Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Por qué los dividendos de los bancos no son buenos para los inversores

Bolsamanía Bolsamanía 11/04/2016 Bolsamanía

Muchos inversores compran acciones de una determinada compañía esperando recibir una rentabilidad en forma de dividendo. La predilección de los inversores hacia este tipo de rendimiento puede estar siendo algo más negativo que positivo, principalmente en el sector bancario.

Cuando una entidad bancaria anuncia que va a reducir su retribución a los accionistas, los inversores encajan muy mal la noticia. El economista jefe del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) asegura, según recoge The Wall Street Journal, que los bancos han elevado desde que estalló la crisis demasiado sus dividendos y esto ha tenido un impacto negativo sobre su capacidad para conceder préstamos, lo que reduce sus posibilidades de obtener ganancias en el futuro.

En los últimos veinticuatro meses, varias entidades bancarias del Viejo Continente han reducido sus dividendos y esta decisión no ha gustado nada a sus accionistas. Cuando la entidad capitaneada por Ana Patricia Botín, el Banco Santander, anunció en enero de 2015 que iba a rebajar la retribución a sus accionistas, los títulos del banco cayeron un 14%. Lo mismo le ocurrió a Deutsche Bank cuando anunció recortes del dividendo, aunque en este caso sus acciones cayeron un 7%. En el caso de Barclays, la reducción del dividendo le supuso caer un 8% en Bolsa.

Otros bancos han optado por ampliar el capital para aumentar sus balances a la vez que anunciaban que iban a mantener los dividendos, lo que significa pedir dinero a los accionistas para devolvérselo después. Uno de los bancos que optó por esta opción fue Credit Suisse. Las acciones de la entidad cayeron en octubre solo un 1,5% después de que anunciara que iba a ampliar su capital en 6.000 millones de dólares e iba a mantener el dividendo.

Toda esta situación se desarrolla en un momento en el que los bancos luchan por conseguir el capital que necesitan, mientras a su vez algunos tratan de libarse de los créditos morosos o de exposiciones íliquidas a largo plazo que mantienen desde antes de la crisis y que suponen un peligro para las operaciones que quieren realizar en la actualidad.

Este panorama, según el economista jefe del BIS, Hyun Song Shin, está afectando a su capacidad de conceder nuevos préstamos o desarrollar otras actividades que pudieran contribuir no sólo a sus beneficios, sino también al conjunto de la economía.

© Proporcionado por Bolsamanía

“Hasta el punto de que los bancos infracapitalizados perpetúan una economía débil y, por tanto, mantienen bajo presión los precios de las acciones de los bancos, podría incluso darse el caso de que el pago de abultados dividendos tampoco sea beneficioso para los intereses colectivos de los accionistas de los bancos, no digamos ya para el interés público en general”, aseguró Shin.

El economista jefe del BIS, según recoge WSJ, asegura que desde hace nueve años las entidades bancarias francesas, italianas y españolas han pagado en dividendo más de lo que han mantenido en capital.

Lo curioso de este asunto es que, cuando las entidades retienen beneficios, esto es dinero para los inversores, siempre que las ganancias no se destinen a pagar bonificaciones o los sueldos de los ejecutivos.

Si los bancos tienen un mayor capital, podrán entrar en más negocios y obtener mayores ganancias, algo que solo puede ser bueno para los inversores.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Bols@manía

image beaconimage beaconimage beacon