Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Los mayores saqueadores de las tarjetas opacas de Caja Madrid

Logotipo de El Correo El Correo 05/10/2014 Julia Fernández

Entre 2003 y 2012 se sacaron dos millones de euros en efectivo a cuenta de estas 'black card', se gastaron otros tres millones en restaurantes y se emplearon en alimentación 500.000 euros. © Reuters Entre 2003 y 2012 se sacaron dos millones de euros en efectivo a cuenta de estas 'black card', se gastaron otros tres millones en restaurantes y se emplearon en alimentación 500.000 euros. El escándalo de las 'black card' de Caja Madrid no conoce decoro. Un informe remitido el jueves por la Fiscalía Anticorrupción al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu puso la cara colorada a media España. Unos, por vergüenza: los 87 consejeros y altos directivos de la caja y, luego, de Bankia, que tenían una en su cartera. Otros, de ira, entre los que están los casi 4,5 millones de parados que hay en el país y una gran parte de la población. Los máximos responsables de una entidad quebrada por una nefasta gestión y rescatada por el Estado con una mayúscula inyección de dinero público dilapidaron más de 15 millones en nueve años -entre 2003 y 2012- en grandes banquetes, viajes privados y compras particulares, sin necesidad de justificación alguna y sin pasar por Hacienda. Una especie de sobresueldo 'en negro' de algunos de los principales responsables de la crítica situación a la que se vio arrastrado el sistema financiero nacional.

Apenas unas horas después, ya se conocían las cifras exactas de lo que se gastaron esos 'afortunados' titulares de las llamadas tarjetas opacas, un producto financiero de legalidad cuestionable, que no se ofrecía ni a los clientes más VIP y de la que se han beneficiado responsables colocados 'a dedo' por el PP, pero también cargos del PSOE, Izquierda Unida o los sindicatos UGT, CC OO.

¿Cómo es posibles gastarse más de 60.000 euros en un año en comilonas y hoteles? Los titulares de estos plásticos 'en negro' se supone que debían usarlos para gastos relacionados con su actividad profesional, como viajes y comidas, aunque para ello ya tenían otras tarjetas de la propia entidad a la que cargar esos desembolsos. Pero a casi todos se les fue la mano a la hora de 'pasarla' por el datáfono. Hubo quien incluyó sus caprichos textiles -ropa de marca-, sus compras en Mercadona o en El Corte Inglés, y quienes sacaron con su mágica tarjeta 'black' (negra) dinero en metálico de un cajero para destinos que no se conocen y que probablemente son inconfesables, según han revelado fuentes de la investigación.

De hecho, en los papeles que ha recibido el juez Andreu se especifica casi uno por uno los conceptos en los que fueron empleadas las tarjetas opacas. Entre 2003 y 2012 se sacaron dos millones de euros en efectivo a cuenta de estas 'black card', se gastaron otros tres millones en restaurantes y se emplearon en alimentación 500.000 euros, revelan algunos medios.

Pero esos gastos tienen nombres y apellidos. Hay un rostro detrás de cada operación. Lo pone el listado de los 85 cargos de la entidad que sí hicieron uso de ellas. Una relación que deja como protagonistas del escándalo a personalidades de todas las ideologías, los campos y los partidos y que, además, revela quiénes saquearon Caja Madrid hasta en los peores momentos de la crisis y cuando iba a fusionarse con la Caja de Ahorros del Mediterráneo 8CAM) y otras entidades para crear Bankia, el gigante que tuvo que ser rescatado con cargo a todos los españoles.

Estos son los principales beneficiados de las tarjetas objeto de investigación:

Ildefonso Sánchez Barcoj (482.200 euros)

Trabajó para Caja Madrid durante 34 años, desde que entró en 1978 hasta su salida en 2012, cuando era director financiero. Ese año, José Ignacio Goirigolzarri tomó el mando de la entidad y puso fin a su dilatada trayectoria como 'hombre verde'. Pertenecía, además, al núcleo duro de las anteriores directivas, algo que se labró por sus años de trabajo: tanto tiempo en las tripas le hicieron conocedor de muchos detalles y guardián de muchos secretos. Quizá por ello quemó su tarjeta opaca: fue el hombre que más dinero se gastó con ella, con una media de 60.275 euros cada año que la usó... y fueron ocho, porque en 2011 y 2012 no hay registrados movimientos a su nombre.

José Antonio Moral Santín (456.500 euros)

Fue presidente de Caja Madrid durante los años del escándalo de las tarjetas y luego, tras la fusión con Bankia, formó parte del consejo de administración. En el terreno político, siempre ha estado cercano a la izquierda. Primero como miembro del sector prosoviético del PCE. En 1986 se afilió a Izquierda Unida. También ejerció como máximo responsable de Telemadrid antes de desembarcar en la entidad financiera. De 2003 a 2012 despilfarró 456.500 euros. Empezó con 28.900 el primer año y acabó con 5.700; sin embargo, llegó a gastar 68.900 euros solo en 2008, cuando ya se vislumbraba que la crisis que teníamos en ciernes no era una nube pasajera.

Ricardo Morado Iglesias (448.300 euros)

Fue director de organización de Caja Madrid. En marzo del año pasado fue demandado por UPyD junto a otros cargos de la entidad por estafa y apropiación indebida. La formación denunciaba que entre 2007 y 2010 se repartieron 71,9 millones de euros entre una docena de directivos. Morado se habría embolsado 6,2. En el caso de las tarjetas en negro dilapidó 448.300 euros de 2003 a 2010.

Miguel Blesa de la Parra (436.700 euros)

Fue presidente de Caja Madrid desde 1996 a 2009, a propuesta del PP, pese a no tener experiencia en el sector financiero. En enero de 2010 le sustiyó Rodrigo Rato. El montante que se gastó con su tarjeta opaca asciende a 436.700 euros, pero este es un mal menor dentro de todos los que le amenazan. Blesa está imputado por su posible implicación en los créditos irregulares al Grupo Marsans y la compraventa del City National Bank of Florida. Esta última le llevó a la cárcel en junio del año pasado durante quince días.

Ramón Ferraz Ricarte (397.900 euros)

Fue uno de los fichajes estrella de Miguel Blesa cuando llegó al poder en Caja Madrid. Es licenciado en Económicas y Empresariales y antes de llegar al banco ejerció de inspector de Finanzas del Estado, donde pidió una excedencia, y de censor jurado de cuentas. Se incorporó a la entidad en 1996 y con su oscura tarjeta se gastó unos 49.700 euros al año.

Matías Amat Roca (389.000 euros)

Es otro de los directivos de Caja Madrid de confianza de Blesa y, como Ricardo Morado Iglesias, fue denunciado por UPyD por estafa y apropiación indebida al aceptar una bonificación de 9,7 millones entre 2007 y 2010. De su 'black card' salieron 389.000 euros hasta 2010, cuando era director general de Negocio. Amat es también el creador del fondo de capital riesgo Pujanza Kapital.

Mariano Pérez Claver (379.500 euros)

Era director financiero y comercial de Caja Madrid y por eso tenía una tarjeta en negro que usó hasta 2010. Se había ganado la confianza de Blesa, que le mandó a presidir la actual Deoleo, líder mundial de venta de aceite de oliva, y SOS Cuétara (de la que la entidad era principal accionista) en un momento delicado. En 2011 se incorporó al entramado de NH Hoteles como presidente. Cobró una indemnización de 1,1 millones por estar 21 meses en el cargo.

Enrique de la Torre (320.700 euros)

Ha ocupado el cargo de secretario del consejo de administración de Caja Madrid. Se gastó los 320,700 euros en tres años. El año que más fue 2008, cuando se pulió más de 63.000 euros. El que menos, con 26.000, fue 2004. Fue mano derecha de Blesa y se le acusó de tener, supuestamente, una fiscalidad mejor en 2011, tal y como publicó entonces Expansión.

Juan Astorqui Portera (293.000 euros)

Era otra de los hombres fuertes de Blesa, en los que confiaba ciegamente. Fue director de comunicación hasta la llegada de Rodrigo Rato. Entonces, le enseñaron la puerta de salida y se buscó la vida en otras empresas. En la actualidad es ejecutivo de Burson-Marsteller, una de las agencias de relaciones públicas y comunicaciones más grandes del mundo. Se benefició 293.000 euros, pero llama la atención su ritmo de gasto. Desde la llegada de Rato en enero de 2010 hasta que le cortaron la cabeza en marzo, se fundió 27.900 euros. Quizá era una manera de vengarse de lo que sospechaba que iba a ocurrir porque el primer año que hizo movimientos con su tarjeta, 2003, dilapidó tan solo 1.000 euros más. En su último año completo en Caja Madrid, sin embargo, se gastó 51.700.

Mercedes de la Merced (287.900 euros)

Esta licenciada en Filosofía y Letras pasó por la política de la mano del Partido Popular. Incluso fue miembro del Parlamento Europeo entre 1994 y 1999. También fue mano derecha del exalcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano. Formaba parte del consejo de Caja Madrid, y se benefició de 287.900 euros. Es la única mujer de la lista de los diez mayores despilfarradores y también el único miembro al que no se le podrán pedir explicaciones. Falleció el 5 de mayo de 2013 a causa de un cáncer que le detectaron meses antes.

Otros nombres llamativos

El interés del listado de quiénes se aprovecharon de las tarjetas en negro de Caja Madrid no se acaba con estos nombres. Escarbando uno por uno, también nos encontramos con otras personalidades de sobra conocidas por unos u otros motivos.

Así, por ejemplo, está Gerardo Díaz Ferrán, propietario del Grupo Marsans y ahora en la cárcel por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero. El expresidente de la patronal CEOE gastó en total 94.000 euros en cuatro años. Empezó suave, con 600 euros en 2005, aunque tenía la tarjeta desde dos años antes, para fundir 64.100 el último año en que se registran movimientos con ella, 2009.

Otro de esos nombres caprichoso que están en la lista es el de Rafael Spottorno. Fue jefe de la Casa del Rey desde 2011 hasta la renuncia de Juan Cafrlos I. Anteriormente había ejercido como secretario general de la Zarzuela entre septiembre de 1993 y 2002. El diplomático se gastó 223.900 euros desde su entrada en la Fundación Caja Madrid, en septiembre de 2002, hasta 2011, cuando salió de la entidad. La cifra equivale a unos 28.000 euros anuales.

El presidente de la patronal madrileña (CEIM), Arturo Fernández, también tenía barra libre en Bankia como miembro del consejo de administración. Se gastó 37.300 euros con la ya famosa tarjeta. Ha intentado explicar en qué. Según su discurso, se fundió ese dinero en tres años, a razón de unos 800 al mes, pero de forma “responsable”, en cosas como conceptos como "gasolina o alguna comida" y en ningún caso hizo un “uso suntuoso”. Otro quebradero de cabeza más para un empresario en el ojo del huracán por los problemas de su negocio de hostelería, el Grupo Cantoblanco, protagonista de varios embargos por parte de la Agencia Tributaria e impagos a sus trabajadores.

También hay que destacar a Rodrigo Rato, presidente de Bankia de 2010 hasta 2012. El que fuera vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía entre 1996 y 2004, durante los gobiernos de José María Aznar se gastó 44,200 euros con su 'black card'. Todo ello lo hizo durante el mismo ejercicio, el de 2010, nada más ocupar su nuevo despacho y durante los meses que gestó la fusión de Caja Madrid con BFA para conformar el entramado actual de la entidad.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Correo

image beaconimage beaconimage beacon