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Despedida por falta grave

Bolsamanía Bolsamanía 01/04/2016 Bolsamanía

Yurena, una mujer de 34 años, que ha sido durante seis años auxiliar de camarera en un de acogida para personas sin hogar en Santa Cruz de Tenerife, ha recibido una carta de despido por "falta muy grave" tras llevarse del albergue cuatro lonchas de queso y dos panes para dar de cenar a sus hijas.

Tal y como informa El País, la carta de despido de Serunión, la empresa concesionaria del servicio de comidas del centro municipal recoge: "Ud., el pasado 11 de marzo a las 21 horas, cogió 150 gramos de queso gouda de la cámara de refrigeración y tres panes de 60 gramos del almacén. Lo metió en una bolsa de plástico que llevaba en su poder, introduciendo la misma en su bolso, saliendo a continuación del centro de trabajo con los productos que acababa de coger".

Además, la misiva también aporta los detalles de cómo la empresa descubrió el percance: "Estos hechos fueron presenciados por una compañera suya", persona que luego se lo contó al superior de ambas.

Yurena, matiza "fueron dos panes y no tres como dice la empresa". Cuenta que reconoció los hechos ante el encargado del centro y recuerda que este le dijo que el asunto iba a quedar "entre ellos". Asimismo, el hombre le pidió que, si en alguna ocasión volvía a faltarle comida para las niñas, se lo dijera para prepararles un par de bocadillos. Dos semanas después la echaron. "Lo habían premeditado todo. ¿Por qué no me sancionaron en vez de despedirme?", se cuestiona.

© Proporcionado por Bolsamanía

UNA DIFÍCIL SITUACIÓN ECONÓMICA

Su situación económica pasaba por un contrato a tiempo parcial, por el que cobraba 400 euros mensuales, que completaba con la comida que le daban algunas ONG y familiares. Separada y víctima en el pasado de violencia de género, hace unas semanas se vio obligada a ocupar una vivienda en Santa Cruz.

La compañía, por su parte, argumenta que la trabajadora había realizado "acciones similares" con anterioridad y que había sido sancionada por "hurtos" en la empresa que gestionaba el centro previamente. La mujer niega esas acusaciones.

El Ayuntamiento de Santa Cruz la ha citado para tramitarle las ayudas sociales que le puedan corresponder. El caso ha provocado también la reacción del alcalde, José Manuel Bermúdez, quien ha solicitado la readmisión de la empleada. No obstante, ella no está dispuesta a volver a un sitio en el que le han llamado "ladrona" y prefiere demandar a la empresa por despido improcedente y falso testimonio, detallan desde El País.

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