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La inflación (sin energía) escala en España hasta máximos desde 2013

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 12/05/2017 Óscar Giménez

Impulso del crecimiento de los precios en la economía española. La inflación repuntó en abril hasta el 2,6%, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE), ratificando el dato adelantado hace 15 días. Pero lo más relevante es que cuando se dejan fuera los elementos más volátiles y distorsionadores como son la energía y los alimentos no elaborados, se observa el mayor aumento desde agosto de 2013.

En concreto, el IPC subyacente aumentó tres décimas en su tasa interanual hasta alcanzar el 1,2%. Un dato muy por encima del 0,9% de marzo y del 1% de febrero, cuando la diferencia entre el dato conjunto de inflación y el subyacente se disparó hasta los dos puntos porcentuales, algo no visto durante los últimos siete años.

El impacto en el bolsillo de los consumidores depende de la inflación general, que en abril repuntó hasta el 2,6%. Sin embargo, el dato subyacente da una medida más fidedigna de la presión inflacionista que en cada momento tiene la economía, ya que obvia el comportamiento de los productos energéticos y de los alimentos no elaborados, que tienen una elevada volatilidad y dependen de factores independientes de la marcha económica.

Para el cálculo del IPC el INE otorga un peso del 11,2% a los productos energéticos y del 7,68% para los carburantes y combustibles, con lo que en ambos casos su evolución es clave para la tasa general de crecimiento de los precios. Sin embargo, están estrechamente relacionados con el petróleo, cuyo repunte desde los 30 dólares del primer trimestre de 2016 hasta los 50 dólares en 2017 explican el auge de la inflación en los países netamente importadores.

Los precios productos energéticos aumentaron en abril un 12% interanual, tres décimas más que en marzo, principalmente por el repunte del coste de la electricidad, que pasó del 12,5% al 16,2%. Por su parte, los alimentos no elaborados se abarataron un 0,4% en abril respecto al mismo mes del año anterior, en contraste con el incremento del 0,1% de los elaborados, que sí entran en el IPC subyacente.

© Proporcionado por Bolsamanía

Fuente: INE y elaboración propia

IMPULSO POR LA SEMANA SANTA

Asi, dejando de lado los elementos más distorsionadores, la inflación subyacente aumentó en tres décimas en abril hasta el 1,2% interanual. Un resultado que se debe "a la notable aceleración de los precios de los servicios y, en menor medida, de la alimentación elaborada, parcialmente compensados por el ritmo de crecimiento de los precios de los bienes industriales no energéticos", explica el Ministerio de Economía y Competitividad.

Los precios de los servicios aumentaron su crecimiento en una décima hasta el 2,1%, gracias a la evolución de los paquetes turísticos con la Semana Santa por medio. En este caso, los precios pasaron de un raquítico aumento del 0,1% en marzo hasta crecer un 20,9% en abril respecto al año anterior.

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