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Los ultras croatas pretenden boicotear el partido contra España

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 19/06/2016 Bolsamanía

El próximo martes, la selección española se enfrenta a Croacia. Esta está siendo la Eurocopa de los ultras, de las batallas campales entre ingleses, rusos, polacos y norirlandeses, alemanes y ucranianos. Ahora, ante España, se suma la guerra civil declarada hace años entre los ultras de los principales equipos croatas y su propia Federación.

Tal y como informa El Mundo, los radicales balcánicos han avisado. Los altercados que obligaron a detener el encuentro ante la República Checa el pasado viernes no fueron un hecho aislado y, si las fuerzas del orden no logran impedirlo, se repetirán en Burdeos. "Hay información importante y la compartiremos con las policías croata y francesa", admitió este sábado el responsable de seguridad de la federación, Miroslav Markovic.

En la mañana del sábado, la cuenta de Facebook de la Torcida Split 1950, el grupo ultra del Hajduk, uno de los más numerosos, longevos y violentos del continente anunció la distribución de los radicales en las instalaciones con detalles con el comentario 'Aquí está el nuevo plan'.

Torcida Split y Armada Rijeka se situarán en el partido Contra España en el fondo sur; los ultras del Dinamo y del Cibalija en el fondo norte. El anuncio confiesa otra amenaza: 'Ésta vez habrá ayuda de U.V', unas siglas que hacen referencia al grupo Uvijek Vjerni, asociado únicamente a la selección.

El objetivo de todos estos grupos es herir a la Federación en el escaparate más mediático como es la Eurocopa. Tratarán de dañar al equipo, forzar sanciones y provocar la dimisión de los máximos dirigentes del fútbol croata, Davor Suker y Zdravko Mamic, vicepresidente de la Federación, presidente del Dinamo desde 2003 hasta 2016.

Y es que la historia viene de atrás. En 2013 este último fue detenido por atacar verbalmente al ministro de deportes en un programa de radio, en 2015 lo arrestaron junto a su hijo, acusados de haberse apropiado de 17 millones en traspasos irregulares, y está investigado junto a su hermano Zoran por corrupción y crimen organizado, entre otras cosas. Asimismo, cuando los primeros radicales comenzaron a revelarse ordenó controles más férreos, registros, listas negras y llegó a prohibir la entrada de los ultras de la Torcida, detalla El Mundo.

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