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La falta de Gobierno y el ajuste fiscal condenan a las constructoras a su noveno año de recesión

Bolsamanía Bolsamanía 12/08/2016 Antonio Villanueva

La obra pública en España continúa de capa caída. La bajada en las licitaciones es algo que sucede automáticamente tras la celebración de elecciones, pero esta vez es diferente. La falta de un Ejecutivo electo desde diciembre que pueda promover nuevas infraestructuras está siendo uno de los factores que arrastra al sector a una menor actividad en el país.

Los datos son bastante esclarecedores: el valor de las licitaciones adjudicadas por la administración desde enero hasta julio de 2016 ha sido de 3.800 millones de euros, una cifra un 50,6% inferior a lo registrado en el mismo periodo del año pasado, según datos oficiales del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas recogidos por Infocif-Gedesco, lo cual indica que la situación va a peor en plena parálisis política.

© Proporcionado por Bolsamanía

Pero la ausencia de Ejecutivo no es el único factor que influye en el desplome. “Aunque el parón en la licitación es una situación coyuntural y ocurre en cualquier transición de gobierno, en este caso, se une a una caída constante de la licitación desde el inicio de la consolidación fiscal en 2010”, remarcan desde la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan).

Según los últimos datos de la patronal, la licitación de obra pública por parte de todas las administraciones (nacional, autonómica y local) sumó 4.547,38 millones de euros de enero a junio, una caída del 19% frente a los 5.614 millones registrados en los mismos meses del año pasado. Especialmente remarcable fue el desplome en la obra pública licitada por las regiones, que descendió de 1.805 millones en en el primer semestre de 2015 a tan solo 1.084 millones en 2016. Es decir, una bajada del 39,9%.

EL SECTOR NO ESPERA QUE MEJORE LA SITUACIÓN

En cuanto a las obras licitadas por la administración central, éstas descendieron un 5,5% en estos primeros seis meses del año, pasando de 2.295 millones a 2.169. La caída no fue mayor por el impulso de las obras de Fomento, principal organismo contratante de la Administración general, que se incrementaron un 14,6% hasta 1.880 millones, y ello a pesar de la caída en la contratación en la alta velocidad española, que fue compensado con el repunte en la contratación de obra referente a las carreteras (29% de subida), casi todo mantenimiento. Por último, la administración local disminuyó un 14,5% su obra pública durante estos meses.

Con todos estos datos, Seopan espera acabar el 2016 con una caída en la actividad de la construcción de entre el 15% y el 18% entre sus empresas asociadas, lo que supondría el noveno año consecutivo de recesión en el sector. “Se prevé un agravamiento de la recesión registrada en 2015 en el sector, debido ello a la coyuntura política actual y al endurecimiento del proceso de consolidación fiscal”, destacaba en su informe la patronal.

LAS OBRAS DE AVE, BAJO MÍNIMOS

Las obras de Alta Velocidad tampoco pasan por su mejor año. En este 2016 la licitación de nuevas obras de construcción de líneas ferroviarias de AVE ha caído por debajo de los niveles habituales, desplomándose un 76% en el primer semestre. Entre enero y junio salieron a concurso contratos de Alta Velocidad por tan solo 176,9 millones de euros, que contrastan con los 738,3 millones que se licitaron en los mismos meses de 2015, según los datos de Seopan.

Si bien es cierto que gran parte de los proyectos de AVE se han venido terminando durante el año pasado por la cercanía del periodo electoral, la interinidad del Gobierno, sin capacidad para aprobar nuevos presupuestos, ata de manos al estado a la hora de seguir licitando. Si el Ejecutivo en funciones se sigue prolongando hasta unas terceras elecciones, se tendrían que prorrogar los presupuestos actuales.

LAS INGENIERAS TAMBIÉN PIDEN QUE SE REACTIVE LA LICITACIÓN

Con esta visión coincide la patronal de empresas de ingeniería y consultoría, Tecniberia, que denunció en un comunicado que no se estaba licitando “ni siquiera lo urgente” y que se continuaban adjudicando proyectos “con grandes bajas en los precios, que convierten los concursos públicos en subastas".

Tecniberia reclamó al futuro nuevo Gobierno que reactive la licitación de proyectos, dado que la escez actual, unida a los bajos precios, “están dinamitando los criterios de calidad y valor técnico tradicionales de la ingeniería española". Destacaron a su vez que el sector sobrevive en el país debido al negocio internacional, que supone el 74% de los ingresos de estas ingenieras, unos 3.400 millones de euros, y que el número de firmas de ingeniería españolas se ha reducido a la mitad desde 2009, pasando de 3.000 a 1.500 empresas en España.

EL CEMENTO TAMBIÉN SE RESIENTE

El cemento, uno de los indicadores más fiables para entender el estado del sector constructor en España, también está notando los efectos de la falta de obra pública. El consumo de cemento cayó hasta 5,52 millones de toneladas, un 2,3% menos durante el primer semestre del año. Esta cifra está a niveles similares a los que se utilizaban en el año 1965.

Oficemen, la patronal cementera, explica estas caídas principalmente por la “paralización” de la obra pública en España debido a la no formación de un Gobierno en el país, y avisan de que el consumo de este bien asociado a la construcción no se compensará con la recuperación de la construcción de vivienda privada, sino que se necesitará del Estado. “El consumo de cemento en obra pública es hoy el más bajo desde el inicio de la serie histórica hace 25 años”, destacó el director general de Oficemen, Aniceto Zaragoza.

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