Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El dueño del despacho de abogados del triple crimen denunció en Perú los vínculos entre una jueza y un narco

Bolsamanía Bolsamanía 23/06/2016 Bolsamanía

El dueño del despacho de abogados del triple crimen en Usera, Madrid, Víctor Joel S.C., había denunciado en Perú los vínculos entre una jueza y un narco. La denuncia fue en 2006 cuando la jueza le pidió que manipulara un proceso judicial contra un narcotraficante de origen israelí. A raíz de este proceso, la jueza fue apartada de la judicatura.

Según informa RTVE.es, la jueza Ana Luzmila Esponoza fue acusada de cambiar el tipo penal por el que se juzgaba al narcotrafricante Zeev Chen para rebajar la pena impuesta, de modificar la sentencia para reducir la indemnización que debía pagar de 500.000 a 50.000 soles y de modificar la fecha de un recurso de nulidad para que entrase en plazo.

© Proporcionado por Bolsamanía

El abogado, dueño del despacho donde se cometieron los asesinatos, tenía entondes 25 años y ejercía de asistente de actas de la jueza. El hombre aseguró haberse negado a esos cambios y haber sufrido presiones y amenazas, según consta en las resoluciones de la Oficina de Control de la Magistratura y del Consejo Nacional de la Magistratura, consultadas por Efe.

Ese proceso terminó con la suspensión de la magistrada Ana Luzmila Espinosa en el año 2009, una decisión en la que tuvo especial relevancia el testimonio de Víctor. Posteriormente, en una entrevista publicada por el diario El Comercio de Perú, relató esas presiones y la relación de la jueza con la empresaria Myriam Fefer, asesinada por un sicario en 2006.

NO SE DESCARTA UNA VENGANZA

Según la prensa peruana, la Policía encontró en el lugar del crimen de Fefer objetos para prácticas de brujería y una foto del abogado, que emigró a España a mediados de 2008. Aunque es todavía prematuro centrarse en una hipótesis, los investigadores no descartan una vendetta contra el dueño del despacho precisamente por estos hechos.

Además, fuentes de la investigación han revelado a Efe que los agentes del grupo de Homicidios de la Brigada de Policía Judicial de Madrid tratan de averiguar si un hombre "raro" que entró por la tarde en el despacho fue quien perpetró el triple homicidio o si más tarde accedió al bufete alguna persona más.

En cualquier caso, creen que el autor pudo ser ese hombre. De hecho, una de las trabajadoras asesinadas -la secretaria y una abogada- llegó a avisar por teléfono al dueño de que una persona de aspecto "raro" le estaba esperando.

PROTECCIÓN PARA EL DUEÑO

Por su parte, el dueño del bufete, al que la Policía ha decidido poner protección, ha dicho este jueves estar "muy conmocionado y totalmente bloqueado" por la tragedia que se produjo ayer en su despacho. "Estoy muy conmocionado, obnubilado, totalmente bloqueado", ha señalado a Efe el letrado.

El abogado, que no se encontraba en el piso cuando irrumpieron los asaltantes, ha sido interrogado por la Policía para tratar de esclarecer lo ocurrido. una mujer que acudió junto a su cuñado alrededor de las 18.15 horas para citarse con el dueño del bufete, ha señalado a Efe que el letrado llegó a esa hora, porque fue él quien les abrió el portal, dado que estaban llamando a la oficina y nadie respondía.

Fue en ese momento cuando el dueño abrió el portal y los tres juntos subieron al primer piso. Pero el hombre que acompañaba a la mujer se percató de que salía humo debajo de la puerta, aunque creyeron que era "porque alguien estaba fumando". Sin embargo, el letrado salió corriendo escaleras abajo al ver el humo, sin percatarse de quien podía estar dentro de la oficina.

Apenas un par de minutos después, siempre según el relato de esta mujer, el abogado volvió al inmueble y esta vez sí abrió la puerta de su bufete, aunque nuevamente volvió a abandonar el edificio rápidamente. Allí se quedaron la pareja de clientes que se habían citado con él. Fue el hombre quien se puso a gritar si había alguien dentro porque, debido al intenso humo negro, no pudo entrar.

"Chicas, salgan, ¿alguien está ahí?", fue lo que vociferó el hombre mientras la mujer bajó a llamar a los servicios de emergencia. Mientras tanto el abogado permanecía en la calle, frente al inmueble. "El abogado estaba muy nervioso, tuvimos que ser nosotros los que llamáramos al 112", ha precisado la mujer, que se encuentra en "estado de shock" porque podía haber sido ella la que hubiera muerto.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Bols@manía

image beaconimage beaconimage beacon