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Loterías y Apuestas del Estado, ¿y si saliese a bolsa?

Logotipo de Bolsamanía Bolsamanía 22/12/2016 Pablo Gallén

© Proporcionado por Bolsamanía
22 de diciembre de cada año. España paralizada por el azar. Los niños de San Ildefonso. Su típica entonación cuando sale un premio. El cava, el champán y la alegría de los agraciados en los telediarios y las portadas de los periódicos. Más allá del sorteo de este jueves, Loterías y Apuestas del Estado es un máquina de generar beneficios directos para las arcas públicas. Una especie de recaudador de Hacienda que consigue impuestos voluntarios de los ciudadanos que deciden jugarse al azar la posibilidad de conseguir un premio millonario. En el sorteo de Navidad, por ejemplo, hay una entre 100.000 probabilidades de que toque El Gordo, y aun así, todos los años, España se detiene por unas horas.

La compañía pública, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, vive hoy un momento dulce después de sufrir durante dos años una caída de sus ventas. En 2013 y 2014, Loterías vio cómo sus ingresos caían debido a los efectos de la crisis económica, el impuesto del 20% sobre premios mayores de 2.500 euros y el auge de las apuestas deportivas. Las últimas cuentas presentadas en 2015 reflejan, sin embargo, un crecimiento de la facturación cercano al 4% y unos beneficios de 1.788 millones de euros, un 30% respecto al año anterior. Loterías, además, reportó dividendos al Tesoro Público de 1.556 millones de euros, recuperando e incrementando su aportación en un 32% en relación al 2014.

Las buenas cifras de la empresa pública hizo que en 2011 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se plantease una salida a bolsa de Loterías. En concreto, se aprobó en Consejo de Ministros una oferta pública de venta (OPV) del 30% de sus acciones para intentar captar entre 7.000 y 8.000 millones de euros. El objetivo del Ejecutivo era intentar cuadrar el déficit público poniendo a disposición del mercado una empresa valorada en 21.000 millones de euros, en un momento en el que las estrecheces económicas apretaban hasta límites nunca vistos las corbatas de sus señorías socialistas.

En octubre de aquel año, sin embargo, se dio marcha atrás a la operación porque no se daban “las circunstancias necesarias para garantizar unos ingresos que reflejasen el valor de Loterías y Apuestas del Estado”, según informó el Ministerio de Economía. Lo cierto es que la situación del mercado no acompañaba, con una valoración de los analistas a la baja y una prima de riesgo que aquel verano de 2011 superó ya los 300 puntos básicos.

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Sin embargo, el momento ha cambiado de forma positiva para la compañía pública que dirige Inmaculada García. La propia presidenta reconoció este miércoles en una entrevista concedida a Europa Pressque este año están vendiendo más que en 2015 y que el gravamen del 20%, que influyó en la reducción de ingresos en años anteriores, “está ya amortizado”. Unos factores propios de la empresa a los que se les une la situación económica española que ha mejorado respecto a 2011.

Esta situación boyante que vive Loterías y Apuestas del Estado ha hecho que algunas voces vuelvan a pedir que la empresa sea privatizada, como ha hecho Ciudadanos. Desde el partido que dirige Albert Rivera, sin embargo, son partidarios de buscar el mejor contexto bursátil para plantear una OPV como la que se intentó en 2011.

AENA, EL ESPEJO DONDE MIRARSE

El mejor ejemplo de una salida a bolsa de una compañía pública es Aena. Desde que debutó en el parqué en febrero de 2015, se ha revalorizado en torno al 130% y acumula una subida cercana al 29% este año. Las acciones del gestor aeroportuario líder en el mundo están controladas al 51% por el Estado, a través de la sociedad pública Enaire, un 21% está en manos de fondos de inversión y el resto pertenece a inversores particulares. Aena es la octava empresa española por capitalización en bolsa con 19.920 millones de euros, unas cifras que bien podrían ser las de Loterías.

Aunque de momento ni el Gobierno ha dado pasos en esa dirección con vistas a cumplir con el objetivo de déficit ni el resto de la oposición se ha expresado de esa forma. El propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, descartó esta opción en 2012, nada más llegar al Gobierno, aunque sí avanzó procesos de privatización de otras sociedades públicas como la propia Aena o Paradores.

Javier López, analista de Selfbank, descarta que sea el momento idóneo para llevar a cabo esta operación “al no existir una certeza absoluta de que el Estado pueda obtener el beneficio esperado, debido a la incertidumbre y la volatilidad que nos espera en 2017 con el Brexit, las tensiones geopolíticas y las elecciones en Francia, Alemania y Holanda”. Además, López apunta que la Administración “se vería obligada a renunciar a una fuente anual constante de ingresos cercanos a los 2.000 millones de euros”.

La presidenta de Loterías, Inmaculada García, en declaraciones a Capital Radio, afirmó que no cree que la empresa que dirige no vaya a salir al parqué “por las condiciones del mercado”, sino que se trata de “una estrategia que pasa por que la lotería es una cosa tan nuestra, de todos los españoles, que queremos que siga siendo nuestra”.

A la incertidumbre y volatilidad existente en el mercado, se suma también la competencia que Loterías tiene en un mercado en el que las casas de apuestas deportivas han llegado para quedarse. El sector del juego en España mueve alrededor de 30.000 millones de euros, un 3% del PIB español, según la Fundación Codere. A estas cifras se añadirá en los próximos meses el nuevo 'Eurovegas' madrileño, el proyecto Live Resort! Madrid, que llega de la mano del grupo estadounidense Cordish con una inversión de 2.000 millones de euros en la localidad de Torres de la Alameda.

De momento, parece que los inversores no podrán hacer posible aquello de 'apostar' por una compañía que se dedica a las apuestas y al juego como Loterías. 'Si hay algo seguro es que la gente nunca va a dejar de soñar', rezaba el eslogan de los dípticos distribuidos en sucursales bancarias y administraciones de loterías para animar a sus clientes a invertir en la empresa en 2011. Lo que es seguro es que el eslogan no pasa de moda. Y España cada 22 de diciembre sueña con ser millonaria.

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