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No es país para clubes de fútbol en bolsa

Bolsamanía Bolsamanía 11/09/2016 Carlos Rodríguez

A pesar de que España cuenta con dos de las grandes potencias económicas en el mundo del fútbol (F.C. Barcelona y Real Madrid), el deporte rey no tiene a ningún equipo cotizando en la bolsa nacional. Este hecho contrasta con el de otras ligas europeas, donde varios equipos sí han saltado del césped al parqué.

El fútbol no es sólo un deporte. A pesar de que se diga que no es más que un juego, éste representa mucho más que eso. Económicamente (directa e indirectamente) es una gran balsa de agua para la economía nacional y mundial. Las cifras que se manejan son de vértigo y según un estudio realizado por la gestora KPMG, este deporte generó una aportación al PIB español de 7.600 millones de euros contando los impuestos directos, indirectos e inducidos: es decir, una cifra equivalente al 0,76% del PIB. En cuanto a quién realizó ese gasto, KPMG precisa que 2.800 millones procedieron los aficionados de manera directa y el resto lo aportaron las empresas en materia de marketing, publicidad o inversión. A su vez, este informa explica que más de 2.995 millones de euros contribuyeron al PIB de manera indirecta.

EL FÚTBOL SALE A BOLSA

Corría el año 1983 cuando uno de los históricos del norte de Londres daba el paso para salir a bolsa. El Tottenham Hotspur saltaba al parqué. Numerosas y reputadas entidades copiaron la idea de los 'spurs' y se adentraban en esta aventura. United, Lyon, Roma, Lazio, Juve, Porto, Benfica, Besiktas, Bayern, Dortmund o Galatasaray son algunas de las instituciones que cotizan o han cotizado alguna vez en bolsa.

Este boom permitió la creación de un índice compuesto por equipos de fútbol: el Stoxx Europe Football. Este índice nació en el año 2002 y tiene en estos momentos 23 equipos de fútbol: 5 clubes de Dinamarca, 4 de la liga turca, 3 de Portugal e Italia, 2 equipos de la Premier League, uno de la liga de Suecia, otro de la Bundesliga, un club de Polonia, un equipo de fútbol de Macedonia, otro de la liga holandesa, y un último club de fútbol de la liga de Francia. Luis Carlos Sánchez, especialista en la economía deportiva y creador del blog euros y balones (@EurosyBalones), asegura que a pesar de la moda inicial que se creó, "el número de equipos cotizados se ha reducido en los últimos años". Durante los años 90 casi todos los clubes ingleses "cotizaban en bolsa, pero en el siglo XX fueron abandonando progresivamente", señala.

ESPAÑA NO QUIERE SABER NADA DEL PARQUÉ

Tanto ese boom inicial como el pinchazo posterior han perimitido una constante: los clubes de fútbol siempre se han quedado al margen.

Según la revista Forbes, laLiga tiene en sus filas a dos de los tres equipos más ricos del mundo, solo superadas por Mancheter United. Estos son Real Madrid y Barcelona. A pesar de contar con un respaldo económico holgado, no cotizan en bolsa. Tampoco lo hace el resto de clubes y asociaciones deportivas de nuestro país. Felipe López, analista de Selfbank explica que debido a la “incapacidad que tienen por liquidar la deuda los clubes españoles, sería complicado verlos en el parqué”. Aunque el experto también señala que si superan esos problemas “sería recomendable que entrasen con una pequeña parte de su capital limitado”.

El fútbol español por tanto, sigue ajeno a la bolsa , y eso que preparó el terreno para que los equipos entraran. Era el año 1990 y el fútbol español padecía una crisis galopante. Numerosos clubes vivían una situación económica casi crítica y desde las esferas políticas se decidió dar un paso adelante para intentar salvar a las entidades. Fue el momento de la llegada de las Sociedades Anónimas Deportivas. Esta Ley obligaba a todas las entidades balompédicas y de baloncesto a convertirse a SAD aunque hubo una excepción: las instituciones que no acumulasen pérdidas en los cuatro años anteriores podrían seguir como clubes. F.C. Barcelona, Real Madrid, Athletic y Osasuna se salvaban así de la 'quema'.

LAS SAD: UN REDUCTO DE LA OPACIDAD

Además, con la creación de este tipo de sociedades se intentaba dar un empujón a la salida a bolsa y que los directivos fuesen más transparentes con las cuentas. Ni lo uno ni lo otro sucedió. Ni las SAD salieron al parqué, ni la transparencia reinaba en el mundo del fútbol.

Fichajes que no tienen sentido, fondos de inversión metidos en las negociaciones, opacidad en la cifra de las operaciones y así un largo etcétera. Este es el ABC del fútbol y aunque para Luis Carlos Sánchez "las reglas han cambiado por la fuerte presencia de la LFP", la transparencia sigue brillando por su ausencia. Razón por la que los clubes y dueños pueden pensarse no salir a bolsa: "Precisamente esa puede ser la causa por la que nunca haya cotizado un equipo español. Las obligaciones de transparencia son muy elevadas en la bolsa y hubiera sido más difícil que se hubieran producido irregularidades como las del Betis o el Deportivo", señala.

Estas condiciones hacen insostenible un modelo bursátil en nuestro fútbol puesto que la deuda contraída con Hacienda o con entes bancarios imposibilite la salida a bolsa. A pesar de que los ingresos de laLiga, según un estudio del organismo, crecieron un 12,3% más (2.615 millones de euros) los cimientos económicos de los clubes españoles.

Aunque la deuda neta ha descendido este último año en 81,8 millones, los equipos de fútbol siguen debiendo un total de 2.672,5 millones de euros. Cuatro son los clubes que deben más de 350 millones cada uno (Real Madrid, Barcelona, Atlético y Valencia), lo que deja casi en minucias el resto de deuda para las demás instituciones. La razón por las que éstas tengan una deuda mucho más dilatada es la capacidad económica y el patrimonio en su haber que tienen lo que hace que pueda liquidar sus deudas con mayor facilidad que el resto.

LA IMPOSIBILIDAD DE BARCELONA Y REAL MADRID

Los dueños y señores de estos dos clubes (además de Athletic y Osasuna) son los socios, los cuales no pueden beneficiarse económicamente directamente del saldo positivo de la institución.

© Proporcionado por Bolsamanía

Esa barrera, la de los socios, parece un muro difícilmente infranqueable para que los clubes puedan dar el salto a la bolsa. “Los socios lo último que quieren es que su equipo, al estar cotizando en mercado público, cualquier interesado pueda comprar acciones”. Para poder salir al parqué, estos cuatro clubes deberían reconvertirse a SAD aunque podrían seguir teniendo las mismas bases puesto que "sería necesario que constituyeran primero una sociedad anónima aunque eso no significaría que el club desapareciese", indica Luis Carlos. Clubes tan importantes como el Ajax o Bayern de Múnich, que pasó a Sociedad Anónima para dar entrada a inversores como Adidas o Audi, lo han hecho con un gran éxito tanto deportivo como económico. A priori, reconvertirse no sería descabellado si no es por otra de las grandes ventajas que tienen los equpos. “los clubes pagan un tipo inferior en el Impuesto de Sociedades”, apunta Felipe López.

EL FÚTBOL NO ATRAE INVERSORES EN BOLSA

También hay otro factor. Y supone una cura de humildad para el denominado deporte rey: el fútbol financiera y económicamente, pinta muy poca cosa en bolsa. Parece contradictorio, pero a pesar de las astronómicas cifras que mueve el mundo del fútbol, lo cierto es que a los inversores no terminan de lanzarse a comprar acciones en los clubes. Felipe López cree que existen varios motivos por los cuales más de uno se piensa en depositar las inversiones en clubes de élite. Uno de ellos se debe a la renta variable puesto que es “ínfima y la evolución en bolsa es muy difícil de analizar”, sentencia.

Otro de las razones por las que los inversores no quieren saber del fútbol es la concentración en pocas manos en los clubes, como así señala el analista: “En los clubes que cotizan suele haber un accionista mayoritario que tiene el control de las decisiones, por lo que la influencia de los minoritarios es muy reducida”.

Por último, Felipe López también explica es que uno de los principales atractivos en los mercados es “invertir en compañías de pequeña o mediana capitalización para poder ser adquiridas por otras de mayor tamaño”, algo que en el fútbol es realmente complicado que esto ocurra.

Otro factor es la impredicibilidad del fútbol. Depender de aspectos tan indefinidos como que un gol deje a un equipo fuera de la Champions resta atractivo a este deporte como inversión estable. Es el ejemplo de la Roma que al día siguiente de no entrar en la fase de grupos, cayó un 9% en los mercados.

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