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El triunfo de Trump pondría en peligro la subida de tipos de diciembre y la independencia de la Fed

Bolsamanía Bolsamanía 01/11/2016 Nieves Amigo

Las elecciones están demasiado cerca y por eso es mejor 'no mover ficha'. Este es el motivo principal por el que la Reserva Federal (Fed) estadounidense no subirá los tipos en este encuentro de noviembre. Las encuestan conceden a esta opción un 20% de posibilidades mientras que, por el contrario, dan alrededor de un 66% de probabilidades a una subida de tipos en diciembre. La pregunta que surge ahora es qué ocurrirá después de las elecciones, sobre todo si finalmente el candidato republicano, Donald Trump, consigue alcanzar la presidencia de Estados Unidos, algo que el mercado no espera pero tampoco descarta.

Las críticas de Trump a la política monetaria de Janet Yellen, presidenta de la Fed, se han sucedido durante toda su campaña. En el primer debate presidencial, Trump dijo que Yellen había mantenido los tipos bajos por razones políticas y que la Fed estaba creando un problema para el mercado de valores que aparecerá cuando comience a subir los tipos.

Los analistas creen que la condición de organismo independiente de la Fed podría peligrar si Trump gana las elecciones - "Creo que los mercados tienen que preocuparse por esto. Creo que hay una posibilidad real de que Trump pueda alinearse con los miembros del Congreso que quieren limitar la independencia de la Fed", dice Gren Valliere, analista de la firma Horizon Investments- y hay quien habla incluso de una dimisión inmediata de Janet Yellen si esto ocurre.

"Si Donald Trump gana las elecciones presidenciales de noviembre existe una clara posibilidad de que la presidenta de la Fed, Janet Yellen, renuncie casi inmediatamente, tal vez incluso antes de la reunión de mediados de diciembre", dijo Paul Ashworth, economista jefe de Capital Economics. "Es difícil ver cómo podría continuar en su posición hasta que su mandato actual venza a principios de 2018", añadió.

Con todo, tal y como subrayan desde Link Securities, lo que parece claro es que, si la inestabilidad política llega también a Estados Unidos, una subida de tipos podría complicarse a pesar del esperado repunte del ritmo de crecimiento de la economía estadounidense en los dos últimos trimestres del año algo que, en principio, apuntalaría esa subida. No en vano, para estos expertos, es precisamente esa inestabilidad política la que hace que, a pesar de que los datos macro hayan mejorado en Europa, no se vaya a producir una subida de tipos aquí "mañana". "Aún quedan muchos retos por superar y muchas incertidumbres, sobre todo de tipo político, que pueden hacer descarrilar la recuperación económica", advierten.

DEJANDO A UN LADO EL 'FACTOR TRUMP'

© Proporcionado por Bolsamanía

Al margen del impacto que pueda tener un hipotético triunfo electoral de Trump en la política monetaria estadounidense, lo que quedó claro en la última reunión de la Fed es que hay división en el seno del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés) pero también que hay más partidarios de subir tipos que de mantenerlos. De sus diez miembros, tres -Esther George, presidenta de la Fed de Kansas City, Loretta Mester, de la Fed de Cleveland y Eric Rosengren, de la Fed de Boston- son claramente partidarios de subir los tipos en diciembre (de hecho votaron a favor de ello en septiembre). Estos tres miembros ya han advertido, además, de que la credibilidad del organismo quedará seriamente comprometida de no optar por esta medida a finales de año. Frente a ellos, Lael Brainard, Daniel Tarullo y Charles Evans serían partidarios de mantener una política laxa y no tocar los tipos. Las actas del encuentro de septiembre también mostraron que parte de los siete miembros del FOMC que habían votado a favor del statu quo lo hicieron con poco convencimiento y consideran que sería conveniente acometer de forma más o menos rápida un alza de tipos.

Habrá que esperar, por tanto, a las actas de este encuentro de noviembre (que se publican tres semanas después del mismo) para confirmar si continúa esta división o si se ha hecho incluso más profunda. Al margen de las posibles filtraciones sobre nombres propios esta tarde, lo cierto es que el comunicado en sí (que conoceremos inmediatamente después de la reunión) no incluye las opiniones de los dos bandos (las "palomas" o "doves", partidarios de mantener o bajar los tipos, y los "halcones" o "hawks", partidarios de subirlos). En este encuentro de noviembre, además, no habrá comparecencia deJanet Yellen, otro de los argumentos que se esgrime para apostar porque la esperada subida de tipos será en diciembre, cuando la presidenta de la Fed podrá explicarla 'en vivo y en directo' convenientemente.

Aunque la ausencia de Yellen limita el material en manos de los expertos para tratar de conseguir pistas de cara a lo que hará la Fed en diciembre, éstos no renunciarán a la habitual "disección" que hacen del comunicado. En éste, mucho más breve que las actas, tan sólo se expone la decisión final y la necesidad de llegar a un consenso. Aun así, los expertos hasta contabilizan y clasifican las palabras para tratar de dilucidar el tono del discurso y arrojar así más luz sobre lo que ocurrirá en el futuro. De hecho, existen incluso fórmulas para ello que se basan en contabilizar palabras negativas y positivas (tono=nº palabras positivas / [nº positivas + nº negativas]), tal y como recuerdan desde BBVA.

LA FUERTE CORRECCIÓN DE LOS BONOS TAMBIÉN ANTICIPA UNA SUBIDA

Mucho se ha hablado a lo largo de las últimas sesiones de la fuerte corrección en el mercado de bonos. Los informes de los analistas han subrayado las caídas que están experimentando los bonos soberanos europeos, estadounidenses y japoneses, entre otros, y las han vinculado directamente con las políticas monetarias de los bancos centrales. Desde IG Markets y Link Securities indican que estos recortes son un claro indicativo de que los inversores están empezando a descontar que el final de las políticas de expansión monetaria implementadas por los bancos centrales está muy cerca. De hecho, la rentabilidad del bono a 10 años cerró el pasado jueves a 1,86%, nivel no visto en muchos meses.

"Una nueva preocupación está naciendo entre los inversores: la caída del precio de los bonos, fruto de los temores sobre un futuro endurecimiento monetario", señala Daniel Pingarrón, analista de IG Markets.

Cabe recordar que la decisión de la Fed de este miércoles se conocerá una hora antes, dado el cambio horario europeo que tuvo lugar el pasado fin de semana y que no se aplicará hasta este próximo fin de semana en Estados Unidos. Esto hace que la bolsa estadounidense abra durante toda esta semana a las 14:30 horas y que la decisión sobre los tipos se haga pública a las 19 hora española en lugar a las 20 horas habitual.

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