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Cuándo, cómo y por qué su caja de ahorros se convierte en una fundación

Finanzas.com Finanzas.com 04/06/2014 José Mª Camarero
Cuándo, cómo y por qué su caja de ahorros se convierte en una fundación // Cuándo, cómo y por qué su caja de ahorros se convierte en una fundación (Reuters) © Reuters Cuándo, cómo y por qué su caja de ahorros se convierte en una fundación // Cuándo, cómo y por qué su caja de ahorros se convierte en una fundación (Reuters)

Ya han cambiado los logotipos, se han cerrado oficinas y se han transformado las políticas de remuneración y crédito. Pero aún queda un paso más. Las cajas de ahorros de toda la vida están llamadas a liquidarse transformándose en fundaciones. El plazo es claro: el 31 de diciembre de este año. El mandato es inexorable, porque llega de la mano de la Unión Europea. Pero el cambio no está siendo tan fácil de digerir en muchas Comunidades Autónomas.

Sólo «la Caixa» ha cumplido los deberes, después de que el 22 de mayo se transformara en una fundación que controla el 60% de CaixaBank. Pero por el camino se avecinan cambios en Kutxabank, Unicaja, Liberbank o Ibercaja. Bankia se libra del proceso, al estar en manos del FROB. Y sólo Ontinyent y Pollensa seguirán siendo cajas, como las conocíamos. Los problemas de conversión son casi idénticos en los grupos afectos: algunos políticos, sindicatos y asociaciones indican que se está desmantelando el sector y su obra social. Las fundaciones bancarias serán los nuevos actores que permitan que las entidades «tengan gestores profesionales y puedan acceder a los mercados de capitales, en las mismas condiciones que el resto de bancos», destaca Roberto Escudero, asesor del Consejo General de Economistas.

Un único modelo bancario

Para Francisco Uría, socio financiero en KPMG, «de manera paulatina y salvo el caso de alguna entidad, los bancos tenderán a homogeneizar su régimen jurídico». Es decir, supone el último paso antes del fin de la distinción entre cajas y bancos. El cliente «no percibirá grandes cambios, ya que probablemente las marcas seguirán siendo similares y las cajas que perviven ya desarrollaban mayoritariamente su actividad a través de bancos de su propiedad», explica Uría. Y apunta: «Se trata de una de las condiciones derivadas del Memorando de Entendimiento (MoU)», surgido tras el rescate bancario.

Para Roberto Escudero, el nuevo sistema «separa de los órganos de gestión de las cajas a políticos no profesionales, cuyos criterios les alejan de la ortodoxia propia del sector financiero». Aunque la caja mantiene parte del poder. Serán fundaciones bancarias «si su participación es superior al 10% del capital del banco o les da derecho a nombrar a un miembro del consejo de administración», explica Lluis Esquerra, socio de Garrigues. Los grupos afectados cumplen este requisito. Entre los cambios más significativos, Esquerra destaca «la desaparición de la asamblea, que queda sustituida por un patronato de no más de 15 miembros». Además, este experto explica que, «entre las cinco categorías de procedencia de sus componentes, ya no se encontrarán las entidades públicas ni los empleados». Para Esquerra, el sector ya está «bancarizado» y se valdrá de una «valoración y gestión con criterios totalmente de mercado». Aquí es donde llegan los problemas, que están impidiendo una adaptación más ágil de las cajas a la nueva ley.

-KUTXABANK. Desde la entidad indican que se encuentran «pendientes de que las asambleas de las tres cajas aprueben la transformación». Su presidente, Mario Fernández, ha afirmado que esa fundación podría alcanzar el 30% del capital del banco. Pero fuentes cercanas al proceso recelan de los dirigentes de Bildu, que gobiernan en Guipúzcoa (y, por tanto, tienen más peso en la antigua Kutxa), quienes se niegan a la «privatización». Esas fuentes prevén que BBK y Vital aprueben su conversión este mismo verano; pero que, en el caso guipuzcoano, se apuren los plazos. Ante este tipo de extremos, Lluis Esquerra recuerda que «la transformación viene obligada por ley». Y que «si no se produce en el plazo previsto, opera automáticamente, bajo el gobierno provisional de una comisión gestora nombrada por el protectorado».

-LIBERBANK. También esta entidad se encuentra a la espera de que Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria aprueben su transformación. Fuentes de la entidad señalan que aún no se ha hecho, «porque se encontraban inmersas en la ampliación de capital». Una vez culmine la operación (será el próximo 11 de junio), la fundación bancaria controlaría el 45,6% de Liberbank. El resto, en el mercado. En medio de algunas posiciones contrarias a esta transformación, desde la entidad indican que «lo importante es que la actividad bancaria sea rentable, para que la fundación pueda obtener dividendos y destinar ese capital a la obra social». «No hay otra fórmula -insisten- que permitiera mantener la actividad social» de la entidad.

-IBERCAJA. Este grupo se encuentra «en pleno proceso de conversión, aunque con menos prisas que otras entidades», destacan fuentes de la caja, donde destacan «la fortaleza que supondrá para la obra social» el hecho de que la fundación ostente un 87% del banco. A más participaciones, más dividendos y más recursos.

-UNICAJA.Es el grupo más rezagado. La entidad malagueña acaba de culminar la adquisición de Ceiss (Caja España-Duero) hace sólo dos meses. El banco se encuentra en pleno proceso de integración y reestructuración. Y aunque deben cumplir con la ley antes de fin de año, fuentes cercanas a la entidad indican que se aproximarán mucho al fin del plazo marcado. Lo que sí parece claro es que la fundación de Unicaja-Ceiss podría alcanzar más de un 87% del capital del banco.

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