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El campo español aún sufre el embargo ruso

Bolsamanía Bolsamanía 23/10/2016 Pablo Gallén

Las protestas de Ucrania conocidas como el Euromaidán de 2013 desencadenaron en una cruenta guerra civil entre el Ejército ucraniano y las milicias prorrusas por el control de las regiones del este del país. El saldo de muertos fue de 4.000, según el Gobierno de Kiev. Antes del conflicto, las tensiones terminaron con el presidente Víktor Yanukóvich y las anexiones de Crimea y Sebastopol a Rusia.

El motivo de esta crisis diplomática fue la negociación que Kiev mantenía con la Comisión Europea para cerrar un acuerdo de libre comercio. Rusia no deseaba perder su área de influencia y puso toda la carne en el asador al intentar acabar con el pacto, mientras que la Unión Europea y Estados Unidos rápidamente se situaron con los nacionalistas ucranianos que deseaban volar libres fuera del yugo de Putin. Occidente impuso el embargo de armas y tecnología a Rusia y la réplica no se hizo esperar en el verano de 2014 en forma de veto para los productos agrícolas de la UE, Estados Unidos, Australia, Canadá y Noruega que se mantuvieron unidos frente a Moscú.

Los agricultores protestaron a la UE y las ayudas para retirar productos con el fin de no sobresaturar el mercado europeo acabaron llegando. Pero, después de dos años, ¿cómo está la situación? El Gobierno cuantifica las pérdidas por el embargo ruso en 340 millones de euros al año, aunque desde Moscú elevan la cifra y desde el propio sector agroalimentario también. “Además de las pérdidas directas que sufrimos los agricultores, existen pérdidas indirectas porque algunos productos se han intentado vender en otros lugares y lo que ha ocurrido es que los precios han caído en picado”, apunta José Ugarrio, técnico de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA).

Las asociaciones de agricultores denuncian que España es el segundo país más afectado por el veto impuesto por Rusia, sólo por detrás de Polonia. Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de España (COAG) explican que los Estados más perjudicados son los que dependen en mayor medida de la exportación, como es el caso español que sólo consume un 30% de las frutas y verduras que se cultivan en el territorio nacional. El Gobierno de Rajoy, consciente de ello, se quedó sólo en enero del pasado año ante el resto de socios europeos al reclamar que se suavizasen las sanciones de la UE a Rusia.

Sin embargo, el embargo todavía no tiene una fecha de caducidad y en julio Rusia prolongó su vigencia hasta 2018. En estos dos años, Moscú ha buscado potenciar su mercado interno y la apertura de nuevos mercados como el marroquí, el iraní o el argentino. El Kremlin se ha dado cuatro años de margen para poner en marcha un ambicioso plan: conseguir el 100% de la autosufiencia alimentaria.

En 2020, Rusia alcanzará casi un 100% de autosuficiencia en alimentos como la leche, la carne y las hortalizas. Las importaciones se limitarán a productos como los cítricos y las frutas exóticas, que no podemos cultivar en nuestro país”, señaló el viceministro de Agricultura de Rusia, Yevgueni Gromik, en un encuentro con las autoridades de agricultura de los países llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), las cinco economías nacionales emergentes más importantes del mundo.

© Proporcionado por Bolsamanía

En estos dos años de embargo, Moscú ha aprovechado además la debilidad del rublo para colocarse como segundo exportador mundial de trigo al superar a Estados Unidos y este mismo año espera alcanzar las cifras de la UE. Los expertos consultados por la agencia de noticias Bloomberg señalan que este proceso ha sido gracias a la liberalización del suelo que Rusia ha seguido desde la caída de la Unión Soviética. Durante el período comunista la propiedad de la tierra por parte del Estado desembocó en una dependencia exterior tanto en el trigo como en el maíz. Además de los cereales, Rusia también presume de ser una potencia en el sector carníco.

TRUMP, AL OTRO LADO DEL CHARCO

Si algún líder político se ha posicionado en la defensa de las ideas de Putin ese es Donald Trump. El candidato del Partido Republicano despierta incertidumbre entre la mayoría de inversores y también entre la clase política estadounidense y europea. Qué pasará si llega a la Casa Blanca todavía es una incógnita, pero el aislacionismo internacional que propugna va a ser complicado o así lo ven desde las asociaciones de agricultores. “Si se diese un embargo de Estados Unidos a Europa los mercados se hundirían, además no beneficia a nadie ni a ningún país. En un mundo globalizado todo está interconectado”, comenta Ugarrio, que pone el ejemplo de los frutos secos estadounidenses. “Un veto así sería contestado, la UE no compraría a Estados Unidos y esto tampoco les viene bien a sus agricultores”, apunta.

A LA CONQUISTA DE CHINA

Ante la necesidad, virtud. Eso es lo que ha hecho que algunas empresas españolas empiecen a vender frutas con hueso en China ante el bloque ruso. La empresa extremeña Campo y Tierra del Jerte consiguió llevar sus ciruelas el pasado 22 de julio hasta el puerto Shanghai, convirtiéndose en la primera compañía europea que comercializó sus frutas en el mercado chino. Aunque es un primer paso y todavía es muy incipiente, todo ha sido gracias a un acuerdo comercial entre la UE y China en este tipo de negocios.

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