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Doce horas no fueron suficientes para resolver una moción de censura fallida

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 14/06/2017 Virginia Mora
© Proporcionado por Bolsamanía

Martes trece ha sido sinónimo de mala suerte… para Pablo Iglesias. El debate de la moción de censura presentada por Unidos Podemos contra Mariano Rajoy no salió todo lo bien que el líder de la formación morada podría haber esperado en un principio, y eso pese a saber de antemano que la iniciativa estaba abocada al fracaso, al no contar los los 176 apoyos necesarios para salir adelante. Sus propuestas quedaron totalmente eclipsadas por su duelo con el presidente del Gobierno, con el que protagonizó un 'toma y daca' que parecía no tener fin, hasta que intervino la presidenta del Congreso, Ana Pastor, decretando un receso tras ocho horas de debate sin interrupción.

Las propuestas que hizo Iglesias en su intervención en materias como corrupción y economía tardaron, y mucho, en llegar, y cuando lo hicieron aportaron poco de nuevo. Así se lo hicieron saber al secretario general de Podemos tanto Rajoy como otros partidos de la oposición, concretamente Ciudadanos y el PSOE por medio de sus portavoces, en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, y a través de varios mensajes publicados en Twitter, que se convirtió en un verdadero campo de batalla entre partidos.

Precisamente, la red social de microblogging fue el escenario elegido por Moncloa para que los ministros del gabinete de Rajoy defendiesen las medidas adoptadas por el Gobierno en los últimos años ante los ataques tanto de Iglesias como de Irene Montero, portavoz parlamentaria de Unidos Podemos, que fue la encargada de inaugurar el debate y presentar la moción de censura.

Montero actuó de 'poli mala' mientras que Iglesias fue el 'poli bueno', e intervino con un tono mucho más relajado del que nos tiene acostumbrados en el Congreso, donde suele mostrarse combativo e incisivo. En esa ocasión pronunció un discurso más relajado y constructivo, orientado sobre todo a tratar de ganarse el apoyo del resto de grupos para sacar adelante la moción y poder desalojar al PP del Gobierno, que incluso mantuvo en los turnos de réplica a Rajoy.

Iglesias hizo un llamamiento al PSOE para lograr echar a Rajoy del Ejecutivo, aunque los socialistas no recogieron el guante y seguirán con el guión previsto: la abstención decidida por el nuevo líder, Pedro Sánchez, que tras dejar su escaño en octubre, justo antes de la votación de investidura de Rajoy, no tiene hueco en la bancada socialista. Sánchez siguió el debate desde la sede de partido de la madrileña calle Ferraz, junto a su equipo y sin perder detalle de todo lo que se decía en el hemiciclo, dejando buena cuenta de ello con sendos mensajes en su cuenta de Twitter.

“PARODIA” DE MOCIÓN

Rajoy aprovechó sus intervenciones para dejar claro que esta moción, fracasada antes de empezar, no tenía ningún sentido. La calificó como una “parodia” de Podemos, una “farsa” que no va a ninguna parte y que sólo demuestra que Iglesias ha vuelto a fracasar en su intento de ser presidente del Gobierno, una vez más.

Pero Podemos tampoco se quedó con los brazos cruzados, y centró buena parte de su discurso en los casos de corrupción que afectan al PP. Hasta 65 casos recordó Montero, entre ellos Gürtel, Lezo, Nóos, Bárcenas…, e incluso Iglesias llegó a decir a Rajoy que pasará a la historia por ser “el presidente de la corrupción”. También hubo dardos a los ministros, por parte de ambos, Montero e Iglesias, muchos de los cuales apenas recalaron en el ánimo de los cuestionados, ya que estaban centrados en la misión que les había encomendado Rajoy, a ellos y al resto de diputados 'populares': vender en redes las bondades de las reformas del Ejecutivo del PP para contrarrestar los ataques de Iglesias y los suyos. Aunque uno de los ministros, el de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, se llevó todas las miradas por ponerse a leer un libro en medio del debate.

Tras el receso, le llegó al turno al grupo mixto. Nueva Canarias, Coalición Canaria, Foro Asturias, UPN o Bildu dieron su particular punto de vista de esta moción de censura fallida a la que muchos calificaron de "teatro". La de Ana Oramas (CC) fue una intervención muy comentada en el hemiciclo tras asegurar que esta moción era "una pérdida de tiempo y de dinero", solo una "propaganda de Podemos".

SE SUSPENDE LA SESIÓN

Y precisamente en ese protagonismo de la formación morada incidió después el PNV, que cuestionó que Pablo Iglesias fuera una alternativa real al Gobierno. Finalmente, ERC cerró el cupo de intervenciones este martes, antes de que Ana Pastor diera por suspendida la sesión hasta las 09:00 de este miércoles. Joan Tardá, portavoz de Esquerra Republicana, en una comparecencia de cerca de una hora, más parecida a un mitin por el referéndum que a un debate en la moción de censura, aseguró que irán "con la cara descubierta" el 1 de octubre, asumiendo "las consecuencias penales" porque no son delincuentes, reiteró.

Más de 12 horas se extendió esta primera sesión, pese a conocer ya el resultado. Por delante quedan todavía las intervenciones de Ciudadanos, Podemos, PSOE y PP, así como la votación individual que culminará en el desenlace previsto: Rajoy seguirá siendo el presidente del Gobierno.

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