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Condenado el director de una sucursal por estafar 5.000 euros a una anciana analfabeta

Bolsamanía Bolsamanía 28/12/2015 redaccion@bolsamania.com
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La Sección Tercera de la Audiencia provincial de Sevilla ha condenado a R.B.M., que era director de una sucursal bancaria, por estafar 5.000 euros a una anciana analfabeta. En concreto, ha sido condenado a un año de prisión y al pago de una multa de 540 euros por un delito de estafa y a seis meses de cárcel y 540 euros de multa por un delito de falsedad en documento mercantil. También tendrá que indemnizar con 5.000 euros a la afectada.La anciana no sabía leer ni escribir y firmaba con una impresión de su huellaEl hombre, que dirigía una sucursal en el centro de Sevilla, logró llevar a cabo la estafa en 2009 ya que la anciana, que actualmente tiene 89 años de edad, no sabía leer ni escribir y firmaba con una impresión de su huella, según recoge Antena 3. Antes de la celebración del juicio el acusado ya había mostrado su conformidad con la calificación de los hechos y con la pena solicitada por la Fiscalía, a la que se adhirió la acusación particular ejercida en nombre de la víctima por el abogado Juan Manuel Gabella Ventura, del despacho Burear Abogados y Economistas.La Audiencia considera probado que el imputado llevó a cabo la estafa al ser el director en una sucursal bancaria ubicada en la calle Feria de Sevilla capital, donde la afectada, nacida en el año 1927 "y a la sazón analfabeta", tenía abierta una cuenta corriente. ¿CÓMO SE LLEVÓ A CABO LA ESTAFA?El acusado realizó en el mes de agosto de 2009 un reembolso de 5.000 euros para incorporarlo a su patrimonioEl tribunal considera probado que el acusado, conocedor de que la víctima tenía por costumbre realizar reembolsos en metálico, firmando con una impresión de su huella, aprovechó tal circunstancia para, en el mes de agosto de 2009, realizar un reembolso de 5.000 euros para incorporarlo a su patrimonio.De este modo, y "para lograr una apariencia de realidad de tal reembolso y justificarlo ante la entidad bancaria", el condenado "plasmó su propia huella, donde debiera haber estado" la de la anciana como titular de la cuenta, no constando que haya reintegrado cantidad alguna, dice la Audiencia en esta sentencia fechada el día 10 de diciembre.

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