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Los grandes bancos de Wall Street aguantan el tipo: Yellen y el petróleo mejoran su perspectiva

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 19/10/2016 Óscar Giménez

Mientras los bancos europeos no parecen atisbar aún la luz al final del túnel, las grandes entidades financieras de Estados Unidos miran desde hace tiempo por el retrovisor los peores momentos de la crisis. Así lo confirma la evolución de sus cuentas, con la temporada de resultados los seis gigantes bancarios de Wall Street finalizada.

En total, JP Morgan, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo,Goldman Sachs y Morgan Stanley han generado un beneficio de 24.376 millones de dólares en el tercer trimestre (ver cuadro tras el texto). Es decir, un 1,85% más que en el año anterior.

La variación, eso sí, es muy heterogénea. En los dos bancos con mayor cifra de beneficios, ésta se reduce en términos interanuales. JP Morgan Chase ha obtenido ganancias netas de 6.286 millones de dólares, un 7,6% menos que en 2015. El banco mantiene su liderazgo en beneficios, que ha alcanzado también en capitalización bursátil al superar a Wells Fargo.

La entidad se ha visto afectada por el escándalo de las cuentas falsas. Un total de 5.300 trabajadores han sido despedidos por crear cuentas falsas sin el conocimiento explícito de los clientes para cumplir con los objetivos de la entidad. Un escándalo que ha provocado también la dimisión del CEO, John Stumpf. El beneficio neto de Wells Fargo se sitúa en los 5.600 millones de dólares entre julio y septiembre, un 3,4% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Bank of America Merrill Lynch sigue una evolución contraria, con un incremento del beneficio del 8,7% hasta los 5.000 millones de dólares. Aunque más llamativo aún es el incremento del 60% de Mogan Stanley hasta 1.600 millones o el crecimiento de las ganancias de Goldman Sachs, que se disparan un 46% hasta los 2.090 millones “con un avance positivo especialmente en las operaciones de renta fija”, arguyen en RBC Capital Markets. Por su parte, en Citigroup la diferencia entre ingresos y costes se reduce un 11,6%, hasta los 3.800 millones.

MEJOR QUE EN EUROPA

El sector financiero estadounidense protagonizó el origen y el primer impacto serio de la crisis financiera internacional que se desató en 2008, aunque con signos claros desde el año anterior. Tras un periodo inicial de incertidumbre y apuros en varios casos, algunos sobrevivieron a duras penas y otros salieron incluso reforzados. Como JP Morgan o Bank of America, que se quedaron los activos de Bear Stearns y Merril Lynch respectivamente, a precios de ganga. Las sanciones por la responsabilidad en la crisis subprime, algo que ha puesto contra las cuerdas a Deutsche Bank, “han quedado atrás y sería una sorpresa ver nuevas multas”, apunta Alejandro Núñez, analista de XTB.

“La banca americana está en una mejor posición que la europea, de ahí que cotice más cara en bolsa. Muchos de los problemas que está sufriendo en estos momentos la banca europea, las entidades americanas los sufrieron hace tres años. Estados Unidos entró antes en la crisis, tomó medidas antes y está saliendo de la situación antes”, arguye Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank.

EL PETRÓLEO DA UN RESPIRO

El sector, además, se está viendo favorecido por el rebote del crudo. Los precios del petróleo por debajo de los 30 dólares de febrero golpearon de lleno a las cuentas de los bancos estadounidenses. La crisis de las petroleras derivó en provisiones multimillonarias ante los créditos impagados o de dudoso cobro. Dotaciones que tuvieron que realizar en el primer trimestre JP Morgan (1.824 millones de dólares), Bank of America (997 millones), Wells Fargo (1.090 millones) y Citigroup (233 millones). Se libraban Goldman Sachs y Morgan Stanley, con un negocio centrado en la banca de inversión.

El repunte del crudo ha mejorado las perspectivas para la industria estadounidense del fracking, además de que muchas de las empresas en peor estado ya han quebrado y su impacto ha sido asumido por parte de los bancos norteamericanos. En las cuentas del tercer trimestre, no aparecen provisiones destacadas como sí ocurrió en los tres primeros meses del año.

A LA ESPERA DE LA FED

Las intenciones de la Reserva Federal (Fed) también juegan a favor del sector. Las políticas monetarias expansivas suponen un lastre al negocio tradicional de los bancos de prestar y captar dinero. El impacto de los tipos cerca de mínimos históricos también afecta a las entidades estadounidenses, aunque a través de sus ramas de banca de inversión están algo más diversificadas que algunos de los colosos europeos enfocados principalmente en el crédito y en los depósitos.

Aun así, el futuro de la política de la Fed es un elemento clave para el sector financiero. Los tipos entre el 0,25% y el 0,5% desde diciembre ahogan la rentabilidad, pero en este caso las perspectivas son muy diferentes a las de la Eurozona. “La subida de tipos que se espera a partir de diciembre favorece a los bancos americanos mientras además mejora la economía real, con un aumento progresivo esperado del PIB real”, subraya Núñez.

Wells Fargo será el banco más favorecido por la normalización del precio del dinero, según anticipa López-Gálvez, teniendo así la oportunidad de dejar atrás el escándalo que ha cuestionado una cultura de trabajo de décadas. “El alza de los tipos acarreará un incremento de los márgenes de intermediación de Wells Fargo, el mayor banco americano en volumen de activos, con la ausencia de presencia a nivel internacional le ahorra preocupaciones como el riesgo divisa o la situación económica de otros países”, añade.

PERSPECTIVAS EN BOLSA

JP Morgan se desmarca de sus competidores con una revalorización del 2% en el acumulado del año, en un periodo en el que Citigroup, Bank of America y Goldman Sachs se dejan entre un 4% y un 5%. Por su parte, Wells Fargo se hunde un 17%, especialmente por el varapalo reciente con el escándalo de las cuentas falsas.

Para el próximo año, “es muy pronto para saber si el sector financiero puede ser uno de los más alcistas. Hay que tener en cuenta que es una industria muy mermada a escala internacional, por lo que necesita coger confianza de cara a los inversores independientemente de sus cuentas de resultados”, prevé el analista de XTB. “La banca posiblemente estará entre los ganadores de Wall Street, pero a largo plazo”, concluye.

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