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El 'boom Trump ya está aquí: así afecta a los bonos, la bolsa, el dólar y el comercio

Bolsamanía Bolsamanía 11/11/2016 César Vidal

La tentación es pensar que la victoria de Donald Trump no ha sido para tanto en los mercados financieros. La realidad, sin embargo, siempre es mucho más rica en detalles. Y en matices. Una visión más analítica evidencia que el engranaje de las finanzas mundiales sí está activando movimientos importantes. Tanto, que pueden alterar el orden imperante en los últimos años.

“Prepárese para el final potencial del estancamiento secular. Aquí llega el 'boom Trump'. Si las acciones siguen a las promesas, entonces las fuerzas que han mantenido bajas las expectativas de tipos de interés deberían revisarse al alza. Las noticias nos dicen que esto es un evento político histórico, y sería extraño que no tuviera un impacto en el precio de los activos”. Es la visión de mercado de Chris Iggo, especialista en renta fija de AXA Investments Managers.

Este experto añade que el "estancamiento secular” ha sido la tónica predominante en los mercados en los últimos años, debido a la insuficiente “demanda agregada” en un mundo constreñido por la “austeridad fiscal”. Así que el mensaje de los bancos centrales ha sido el de mantener los tipos bajos porque “el crecimiento y la inflación iban a ser bajos mucho tiempo”.

En este escenario se sitúa el triunfo de Donald Trump, quien ha prometido “aumentar la demanda agregada” al marcarse como objetivo “doblar la tasa de crecimiento de EEUU” mediante un aumento del gasto en infraesctructuras financiado con bajos tipos de interés. “Esto significa unos tipos de interés más altos”, afirma Iggo, junto a unas previsiones más elevadas de crecimiento económico. “Los mercados se moverán más rápido que la Reserva Federal (Fed) y la curva de rentabilidad de la deuda se acentuará, mientras la Fed podría aumentar los tipos hasta el 2%”, añade. Por el momento, ya está ocurriendo. El bono estadounidense ha saltado del 1,85% al 2,15% desde la victoria del republicano.

© Proporcionado por Bolsamanía

Todo ello será dirigido por unas “expectativas más altas de inflación”, debido al objetivo de aumentar el crecimiento en un momento de pleno empleo en EEUU y mientras otras políticas de Trump (inmigración) “pueden restringir” la disponibilidad de mano de obra. “Una curva más acentuada en la rentabilidad de la deuda USA, más rentabilidades generales e inflación por encima del 2%. Estas pueden ser las tendencias de la renta fija en los próximos 3 años”, señala Iggo.

La conclusión de este experto es que si Estados Unidos es más fuerte será bueno para la economía mundial. Aunque también señala problemas, como el aumento de la deuda de EEUU y las preocupaciones sobre el rating AAA, la prevista fortaleza del dólar y la subida de las expectativas de los tipos de interés. Además, si Trump cumple sus promesas y aumenta el proteccionismo, será negativo para la confianza de los mercados y los consumidores.

¿Y LA RENTA VARIABLE?

Desde Credit Suisse, siguen manteniendo su posición “constructiva” sobre la renta variable y afirman que la mayoría de las promesas más preocupantes de Trump (inmigración, proteccionismo) serán “atenuadas”. Al mismo tiempo, consideran que otras de sus promesas (más gasto fiscal y rebajas de impuestos) “son positivas para las acciones”. Su teoría es que la victoria de Trump puede ser positiva para las bolsas, pero su consejo es no “sobrerreaccionar” a este tipo de 'shocks' políticos.

Estos expertos han reducido su precio objetivo para el S&P 500 para 2017 hasta 2.200 desde los anteriores 2.300 puntos. Si Trump cumpliera todas sus promesas, el S&P 500 podría caer un 10%, afirman, pero añaden que no es su escenario base, ya que las bolsas estarán apoyadas por una revisión al alza de las previsiones de beneficios empresariales por primera vez en tres años.

Además, prevén que la rentabilidad de la deuda de EEUU y de otros países aumente, lo que apoyará al sector financiero y favorecerá una menor exposición a eléctricas y compañías de bienes de consumo. Además, la victoria de Trump beneficiará a sectores como defensa, farmacéuticas e infraestructura. “Las empresas relacionadas con los combustibles fósiles deberían beneficiarse, al igual que el sector de la energía, si se adopta una postura menos abierta con Irán (aunque ahora estamos infraponderados en energía”, señala Credit Suisse.

Desde el banco suizo, consideran que una relación “más amigable” entre EEUU y Rusia (Trump y Vladimir Putin se han mostrado simpatía públicamente) apoyará su consejo de sobreponderar la renta variable rusa. Por otra parte, uno de los países que se verá más afectado por el triunfo de Trump es México (el peso mexicano ya ha recogido este riesgo con el desplome del martes). Las exportaciones mexicanas a EEUU suponen el 2,1% de su Producto Interior Bruto.

PREOCUPACIÓN POR EL RIESGO POLÍTICO

Los expertos de Citi destacan que el nuevo presidente no tiene experiencia política y que su mandato estará marcado por “políticas erráticas y no convencionales”, lo que puede “desestabilizar los mercados”. Hasta que Trump no tome posesión del cargo, el próximo 20 de enero, esperan una etapa de transición en la que lo más importante será el anuncio de puestos clave en la Administración, como los secretarios de Estado (política exterior), del Tesoro y de Defensa.

Desde el banco americano, esperan un “aumento del riesgo político” en EEUU, por la inexperiencia de Trump en las negociaciones con el Congreso, un elemento vital para que salgan adelante sus promesas electorales. Así, una de las claves será comprobar si las relaciones del nuevo presidente con el Congreso americano es amigable, lo que aumentaría las opciones para que se eleve el gasto público y se produzcan los prometidos recortes de impuestos.

“Pero el éxito no está garantizado”, alertan desde Citi, debido a las divisiones que existen incluso entre las filas republicanas. “Los halcones fiscales pueden rechazar las propuestas de Trump para aumentar el déficit, mientras los conservadores podrían oponerse a las medidas más liberales, como el permiso familiar remunerado. Trump también puede encontrar resistencia de un Congreso con mayoría republicana si su objetivo es limitar el comercio internacional o cambiar las relaciones internacionales con sus aliados, debido a que se oponen a la ortodoxia del partido a largo plazo”, advierten.

PELIGRO DE UNA GUERRA COMERCIAL

Tom Fahey, estratega de Loomis Sayles, afirma que el Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU debería acelerar su crecimiento por el previsto aumento del gasto en infraestructuras y los recortes de impuestos. Este experto añade que “el mayor riesgo” de la nueva Administración Trump es un impacto en la oferta económica por una posible “guerra de precios con aranceles más altos”, mezclada con “una reducción de la mano de obra disponible” por una política migratoria más dura.

Este experto añade que aumentará la posibilidad de una “recesión a medio plazo” si se produce una combinación entre un mayor crecimiento económico y mayores tipos de interés, seguido de un shock negativo en la parte de la oferta. “Las restricciones a la inmigración y al comercio aumentan el riesgo de inflación y de un error de la Reserva Federal a la hora de endurecer la política monetaria”, alerta.

En conjunto, Tom Fahey considera “inflacionarias” las propuestas de Trump, como son una agresiva política fiscal, la salida de millones de inmigrantes (puede presionar al alza los salarios domésticos y los costes de las empresas) y el aumento del proteccionismo (una guerra comercial afectará al crecimiento y elevará los costes de los bienes a nivel global por mayores aranceles). Este experto calcula que las rebajas de impuestos durante los próximos 10 años podrían ser de un billón de dólares (Trump ha propuesto inicialmente 4 billones), aunque duda de cómo se financiarán estos recortes.

Entre las previsiones de este experto para los diferentes activos figuran a largo plazo un aumento de los tipos de interés de la Reserva Federal y de la rentabilidad de los bonos. Sobre la renta variable, comenta que “la incertidumbre a corto plazo será negativa para las acciones”, mientras las previsiones a largo plazo son complicadas de realizar. Dependerán sobre todo de si las políticas de Trump impulsan el crecimiento y de la rapidez de ese proceso. Su consejo es vigilar la “tensión” entre un aumento del PIB impulsado por estímulos fiscales, mayores tipos de interés y una potencial guerra comercial. “En cualquier caso, mayores beneficios y mayor inversión son críticos para el crecimiento económico”, afirma.

Finalmente, sobre la evolución del dólar, señala que tiene “una perspectiva más alcista” para el 'billete verde', bajo la premisa de que una política fiscal más expansiva junto a una política monetaria más restrictiva es una mezcla “típicamente alcista para la divisa”. Este experto recuerda la presidencia de Ronald Reagan en los años 80 del siglo XX, cuando los recortes de impuestos y una Fed presidida por Paul Volcker llevaron al dólar a niveles muy altos.

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