Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El "no me sale de los cojones" de Casillas que empezó una guerra con Mourinho

Bolsamanía Bolsamanía 28/09/2015
© Proporcionado por Bolsamanía

Iker Casillas se fue este verano del Real Madrid para tratar de poner fin a la mala situación que vivía desde que José Mourinho fuera entrenador del conjunto blanco. El portero de Móstoles, que pasó más de dos décadas defendiendo la portería merengue, decidió cambiar de aires para rencontrarse con su mejor versión y poder contar con el apoyo de una afición que llevaba varios años dándoles la espalda.

Y es que Mourinho quitó a Casillas el cartel de héroe para convertirle en villano. Con su marcha a Portugal, Iker parecía haber puesto punto y final a un calvario que se remontaba a varios años atrás. Sin embargo, y tal y como recuerda El País, el portugués volverá a cruzarse este martes en el camino del guardameta.

El Chelsea, equipo en el que 'Mou' está viviendo una segunda aventura, visitará este martes el estadio Do Dragao para medirse a los de Lopetegui en la Champions League. El entrenador portugués, que vuelve a casa, tendrá ante sí a un portero al que puso la cruz y al que ligó de forma inevitable a su lista particular de grandes polémicas.

La última de estas polémicas se produjo hace bien poco, cuando tras anunciar Casillas su marcha al Oporto, Mourinho salió a escena para criticar que al portero se le pagara un sueldo tan elevado en Portugal. Este fue el último coletazo de una lista de ataques mucho más extensa y que empezó cuando Casillas le dejó bien claro que no iba a entrar en su juego, allá por 2011.

“No me sale de los cojones hacerlo”. Así es la frase que ha recordado El País y con la que Casillas se negó a seguir siendo una marioneta en manos de Mourinho. También fue la frase con la que empezó el principio de su fin en el Real Madrid. La dijo a principios de la temporada 2011/2012, cuando la rivalidad entre merengues y culés estaba llegando a máximos históricos y cuando Mourinho aprovechaba este enfrentamiento para explotar sus actuaciones en las ruedas de prensa.

El portugués nunca perdonó a Casillas tal signo de rebeldía y desde entonces le tuvo condenado al banquillo. Esta situación no cambió con la marcha del portugués, ya que el daño había sido lo suficientemente grande como para que el calvario continuase con Mourinho ya en Londres.

Y ahora que toda esta historia parece ser agua pasada, el de Móstoles y el portugués volverán a verse las caras en un escenario muy simbólico para los dos, ya que para Casillas es sinónimo de salvación y para Mourinho, el estadio en el que consiguió la fama tras hacer historia con el mejor Oporto se haya podido ver.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Bols@manía

image beaconimage beaconimage beacon