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Arranca el juicio por el 9N| Artur Mas: "La iniciativa política del 9N fue mía"

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 06/02/2017 Noemí Jansana

Es la primera vez en democracia que se juzga un president de la Generalitat. También es la primera vez que un alto cargo autonómico se sienta en el banquillo de los acusados por hechos no relacionados con la corrupción. El juicio al ex president de la Generalitat Artur Mas, la exvicepresidenta del Govern, Joana Ortega, y la exconsellera de Ensenyament, Irene Rigau, arranca coincidiendo con un acelerón del soberanismo en Cataluña y los líderes independentistas ya le están sacando réditos políticos a la situación excepcional que se vive en la comunidad.

El juicio se prevé que se alargue toda la semana, no obstante el plato fuerte llega con la declaración de los tres ex altos cargos, para quienes se piden penas de inhabilitación de diez años para Mas y de nueve para las dos exconselleras. El proceso ha arrancado casi una hora tarde y tras las disposiciones iniciales, el primero en declarar ha sido Mas. El expresident de la Generalitat se ha negado a contestar las preguntas de la Fiscalía y la acusación y ha insistido en que la responsabilidad política del 9N es suya y el resto de acusados siguieron sus directrices.

Ha señalado, durante su testimonio que "el mandato del TC era impreciso, mi deber era que la jornada se pudiera celebrar". Además, ha asegurado que el TC no les advirtió de las consecuencias legales de no suspender el 9N. "Siempre se nos ha dicho que la consulta no tendría consecuencias legales ni jurídicas". Además, ha indicado que el TC no dio ningún paso para hacer cumplir su sentencia".

A su turno, Joana Ortega e Irene Rigau se han negado también a responder las preguntas de la Fiscalía y la acusación. La exvicepresidenta ha señalado que "la fundamentación legal (del 9N) era diferente. El proceso participativo se apoyaba en una ley no suspendida". Ortega también ha asegurado que ni en los días previos ni posteriores del proceso participativo recibió ni requerimientos específicos ni notificaciones del TC. "Ni el Govern ni yo teníamos claros los efectos de la providencia del TC porque la ejecución estaba en manos de los voluntarios".

Irene Rigau, por su parte, ha asegurado compartir "absolutamente" lo declarado por Mas y Ortega. La exconsellera de Ensenyament ha centrado su declaración en el uso que se dio a los institutos públicos en la consulta y ha asegurado que "se informó del uso que se haría de los centros educativos".

APOYO CIUDADANO

La comparecencia de los acusados ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), en la jornada del 6 de febrero ha sido el acto central, pero los otros gran protagonistas han sido los miles de ciudadanos que han acudido a una masiva movilización en apoyo a Mas, Ortega y Rigau en el exterior del Palau de Justicia.

En el paseo Lluis Companys, las entidades soberanistas, la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) y Omnium Cultural, han convocado una concentración de apoyo a los tres acusados por desobediencia y prevaricación en la que se han inscrito 40.000 personas. Se han fletado más de 150 autobuses para traer a los manifestantes de toda Catalunya.

El presidente de la ANC, Jordi Sànchez; el de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y la de la AMI, Neus Lloveras, han agradecido la "enorme" concentración de miles de personas ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para arropar al expresidente Artur Mas y las exconselleras Joana Ortega e Irene Rigau a su llegada al juicio por la organización de la consulta del 9N, y han lamentado su judicialización.

Miles de personas con 'esteladas', urnas y papeletas blancas se han citado ante el TSJC para arropar a los acusados. Entre otras proclamas, gritan mensajes como 'Fuera, fuera, fuera la justicia española' y 'Yo me acuso de haber votado'. Además, numerosos políticos han usado las redes sociales para apoyar a los tres acusados, aunque las críticas casi han equiparado a los mensajes a favor del 9N.

PUIGDEMONT Y LA COMITIVA

La jornada ha arrancado con la recepción en el Palau de la Generalitat de los tres acusados. El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pronunciado un discurso antes de encabezar la comitiva que acompañará a Mas, Ortega y Rigau hasta los tribunales.

Puigdemont ha asegurado que “un país capaz de hacer el 9N tiene una democracia más sana que un país que envía al banquillo de los acusados a los dirigentes que la hicieron posible”. “El 9N Cataluña envió una señal, fue día de alegría y de fortalecimiento democrático, cargado de esperanza para un pueblo”, ha sostenido Puigdemenot, que ha añadido que los tres acusados serán juzgados por “una causa que jamás debería haber llegado a los tribunales".

Después, el líder catalán ha caminado junto a los tres acusados hasta las escalinatas del Palau de Justicia, acompañados por un nutrido grupo de altos cargos y exaltos cargos del Govern y líderes políticos catalanes. Han recorrido el tramo que separa el Palau de la Generalitat de los tribunales a pie y han arropado a Mas, Ortega y Rigau hasta el final del trayecto. Solos, han entrado al Palau de Justicia, con media hora de retraso. Estaban citados a las 9:00 horas de la mañana.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha calificado la desfilada por las calles de Barcelona de "numerito". "quieren transmitir a la opinión pública que es un juicio político", ha señalado Catalá, quien ha asegurado que los tres acusados serán juzgados con garantías. "Lo que se está produciendo en las calles de Barcelona es impropio de una democracia. No se respeta al poder judicial", ha añadido.

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EL JUICIO

El juicio se alargará hasta el 10 de febrero y se prevé que desfilen por el tribunal entre otros el presidente del Consell Assessor per la Transició Nacional, Carles Viver i Pi Sunyer, el diputado del PDECat en el Congreso, Francesc Homs, que será juzgado por el Supremo por los mismos hechos pero que en esta causa declarará como testigo, aunque asistido con un abogado. También los expresidentes del Parlament, Núria de Gispert y Joan Rigol y el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), Jesús María Barrientos, será el ponente del tribunal. Los magistrados Carlos Ramos y Eduardo Rodríguez acompañarán en el tribunal a Barrientos, que presidirá el juicio y será el ponente de la sentencia, después de haberle tocado por turno, según explicó el TSJC a Europa Press.

Los fiscales que han firmado las diligencias hasta la fecha -tras ordenar la Fiscalía General del Estado presentar la querella- han sido el fiscal superior de Catalunya, José María Romero de Tejada; el fiscal Francisco Bañeres y el fiscal anticorrupción Emilio Sánchez Ulled, que previsiblemente se encargará del los interrogatorios.

Mas, Ortega y Rigau están acusados de los delitos de desobediencia y prevaricación por supuestamente no hacer caso al Tribunal Constitucional (TC), que cinco días antes ordenó paralizar la consulta; los acusados defienden que dejaron el proceso participativo en manos de los voluntarios pero la Fiscalía considera que siguieron con su organización.

“CON LA CABEZA BIEN ALTA”

Mas ha asegurado en una rueda de prensa, que afronta con serenidad el juicio por la consulta independentista del 9N. Ha dicho que se presentará ante el tribunal "con la cabeza alta" y sin "pedir perdón por nada", ya que se enfrentó a un estado "intolerante" y "poco democrático". "Lo volvería a hacer", ha sentenciado.

En una comparecencia junto a Ortega y Rigau ha destacado que el 9N de 2014 defendieron "noblemente" lo que una gran mayoría de catalanes les pedían y canalizaron como Gobierno el movimiento "ciudadano, pacífico y cívico" al que no podían dar la espalda.

Hicimos lo que teníamos que hacer. Lo volveríamos a hacer. Mañana entraremos al Palacio de Justicia con la cabeza alta, procurando representar con la máxima dignidad a los 2,3 millones de personas que votaron el 9N y dieron una lección de democracia y de sentido de país ante todo el mundo", ha declarado Mas en declaraciones recogidas por Efe.

Mas ha advertido de que el juicio de este lunes puede ser un "acelerador" para ayudar a ensanchar la base social del soberanismo que defiende el derecho a decidir, ya que no se les juzga por declarar la independencia "sino por ayudar a poner urnas, que son la base y la raíz de la democracia". "Nos querían de rodillas, y nos encontrarán de pie. Nos querían con la espalda doblada, y nos encontrarán con la espalda erguida. Y nos querían con la mirada baja, y nos encontrarán mirando adelante", ha resaltado.

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