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El cambio de mentalidad del empresariado español

Bolsamanía Bolsamanía 02/02/2016 redaccion@bolsamania.com
© Proporcionado por Bolsamanía

Durante los años de crisis económica que hemos sufrido muchos empresarios se han visto obligados a cambiar sus estructuras y sus costumbres para mantener sus compañías vivas y sacarlas a flote: modos de financiación, diversificar sus negocios, saltar al exterior, reestructuración de sus plantillas, entrar en el mercado digital, investigar, desarrollar, innovar…Con inteligencia, sentido común, esfuerzo, ingenio y talento se pueden lograr todos los objetivos que uno se fije. Que se puede triunfar más allá de la idea a desarrollar, del sector elegido, del ecosistema en el que uno se encuentre y del capital inicial con el que se cuente.Un ‘renovarse o morir’ forzoso que ha generado en el empresariado español un cambio de mentalidad muy positivo que, en mi opinión, va a reforzarse en este periodo de transición hacia el crecimiento que estamos empezando a disfrutar.Aunque de una forma muy lenta, el sistema económico español empieza a recuperarse, y no son pocos los que se están dando cuenta de que, al bajar la marea, están apareciendo numerosas oportunidades en múltiples sectores. La biotecnología, el sector de la salud y el bienestar, el campo de la educación y formación online y las nuevas tecnologías muestran un importante auge y están en el punto de mira de los más ávidos inversores.Lo mismo ocurre con el FinTech, compuesto de empresas y servicios financieros basados en la innovación tecnológica, que registró en 2014 un crecimiento del 215% de sus inversiones en Europa, hasta llegar a los 1.300 millones de euros, según un estudio de la consultora Accenture. Es una industria que no para de diversificarse, que empezó con el crowdfunding, para llegar después al crowdlending, y ahora nuevas empresas están triunfando en diferentes nichos de mercados, como Kantox que está revolucionando el mercado de las divisas, o StartupXplore, volcada en el campo de la inversión colectiva.Tampoco se están dejando de lado en las estrategias de expansión y crecimiento los procesos de internacionalización con los vecinos mercados europeos o con los de Latinoamérica, aprovechando las oportunidades y la reducción de costes que brindan las nuevas tecnologías para ampliar ciertos modelos de negocio.EL MAYOR DÉFICIT...En cualquier caso, he detectado que uno de los mayores déficits del emprendedor español es su falta de ambición. Hay un persistente complejo de inferioridad, sin ningún motivo aparente que lo justificase, y un intenso miedo a tomar determinados riesgos para crecer en un mercado dinámico y cambiante como el actual. Es por eso que hemos elegido el lema ¡Supérate! para la VII edición de Salón MiEmpresa que se celebrará los próximos 16 y 17 de febrero.Por otra parte, los malos tiempos han sido muy útiles para hacer saltar la chispa del emprendimiento en multitud de personas que guardaban muy buenas ideas en su mente pero que sentían miedo a dar el paso definitivo para hacerlas realidad. La época de ‘vacas flacas’ ha hecho proliferar la aparición de nuevos emprendedores, algunos por vocación, porque habían encontrado oportunidades de negocio y nichos de mercado sin atender. Aunque, por desgracia, la gran mayoría lo han hecho por necesidad, en busca de un autoempleo con el que sobrevivir, y muy pocos lo consiguieron, porque había que ser un luchador muy entrenado y resistente para lograr salir adelante en esta época tan complicada.Los que se han lanzado por su cuenta han gozado en estos años de algunas ventajas: facilidades a la hora de negociar a la baja (alquiler de oficinas, subcontratación de servicios…) y de encontrar recursos humanos de mucho talento a precio razonable. Cierto es que lo difícil era hacerse con una buena cartera de clientes, pero aquellos que han aguantado están saliendo reforzados y están registrando resultados cada vez más ascendentes.Son estos los casos de éxito que hay que resaltar como ejemplo de emprendimiento, aunque tampoco está de más destacar los patrones de fracaso que se han repetido una y otra vez (alentados en muchas ocasiones por la “presión” gubernamental y las mil campañas creadas con el objetivo de reducir las cifras de paro) para evitar nuevos saltos al vacío a la desesperada. Los que dan el paso deben ser conscientes de los riesgos que supone, saber cómo sortearlos. Y, sobre todo, deben estar motivados y creer al cien por cien en su proyecto para llegar al éxito, y saber que esto es una carrera de fondo, y que solo los más valientes la superan.Teniendo en cuenta todas estas variables tengo la sana intención de seguir contagiando el emprendimiento y la innovación en el ecosistema empresarial español. Quiero mostrar que, con inteligencia, sentido común, esfuerzo, ingenio y talento se pueden lograr todos los objetivos que uno se fije. Que se puede triunfar más allá de la idea a desarrollar, del sector elegido, del ecosistema en el que uno se encuentre y del capital inicial con el que se cuente.Quiero motivar a aquellos que realmente sienten la ‘llamada’ del emprendimiento e intentar enseñarles, gracias a los expertos que colaboran en nuestros eventos, lo importante que es llevar a cabo sus ideas y proyectos de forma profesional y organizada, así como hacerles pensar a lo grande y que trasladen su mente más allá de las fronteras españolas, dando un carácter global a sus proyectos.

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