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Los riesgos de alquilar en Airbnb tu casa

Bolsamanía Bolsamanía 13/06/2016 Bolsamanía

© Proporcionado por Bolsamanía

Sacarte un dinerillo extra alquilando tu habitación o tu piso durante un fin de semana o el par de semanas que vas a estar de vacaciones. Esto es lo que te permite la plataforma colaborativa Airbnb, que nació en San Francisco a finales de 2008 y que hoy en día está funcionando en más de 191 países. No obstante, no siempre que un propietario ofrece su casa en alquiler tiene en cuenta los riesgos legales que ello conlleva.

Airbnb es una plataforma 'online' sencilla de utilizar para cualquier particular que quiera ofrecer su casa por unos días. Su popularidad ha crecido a pasos agigantados, gracias, principalmente, al boca a boca, gracias a ese amigo que decidió lanzarse a la “aventura” y que luego recomendó la plataforma a otros amigos interesados en alojarse en algún sitio barato.

Pero del mismo modo que ha ido creciendo su popularidad y su número de usuarios en todo el mundo, también se han puesto de manifiesto los riesgos legales de la plataforma. Según recomiendan desde la propia web de Airbnb, algo muy importante es que el usuario conozca muy bien la normativa vigente de su ciudad.

RIESGOS LEGALES Y NORMATIVAS A TENER EN CUENTA

Al poner en alquiler una vivienda por días puedes estar incumpliendo los códigos urbanísticos o administrativos de tu ciudad, así como las normas que tienen que ver con los servicios de hotelería de tu país. No todo el mundo puede ofrecer estos servicios sin tener una licencia o un permiso especial.

En algunos lugares, las leyes restringen o prohiben la capacidad para alojar huéspedes a cambio de dinero durante estancias cortas y, en otros, debes inscribirte en el registro y conseguir un permiso o licencia antes de publicar tu anuncio o aceptar reservas de huéspedes.

Asimismo, más allá de estas reglas locales, también puedes estar cometiendo un delito relacionado con el contrato que está vigente para tu vivienda. Si no eres propietario del piso en el que estás viviendo y ofreces tu cuarto, puedes violar los términos del contrato de arrendamiento que has firmado con el dueño de la vivienda. Si eres propietario lo que puedes estar incumpliendo son los términos de la hipoteca que tengas.

En Reino Unido, según publicó el diario The Guardian, la mayoría de los contratos hipotecarios prohíben que el dueño de la vivienda alquile su casa mediante el sistema de Airbnb sin contar con un permiso especial que debe darle la entidad que le concedió la hipoteca.

CONSECUENCIAS DE LA IRRESPONSABILIDAD

Tienes que tener claro que violar la normativa vigente tiene sus consecuencias. Dependiendo del país y del caso en particular, puedes llegar a perder tu casa, tener que pagar una multa sustancial, que se cancele tu contrato o tener que pagar más intereses por tu hipoteca.

Es por eso que desde su sitio web, Airbnb insiste en que “consultes la legislación local antes de publicar tu anuncio en Airbnb”. Sin duda, es importantísimo conocer las condiciones de tu contrato de alquiler, las normas de la finca, de la cooperativa, de las comunidades de vecinos, o las reglas establecidas por asociaciones de inquilinos.

MARAÑA DE NORMAS EN ESPAÑA

Mientras en París o en Hamburgo es legal alquilar una vivienda habitual sin restricciones o permisos -pagando los impuestos, claro-, en España el panorama es bien distinto -y complicado-. Desde el año 2013 el Gobierno delegó en las comunidades autónomas la regulación de las viviendas turísticas, pero cada una ha puesto sus límites para poder arrendar apartamentos, así que estamos ante una maraña de normas que hay que consultar dependiendo de donde vive uno.

Algunas comunidades han optado por permitir el alquiler, pero exigen un registro de la vivienda, como la Comunidad Valenciana o Aragón. Cataluña pide, además, que los dueños tengan una licencia facilitada por los Ayuntamientos, y Barcelona, por ejemplo, congeló la concesión de esas licencias en 2014. Por su parte, Canarias solo acepta el alquiler si el apartamento está en suelo fuera de las zonas turísticas, y Baleares solo permite a los particulares arrendar su vivienda si está aislada, no si es un piso en un edificio con vecinos.

Independientemente de los límites del alquiler, desde Airbnb aseguran que cada año mandan una nota a los anfitriones registrados recordándoles que deben tributar por los alquileres y pagar el IRPF.

LA ECONOMÍA COLABORATIVA CAUSA POLÉMICA

La Comisión Europea quiere homogeneizar la normativa que afecta a compañías como Airbnb y a Uber en los países europeos. Hasta ahora cada país aplica sus reglas y, en muchos, estos servicios han causado gran revuelo y han sido objeto de polémica. Con una única normativa se evitaría que las compañías tengan que adaptarse a cada estado y se eliminarían las diferencias entre los países, lo que beneficiaría también a sus usuarios.

Bruselas también ha criticado los movimientos de ciudades como Berlín, que para frenar a Airbnb introdujo multas de hasta 100.000 euros para las personas que alquilaran pisos en esta web.

Actualmente este servicio cuenta con más de dos millones de propiedades en alquiler en cerca de 34.000 ciudades; y más de 60 millones de personas han usado Airbnb desde su fundación en 2008. Está claro que Airbnb es una opción barata y atractiva, pero si la vas a utilizar estas vacaciones es mejor que antes consultes los riesgos legales que conlleva.

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