionado, la pretensión de Rajoy de volver a probar fortuna en una nueva investidura después del 25S se desvanece. E incluso peligra el nada sólido apoyo de Ciudadanos, que había hecho muchas concesiones en el campo de la corrupción y no puede dar un paso más sin abrasarse.

© Proporcionado por Bolsamanía

Mientras tanto, Pedro Sánchez está con su pintoresca “ronda de contactos”, que tiene todo el aspecto de ser un medio como otro cualquiera de retener la atención de propios y ajenos en un momento de impasse político, ya que incluso la campaña de las próximas generales está supeditada a la de las autonómicas gallegas y vascas. En cualquier caso, puede descartarse la formación de un gobierno alternativo: no hay posibilidades.

El primer requerimiento de la ciudadanía tendrá lugar el 25S, pero esas dos consultas tienen un peso escaso en los equilibrios estatales: el resultado en Euskadi será singular y no extrapolable, y la posibilidad de que el PNV pudiera tener que intercambiar sus cinco escaños en la cámara baja por el apoyo popular en la cámara vasca es cada vez más remota. En Galicia, un triunfo claro del PP daría ánimos a la familia popular e impulsaría el crédito del PP en todo el Estado… Hasta cierto punto.

Porque a partir de ahora, la campaña electoral general será intensa y omnicomprensiva. Los cuatro grandes partidos se esforzarán por actuar sobre las tendencias electorales detectadas, más o menos reales. Es evidente que hay inercias en marcha y proyecciones que arrancan del 20D, pasan por el 26J y apuntan al 18D (previsiblemente). Pero ha de tenerse en cuenta que en estas últimas semanas los electores han acumulado mucha información, que proporcionará impulsos nuevos a las pulsiones electorales.

No tendría sentido especular ahora sobre lo que ocurrirá en unas nuevas elecciones, pero sí puede afirmarse que ese cúmulo de información nueva actuará decisivamente, por lo que las campañas de los partidos tendrán esta vez mucha relevancia: el voto es bastante voluble, está poco consolidado, y puede depender en buena medida de decisiones del último momento.

Antonio Papell

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