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China afloja sus inversiones en el extranjero a causa del cerco de los reguladores

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 21/03/2017 Bolsamanía
© Proporcionado por Bolsamanía

Las acciones del Banco Popular de China para evitar las fugas de capitales y controlar los flujos de dinero hacia el exterior están dando sus frutos. El cerco impuesto por el regulador a diversas actividades monetarias más allá de sus fronteras se ha traducido en una drástica reducción de las inversiones de las compañías chinas en el extranjero. En lo que va de año se han anunciado acuerdos por valor de 25.000 millones de dólares, lo que significa que as compras internacionales de las empresas de la segunda potencia mundial han caído un 70%, comparado con el mismo período del año anterior.

Según datos de Dealogic recogidos por la 'CNBC', la actividad de los acuerdos internacionales de la segunda potencia mundial mantendrá esta tendencia en declive el resto del año, debido al mayor escrutinio regulatorio de la inversión extranjera. La consigna del gobierno de Xi Jinping es clara, según los expertos consultados por la cadena de noticias y es la de mantener el dinero en la China continental. Esto se traduce en que no se permiten las compras en el extranjero a no ser que haya una razón imperiosa para ello y se busca el objetivo de frenar el drenaje de la cuenta corriente y sujetar los fondos en el país.

Los acuerdos internacionales de las compañías chinas alcanzaban récord tras récord desde 2009, hasta la desorbitante cifra de 226.500 millones de dólares en 2016, lo que supuso un crecimiento del 500%, señala la 'CNBC.' Este ritmo era insostenible para el gigante asiático y se tradujo en el debilitamiento del yuan, que perdió un 6,7% el año pasado contra el dólar y en que China quemó prácticamente 1.000 millones de su despensa de divisas desde mediados de 2014 para recomprar yuanes.

Pero desde finales de 2016, el gobierno implementó medidas específicas que prohibían las transferencias internacionales por más de 5 millones de dólares y sometían a una férrea vigilancia acuerdos de más de 10.000 millones de dólares o inversiones inmobiliarias de más de 1.000 millones por parte de empresas estatales, entre otros. Por ahora, los primeros frutos de los esfuerzos de las autoridades se han dejado notar en el repunte de las reservas de divisa del país, que subieron hasta los 3 billones de dólares en febrero.

Sin embargo, señala la 'CNBC' que los expertos alertan que la iniciativa del gobierno es una solución temporal, ya que no aborda el interés real de los inversores chinos por transferir dinero al exterior y complica los esfuerzos de reformas a largo plazo para aflojar el control de Beijing sobre el yuan.

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