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Ibercaja y Unicaja esperan a un mercado más favorable para salir a bolsa

Bolsamanía Bolsamanía 21/10/2016 César Vidal

El año 2016 entra en su recta final. Y tampoco ha sido el ejercicio en el que Ibercaja o Unicaja han podido dar pasos más decididos para salir a bolsa. La incertidumbre que ha envuelto al sector durante los últimos meses y su correspondiente impacto en la valoración de las entidades han pospuesto los planes para convertirse en entidades cotizadas.

El entorno, desde luego, no lo ha puesto fácil. De media, los bancos españoles cotizan claramente bajo su valor en libros; en concreto, ese promedio se sitúa entre las 0,6 y las 0,7 su valor contable. Y eso para bancos con una trayectoria conocida para los inversores, con lo que para los 'nuevos' las valoraciones serían aún más exigentes.

Por eso, entidades como Ibercaja o Unicaja han dejado el salto al parqué para más adelante. Si es posible, para 2017, aunque sin comprometerse a ello de manera definitiva, conscientes de que ahora es el mercado el que manda.

Eso sí, no significa que estén cruzadas de brazos. En el caso de Ibercaja, busca inversores institucionales a los que dar entrada en su capital, como paso previo para una futura salida a bolsa que se producirá “no más tarde de diciembre de 2018”. Durante 2017, su objetivo fundamental es amortizar los 386 millones de euros en ayudas públicas recibidas para la integración de Caja3. Además, el principal banco de Aragón, el noveno de España por volumen de activos, no se plantea vender ningún negocio ni división en estos momentos.

Desde la entidad afirmaron, en una presentación ante inversores realizada en el mes de septiembre, que su objetivo es “ser una entidad cotizada antes de diciembre de 2018”. No obstante, fuentes del banco añaden que se “elegirá el momento más oportuno de mercado para lanzar este proceso”.

Además, antes de salir a bolsa Ibercaja confirma que está buscando inversores para darles entrada en su capital. “La búsqueda de inversores institucionales, previa a la salida a bolsa, es otra de las vías que la entidad puede explorar”, explica el banco. El consejero delegado, Víctor Iglesias, ya ha mostrado en repetidas ocasiones su preferencia por seguir siendo una entidad independiente, y también ha considerado que una excesiva consolidación bancaria en España puede terminar perjudicando a los consumidores.

Sobre el cumplimiento de la regulación, Ibercaja confirma otro hecho destacado. Que “cumplirá” con el calendario de amortización de 386 millones de euros en bonos convertibles contingentes concedidos por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para la adquisición de Caja3. Así, la entidad asegura que, “efectivamente”, amortizará 163 millones en marzo de 2017 y otros 224 millones en diciembre del próximo año. Sobre la posible venta de activos para amortizar esos 386 millones, Ibercaja afirma que “no contempla, en este momento, poner en el mercado ninguna de sus sociedades gestoras (fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de vida)”.

"TODO PREPARADO"... A LA ESPERA DEL MOMENTO

Por su parte, Unicaja Banco mantiene su objetivo de salir a bolsa. La entidad confirma que tiene “todo preparado” para debutar en los mercados en los próximos meses, aunque de momento añade que la “situación del mercado no lo permite”. Fuentes de la antigua caja explican que todavía no han sido fijados “ni los términos ni las fechas”, aunque todo apunta a un debut bursátil en 2017 si se produce una “ventana de oportunidad”.

Unicaja, con una gran implantación en Andalucía y Castilla y León (gracias a la compra de Banco Ceiss), es el sexto mayor banco de España por volumen de activos y mantiene varios frentes abiertos. Su principal accionista es la Fundación Bancaria Unicaja, que controla el 86,7% del capital. Por un lado, debe dar liquidez a miles de accionistas particulares y también a cientos de institucionales provenientes de la adquisición de Banco Ceiss, que controlan el 13,3% del capital. Y por otro lado, debe devolver en 2018 604 millones de euros en ayudas públicas recibidas, precisamente para la adquisición de Banco Ceiss (entidad resultante de la fusión de Caja España y Caja Duero).

“Los preferentistas de Ceiss perdieron en la operación cantidades importantes, pero conservan la esperanza de recuperar algo con la salida a bolsa”, explica Victoria Torre, directora de Análisis de SelfBank. “A favor de la entidad y de cara a la salida a bolsa, los atractivos para los inversores estarían en su rentabilidad sobre el capital (ROE), por encima del de otras entidades, y sus niveles de solvencia”, añade esta experta.

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¿Y EL RESTO?

Pero el segmento de las entidades medianas con intenciones de salir a bolsa va más allá. Y ninguna se libra tampoco de formar parte de las quinielas de la nueva ronda de consolidación que puede vivir el sector.

Los analistas de Bankinter comentan sobre el sector bancario europeo que “las entidades grandes podrían comprar entidades pequeñas o medianas”. En este sentido, descartan que se produzcan operaciones entre bancos de distintos países porque “no se obtienen sinergias en costes por la entrada en nuevos mercados”. Por lo que, añaden, “probablemente” las operaciones corporativas se producirán “en el propio mercado natural de cada entidad”.

En este sentido, Abanca, el banco resultante de la fusión de las cajas gallegas Caixa Galicia y Caixanova (Novacaixagalicia), también ha confirmado en repetidas ocasiones su intención de salir a bolsa a medio plazo. El vicepresidente de la entidad, Juan Carlos Escotet, ha comentado este año que su objetivo es salir a bolsa, pero señaló que no había prisa, porque el momento no era el mejor. “Podría empezar a evaluarse más allá de 2018”, afirmó entonces.

Sobre posibles operaciones corporativas, Escotet destacó la solvencia de Abanca y afirmó que “esa holgura nos permite observar con la debida prudencia y estar atentos a cualquier proceso de posible consolidación”. Abanca es propiedad del grupo venezolano Banesco, controlado a su vez por Escotet, que lo compró en subasta pública por 1.000 millones de euros.

Por su parte, KutxaBank, grupo resultante de la fusión de las tres cajas de ahorros vascas más la entidad andaluza CajaSur, está considerado uno de los bancos más solventes de España. Pero cuenta con una estrategia diferente. Tras obtener la autorización del Banco de España a su Plan Financiero de cinco años, el objetivo de BBK, la caja de ahorros de Vizcaya que es su máximo accionista con el 57% del capital (controlada a su vez por el Partido Nacionalista Vasco), es dotar un fondo de reserva de 240 millones de euros durante ese periodo. De esta manera, su posible salida a bolsa, en el caso de que se produjera, quedaría relegada a muy largo plazo.

Otra entidad cuya salida a bolsa también estaba en el horizonte era Banco Mare Nostrum (BMN). Los planes, sin embargo, han cambiado. Su futuro más probable es que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), su máximo accionista con el 65% del capital, termine fusionándola con Bankia, entidad en la que también posee una participación similar. El presidente del FROB, Jaime Ponce, comentó este miércoles que “el estudio de la fusión de Bankia y BMN es lógicamente una alternativa razonable que necesariamente ha de estudiarse, siempre desde una perspectiva de racionalidad técnica y profesional". El objetivo es preparar la operación durante los próximos meses, para que sea aprobada durante el segundo semestre de 2017.

No obstante, tampoco se descarta que el banco sea subastado públicamente, tal y como ha pedido este jueves la consejera delegada de Bankinter, Dolores Dancausa, ya que su exposición geográfica puede hacerle atractivo para algún banco de mayor tamaño.

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