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Entrevista | 'Los que trabajan por la pacificación dicen que ETA no ha entregado las armas porque nadie del Gobierno quiere recogerlas'

Bolsamanía Bolsamanía 24/10/2015 redaccion@bolsamania.com
© Proporcionado por Bolsamanía

Guztiak, así se llama el libro con el que el periodista Borja Ventura ha plasmado todos y cada uno de los enfoques desde los que se ha vivido el conflicto vasco. Son 17 entrevistas, todas a personas que de una manera u otra han sufrido el dolor que provocado uno de los enfrentamientos más prolongados que ha vivido España desde la Guerra Civil.¿Qué pasará con ETA? ¿Volverá a las armas? ¿Cómo se ha llegado al cese de la violencia? Ventura trata de dar respuesta a todas estas preguntas haciendo hablar directamente a sus protagonistas, entre los que se encuentran víctimas del terrorismo, antiguos etarras o familiares de personas que han perdido la vida como consecuencia del odio.Ventura ha recurrido a una campaña de crowdfunding para poder dar voz a todas estas personas y, gracias al apoyo de mecenas, ha conseguido plasmar la realidad del País Vasco en unas páginas que se convierten en un gran análisis del conflicto que ha desangrado al país durante décadas.Pregunta: Guztiak se ha financiado a través de una campaña de crowdfunding, ¿cuál es la mayor complicación que te has encontrado a la hora de iniciar esta aventura?La campaña se superó bien. El listón era alto porque había que conseguir un número de apoyos, así que no era tanto el dinero sino el número de personas que apoyaron el proyecto. Tenían que ser 250 apoyos y yo no las tenía todas conmigo. Como es un tema traumático, la gente finalmente ha decidido obviarlo. Al final la cosa salió bien.Respuesta: ¿Cuál es el mejor canal que existe para difundir un proyecto como el tuyo?Las redes sociales sin ninguna duda. Es la forma más sencilla de llegar a la gente. Me ha sorprendido la acogida que ha tenido porque uno de mis miedos era encontrarme con una falta de interés. En los medios de comunicación debo muchas cervezas. También me ha llamado la atención el interés por el tema que había en los medios del País Vasco, algo que me sorprende porque allí la reacción que entendería sería 'por qué tiene que venir alguien de fuera a decirnos qué nos pasa a los vascos'.¿Qué papel juega el crowdfunding en el mercado actual? ¿Qué ventajas ofrece a los emprendedores?La editorial con la que he trabajado, Libros.com, solo trabajan así. O la editorial te busca o les mandan los manuscritos pero siempre sale la campaña de crowdfunding. Es una filosofía. En cuanto a la industria, es una plataforma interesante porque hay ciertos proyectos que por lo que implican, se enfrentan a una cuestión que es la vía por la que se permite a las personas apostar por algo en lo que están interesados. Universaliza el acceso.Es un impulso inicial. Sin embargo en Estados Unidos funciona de una forma diferente y se pueden llegar a financiar proyectos al 300%.¿Es viable la financiación por crowdfunding a gran escala o solo funciona si se trata de proyectos aislados?"En Estados Unidos hay una conciencia de pago muy fuerte y la piratería es algo residual"En Estados Unidos hay campañas récord de millones de dólares. En función del producto da para todo o para una parte. Es una cuestión cultural. En Estados Unidos hay una conciencia de pago muy fuerte y la piratería es algo residual. Hay campañas que mueven millones de euros. Aquí a la gente le duele pagar diez euros al mes o alquilar una película porque están acostumbrados a descargarla. El crowdfunding funciona bien en función de la cultura de consumo que tenga la sociedad.¿Cuál es la clave del éxito para un proyecto financiado por crowdfunding?La apuesta por el crowdfunding es: yo te doy un producto y tu me pagas. Es una especie de pago en fianza que funciona con la garantía de que te doy mi dinero si el producto funciona. Es una gran herramienta de medición de lo que le interesa al mercado. Las personas lo apoyan por interés, simpatía o por algo altruista.Sobre el libro, ¿podemos dar por terminado el conflicto vasco?Depende de a quién preguntes. Hay quien te va a decir que no hay conflicto, sino gente que muere y gente que mata. Otros dirán que el conflicto es anterior a ETA y que la banda es una consecuencia de un conflicto ya existente por la negación al pueblo vasco de manifestar su voluntad. Es complejo de resolver. Si entendemos el conflicto como el problema de enfrentamiento violento dentro de la sociedad, que ETA haya dejado las armas elimina el factor más importante porque era el mayor causante de víctimas mortales. Podemos estar en la antesala de una solución, aunque hay partes que solo verán solucionado el conflicto cuando consigan sus metas políticas. ¿Qué le espera a ETA? ¿Es posible que vuelva a recurrir a la violencia?Preguntando a gente que ha pasado por ETA, te dicen que ETA como tal ha terminado. Otros muestran el miedo al inmovilismo del Gobierno español, que no aprovecha este momento para terminar con el conflicto. Estos últimos temen que haya otro grupo que siga los pasos de ETA. La opinión mayoritaria es que ETA ha terminado y no va a volver. Es una cuestión de estrategia y ahora han apostado por la vía política.¿Qué tiene que pasar para que desaparezca de forma definitiva?Es un debate complicado. Se pide una entrega de armas pero yo creo que el hecho de ETA no se disuelva es porque es una marca para quien ha simpatizado con la banda. Las personas que trabajan por la pacificación te dicen que ETA lleva tiempo intentando hacer una entrega de armas pero no hay nadie del Gobierno que quiera recogerlas. Lo interpretan como una negociación o rédito político y por eso el Gobierno ha optado por el inmovilismo. Lo que ha impedido celebrar que ETA haya acabado es un acto concreto, como el que se vio en Colombia cuando Juan Manuel Santos y 'Timochenko' se dieron la mano. Aquí no va a darse ese momento.¿Hay algo en lo que hayan coincidido todos los entrevistados, sean del bando que sean?Más que un mensaje único, coinciden, con sus matices, en el cambio de la consideración del otroNo en palabras ni en expresiones o visiones. Puede haber posturas que a pesar de las diferencias sean próximas porque son víctimas de cualquiera de los bandos. No dejan de ser víctimas que han sufrido el dolor y entienden este dolor. Ha habido casos de reencuentro, reconciliación y perdón. Más que un mensaje único, coinciden, con sus matices, en el cambio de la consideración del otro, que ha dejado de ser un enemigo y ha pasado a ser alguien con el que se convive, aunque haya causado dolor. Donde todos coinciden es en el camino hacia la convivencia.¿Qué ha pesado más para el fin de la violencia, la actuación del Estado o la voluntad de la sociedad civil vasca?La respuesta depende del momento. Si preguntas a alguien en Madrid te va a decir que la presión policial, pero si preguntas a alguien de la izquierda abertzale te va a decir que es una decisión estratégica con la que se dice que se acaba y se acaba. Hay causas que tienen más peso que otras y la presión policial es evidente y en un choque violento quien tiene más fuerza, gana. Hay muchas cosas que han influido, como la ilegalización de Batasuna.En cuanto a la movilización ciudadana en Euskadi, hay quien marca un punto de inflexión en mitad de los noventa, cuando se encadenan los secuestros de Aldaya y de Ortega Lara. Se pagó el rescate de uno y se liberó al otro pero pocos días después se secuestró y asesinó a Miguel Ángel Blanco. Esto provocó más visibilidad de organizaciones como Gesto por la Paz. Fue una movilización muy continuada con dos o tres momentos muy fuertes en pocos años. Con esto la presión social cambia y ETA deja de tener el componente de movimiento de liberación o de lucha en tiempos del franquismo.Hay un proceso de deslegitimación en el que se pierde el apoyo a ETA que había en algunos sectores. Hubo una gran presión judicial española que es comparable a la de un misil, que destruyes tu objetivo pero haces mucho daño a tu alrededor. Se ha ilegalizado y se ha metido en la cárcel a mucha gente que no tenía nada que ver. En España hay periodistas en la cárcel. ¿Influye en algo la cuestión catalana en el futuro del País Vasco?No. En 2011 la cuestión catalana no era como es ahora. Además, Euskadi tuvo un proceso muy similar al catalán con el Plan Ibarretxe, que fue una propuesta mucho más integrador con la legalidad española. Zapatero lo llevó al congreso, salió que 'No' y se terminó la historia.Convergencia y PNV siempre han sido partidos hermanos y hay gente que nunca había planteado las cosas en los términos en los que se han planteado en Cataluña, en donde se ha hablado de declaración unilateral de independencia. Son dos procesos distintos que habrá que ver cómo evolucionan en el futuro.¿Cómo afectaría un cambio de Gobierno a los procesos soberanistas?Habrá que ver si llega un Gobierno a Madrid que tenga la voluntad de asumir la cuestión territorial y si hay una propuesta tranquila y asumible, con un punto de encuentro entre Cataluña y Euskadi para hacer un frente común, es posible que haya algún tipo de acuerdo.Podemos en Madrid no va a gobernar, pero sí puede ser un acuerdo Podemos-PSOE en el que los socialistas apuesten por el modelo federal y Podemos por el derecho a decidir. No sería cuestión de una legislatura porque en cuatro años no hay tiempo suficiente. La solución no es a corto plazo.¿Qué lecciones puede aprender el País Vasco de lo que está pasando en Cataluña?Euskadi tiene más lecciones que enseñar que aprender. El proceso de superación, convivencia, prosperidad y trabajo a pesar de todo lo que ha tenido en contra... El haber sabido seguir es más para enseñar que para aprender.La misión más importante que tiene la sociedad vasca es intentar cerrar las heridas que se puedan cerrar de la mejor manera posible. No digo que se deje en el silencio y en el olvido todo lo que ha pasado porque las cosas que no se cierran no se solucionan. Y hay cosas que no se pueden solucionar porque para contentar a unos no puedes contentar a los otros. La cosa es normalizar que en la calle no haya violencia, que oigas un petardo en el Barrio Viejo de Bilbao y no pienses mal. Es normalizar la convivencia porque cuando todo esto suceda el debate se queda en la confrontación política. Hay un PP, un Podemos, un Euskal Herria Bildu y es una cuestión de votos y democracia. Hay que aprender a vivir como una sociedad normal.

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