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Rajoy no irá a la investidura el 3 de agosto si Sánchez no asegura su abstención al Rey

Bolsamanía Bolsamanía 18/07/2016 Bolsamanía

Para el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, es mejor conseguir el sí del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y la abstención de Pedro Sánchez, líder socialista, se necesite el tiempo que se necesite, que celebrar dos votaciones para su investidura el 3 y el 5 de agosto iniciando así el calendario para unas hipotéticas terceras elecciones el 27 de noviembre.

Fuentes cercanas al presidente, consideran que "la determinación de todos los partidos de no obligar a los españoles a pasar por tercera vez por las urnas, no hace perentorio, pues, que se materialice una investidura fracasada, si no se consiguen los apoyos necesarios", según ABC.

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Las mismas fuentes confirman que marcar ese día forma parte de la estrategia de presión que los populares consideran vital para que la actual abstención anunciada por Ciudadanos se convierta en un sí, y el no de los socialistas derive en una abstención que permita echar a andar un nuevo Gobierno presidido por Rajoy. De hecho, el líder del PP ya tenía diseñado un primer escenario que marcaba el lunes 25 de julio para su discurso de investidura, pero finalmente, los plazos para la ronda de consultas del Rey hicieron inviable adelantar tanto la cita parlamentaria.

La decisión de Rajoy es presentarse en la primera semana de agosto, pero solo si Sánchez garantiza al Rey que renuncia a volver a intentar una investidura con las fuerzas de extrema izquierda y con los nacionalistas; y que permitirá con su abstención que España tenga un Gobierno presidido por el partido más votado el 26 de junio. Lo que sí descartan fuentes populares es que Rajoy se someta a las dos votaciones de agosto sin la seguridad de que saldrá presidente del Gobierno a todos los efectos.

DISCRECIÓN EN LAS NEGOCIACIONES

El líder de los populares se muestra optimista y quiere llevar "con discreción las negociaciones". Según ha sabido ABC, antes del encuentro público que mantuvo con Rivera el pasado martes, ya había mantenido dos conversaciones con el líder de Ciudadanos "que rebajaron la frialdad entre ambos y posibilitaron que la cita pública discurriera con mayor cordialidad" y hasta "con los deberes hechos".

Tanto es así, que los interlocutores de este periódico sitúan en esas conversaciones privadas que el partido naranja cambiará su posición de bloqueo al Gobierno del PP por una abstención sin que mediase antes "ni un solo papel ni ningún tipo de negociación sobre medidas concretas". De ahí que en Moncloa se confíe en un nuevo giro de Ciudadanos hacia el apoyo explícito a la investidura siempre que el PSOE, que a la inversa exige que antes ceda Rivera, se comprometa a desbloquear el Gobierno, aseguran desde ABC.

Además, Rajoy también intentó algún contacto personal con Sánchez antes del encuentro del pasado miércoles. Así, aunque las gestiones fueron "a través del gabinete de ambos", los populares aseguran que la conversación entre Rajoy y Sánchez en el Congreso "fue muy positiva y aunque el presidente no ha contado todo, allí se avanzaron muchas cosas".

El actual presidente en funciones no esperaba que su charla con Sánchez se prolongara una hora y cuarto y fue el primer sorprendido "de la buena disposición" del líder socialista, siempre teniendo en cuenta la escasa empatía que existe entre el actual presidente y el jefe de la oposición. Tan pesimista era el entorno de Rajoy que nunca pensó que la duración de la entrevista les hiciera anular sus planes para el resto de la mañana y les "obligara" a improvisar una comida en el cercano restaurante "La Ancha".

NUEVOS CONTACTOS CON RIVERA Y SÁNCHEZ

Desde el PP no se descarta que durante las próximas semanas, y de forma discreta, el presidente en funciones intente algún contacto privado tanto con Rivera como Sánchez. Rajoy quiere llevar "personalmente" el acercamiento a PSOE y Ciudadanos. No hay límites para la negociación siempre que no suponga cesiones clave, lo que convertiría el pacto en una suerte de revocación del programa electoral del PP. Cospedal ya anunció que su partido estaba dispuesto a hablar de mejorar la reforma laboral, manteniendo el núcleo central. No se descarta, pues, que como moneda de cambio los populares estuvieran dispuestos a recuperar la figura de la negociación colectiva, debilitada en la ley de 2012, informa ABC.

© Proporcionado por Bolsamanía

La primera oportunidad para tomar la temperatura a la capacidad de negociación de PP, PSOE y Ciudadanos vendrá de la mano del reparto de puestos, la próxima semana, en la Mesa del Congreso y en la propia elección del presidente de la Cámara Baja. Los populares están decididos a ceder una de las dos vicepresidencias que le corresponden al partido de Rivera y defenderán que uno de sus diputados asuma la presidencia de las Cortes.

Según las citadas fuentes, "la presidencia del Congreso es fundamental en este periodo de negociaciones, sobre todo teniendo en cuenta que Patxi López, el anterior presidente, manejó los plazos institucionales favoreciendo la dilación de tiempos para la investidura de Sánchez". No obstante, Rajoy no pondría nunca en peligro su investidura por mantener la presidencia de la tercera magistratura del Estado.

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