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Coaching: las empresas también necesitan entrenar

Bolsamanía Bolsamanía 26/09/2016 Jennifer Correas

© Proporcionado por Bolsamanía

En los últimos años, el término anglosajón ‘coach', entrenador o preparador en castellano, se ha instalado en la sociedad procedente del ámbito deportivo. El coaching o método de entrenamiento es ya una realidad. Se trata de una disciplina que ayuda e instruye a una persona o un colectivo con la finalidad de cumplir metas o desarrollar habilidades específicas utilizando los propios recursos. Su acogida ha sido tal que muchas empresas lo demandan como parte fundamental del negocio para mejorar el rendimiento y lograr sus objetivos.

Existen diversos métodos y aplicaciones dependiendo de a quién va dirigido y la técnica que se utiliza. El coaching puede centrarse, por ejemplo, en mejorar las competencias de un individuo, orientarse a la formación de líderes y equipos, colaborar en el hallazgo de áreas de oportunidad en grandes organizaciones o en la mejora estructural de las empresas.

EN QUÉ CONSISTE

Arantxa Quintana, coach empresarial, describe en qué consiste su trabajo en las compañías y a quiénes va dirigido. “A través del coaching mejoramos o ayudamos a poner en visión a los miembros de la empresa, se puede trabajar con el consejo de dirección pasando por mandos intermedios hasta llegar a la última persona de la organización”. Este método, según Quintana, consiste en un acompañamiento hacia un objetivo alcanzable, ayuda a descubrir áreas de mejora y fortalezas, a saber cuáles son los límites y a poner el foco en el futuro. “Las empresas buscan objetivos y además que sean cuantificables, todo ello depende de las personas que integran la organización, de los equipos, de los productos y clientes con los que trabajan, ahí está nuestro quehacer”, describe la experta.

Para Fernando Corral, profesor de dirección de recursos humanos y liderazgo en la Universidad Antonio de Nebrija y coach acreditado, el coaching es un procedimiento de desarrollo personalizado para una persona, grupo o equipo basado en una relación de confianza y que sirve para fomentar el rendimiento, facilitar el aprendizaje y el desarrollo en el entorno empresarial.

En un proceso de coaching, el entrenador acompaña a su cliente en el descubrimiento de aquellos puntos ciegos que puedan estar limitando sus resultados, animándole a emprender nuevas acciones que le ayuden a desarrollar al máximo su potencial, explica Joan Díaz, coach certificado, director de desarrollo de Negocio en Escuela Europea de Coaching (EEC). Este método, por tanto, "optimiza las habilidades de los clientes, incrementa la eficacia de sus acciones, mejorando su bienestar profesional y personal", asevera Díaz.

Este término no es nuevo. Se trata de un concepto que ya se utilizaba desde hace décadas en el ámbito deportivo y muchos de sus aspectos se han trasladado al entorno empresarial, cuyo desarrollo como tal ha despegado desde los años 80 y 90, indican los entendidos en la materia. Pero, ¿por qué recurren las empresas a estos servicios?

© Proporcionado por Bolsamanía

DE LOS OBJETIVOS…

“Las empresas buscan con esta disciplina “mejorar el rendimiento, facilitar el aprendizaje y el desarrollo. Hay ocasiones en que se utiliza con una intención de impulsar todavía más un rendimiento excelente y otras en el que tiene una intención correctiva”, señala Fernando Corral.

Para Susana Alonso, directora de la Escuela Internacional de Coaching Dialógico del IDDI de la Universidad Francisco de Vitoria esta modalidad se ha puesto de moda porque "si se hace bien es muy efectivo", subraya. Y argumenta en la misma línea que Corral: "Se trata de hacer un acompañamiento para conseguir mejor un objetivo personal y profesional, es decir, para conseguir una mejora del rendimiento de las personas, con una orientación muy práctica. Y eso está muy valorado por la empresas", explica.

En general, son tres los motivos por los que las empresas deciden acudir al coaching, detalla Joan Díaz, también director de la EEC en Cataluña. Uno el de fomentar un estilo de liderazgo más inspirador, que pueda sacar lo mejor del equipo y conseguir que este se comprometa con los nuevos desafíos. Otro, potenciar las habilidades como gestores del cambio dentro de la organización y generar una mirada más creativa en los equipos. Y un último, crucial dada la situación actual, el de trabajar con los comités de dirección, generando una visión posibilitadora y ambiciosa, que les permita dibujar retos alcanzables. "Las empresas que revisan sus procesos y sus creencias limitantes salen reforzadas", asegura Díaz.

… A LOS RESULTADOS

Así es. Las empresas, al contratar estos servicios, buscan resultados y parece que los consiguen. Según un estudio sobre coaching ejecutivo elaborado por la consultora británica de capital humano HDA, un 97% de las organizaciones encuestadas creen que esta disciplina impacta positivamente en el rendimiento empresarial. Precisamente, la mejora en la productividad fue calificada como el beneficio principal de la aplicación del coaching. Un 88% de las empresas encuestadas aseguran que este ‘método de entrenamiento' proporciona retorno de la inversión (ROI).

Sin embargo el precio a pagar a cambio también es relevante. De acuerdo al informe La realidad del coaching en España 2016 elaborado por Creantum, existe gran disparidad de precios en las sesiones de Coaching empresarial, si bien una mayoría, el 26,9%, de los coaches encuestados reconoce que cobra entre 120 y 200 euros por sesión. Esta labor, tal y como explica Susana Alonso, de la Universidad Francisco de Vitoria debe ser ejercida “por un coach formado y preparado que cuente con las certificaciones adecuadas”.

No obstante, pese a ser tan efectivo como demuestran los estudios, esta disciplina también se encuentra con críticas. “Se ha usado el coaching haciendo mala praxis, al haber personas que decían ser coach y en realidad no lo eran, es decir, por intrusismo”, reprocha Susana Alonso. Por su parte, Fernando Corral, coach y profesor de la Universidad Antonio de Nebrija, admite que “hay quien duda de que a través de unas conversaciones –por muy profesionales que sean- la persona pueda hacer cambios significativos en sus hábitos de conducta, especialmente en personas con más edad y experiencia.”

Pese a todo, los profesionales y expertos en la materia defienden su disciplina, sus métodos y herramientas de trabajo y recalcan las claves del éxito. “Cuando se dan las circunstancias de profesionalidad y experiencia del coach, de disposición del coachee al cambio y de apoyo por parte de la empresa, el coaching es altamente efectivo por su ayuda para probar nuevas pautas de conducta que le han llevado a conseguir resultados extraordinarios”, explica Corral. Susana Alonso concluye: “Nuestro trabajo contribuye al desarrollo del liderazgo de las personas, tanto personal como profesional. Además, el coaching empresarial también mejora las relaciones dentro de las organizaciones, y, en consecuencia, mejora el clima laboral”.


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