Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

RBS confirma la venta de la filial Williams & Glyn en la que está interesada Santander

Bolsamanía Bolsamanía 05/08/2016 Virginia Mora

Royal Bank of Scotland (RBS) ha presentado sus resultados este viernes y aunque ha incrementado sus pérdidas lo más llamativo no ha sido eso. El banco ha reconocido su intención de vender la filial Williams & Glyn, en la que precisamente está interesada Banco Santander. La prensa británica da por hecha la operación, aunque desde la entidad que preside Ana Botín no confirman nada, ni siquiera si hay interés, y se limitan a decir que analizarán cualquier oportunidad.

Bolsamanía se ha puesto en contacto con Banco Santander para saber si quería hacer alguna valoración después de que RBS haya confirmado que pretende deshacerse de su negocio Williams & Glyn ante la nueva fase de inestabilidad económica que se presenta tras la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea (UE), el conocido como Brexit. No obstante, el banco se ha limitado a decir que está “enfocado en una estrategia de crecimiento orgánico, aunque está atento a las oportunidades que pueden surgir en sus diez mercados principales. Dicho esto, no hacemos comentarios sobre las especulaciones que surgen de operaciones concretas” que pueda surgir en ellos, ha indicado sin dar más detalles.

RBS, que tuvo que ser rescatado y aún está controlado por el Estado británico, tenía planes para establecer una plataforma tecnológica independiente para su filial Williams & Glyn, aunque este viernes ha dicho que quedan aparcados por su complejidad y por el entorno de tipos de interés bajos, sobre todo después de la decisión del Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés) de recortar los tipos desde el 0,5% hasta el 0,25%, su mínimo histórico. “El consejo ha concluido que los riesgos y los costes inherentes al programa son tales que no sería prudente continuar con el mismo”, ha dicho en un comunicado del que se hace eco Reuters. En su lugar, ha explicado el banco con sede en Edimburgo, “RBS dará prioridad a la exploración de medios alternativos para una desinversión”.

Además, desde la entidad han señalado que “han continuado los trabajos para explorar alternativas para la separación y desinversión y RBS ha mantenido discusiones positivas con varios interesados sobre una transacción alternativa relacionada con la parte sustancial del negocio anteriormente descrito como Williams & Glyn”, recoge Europa Press. Aunque estas negociaciones se encuentran todavía en una fase “preliminar”.

El pasado martes se desataron los rumores sobre el interés de Banco Santander en la mencionada filial de RBS, noticia que por otro lado no era nueva ya que la prensa se había hecho eco de ese posible interés a finales de 2015 y también a mediados del mes de julio, cuando se dijo incluso que la entidad que preside Botín habría realizado una oferta en firme por W&G. Según diversos medios británicos, Santander UK habría presentado una oferta para adquirir las 300 sucursales de Williams & Glyn, entidad que RBS debe vender antes del fin de 2017 como parte de las condiciones contempladas en el marco del rescate recibido durante la crisis financiera.

No obstante, no hay más datos al respecto, y la única novedad es que RBS ha reconocido que venderá la firma y que ya ha iniciado el proceso de negociación. Los títulos de RBS han cerrado en la bolsa de Londres con pérdidas del 7,19% hasta los 178 peniques, mientras que Banco Santander ha subido un 3,12% en el Ibex hasta los 3,70 euros.

LAS PÉRDIDAS DE RBS

Este viernes RBS ha presentado sus resultados del primer semestre, en el que registró pérdidas de 2.050 millones de libras (2.411 millones de euros), frente a los 179 millones de libras (211 millones de euros) que perdió en el mismo periodo del año pasado. La entidad se ha visto lastrada por las provisiones que ha tenido que realizar, de 1.300 millones de libras (1.550 millones de euros) para hacer frente a los litigios que tiene pendientes por venta irregular de seguros de protección de pagos. Además, asumió un impacto negativo de 630 millones de libras (743 millones de euros) por costes de reestructuración. Sin este extraordinario, ha dicho RBS, las pérdidas operativas se quedaron en 274 millones de libras.

La cifra de negocio de RBS entre enero y junio alcanzó un total de 6.064 millones de libras (7.150 millones de euros) en el primer semestre, un 16,5% menos que un año antes, con una caída del 2% de los ingresos por intereses netos y del 39% en otros ingresos como comisiones o intermediación. Y en el segundo trimestre el banco registró pérdidas de 1.077 millones de libras (1.270 millones de euros), un 11,2% más que un año antes, mientras su cifra de negocio retrocedió un 2%, hasta 3.000 millones de libras (3.537 millones de euros).

El CEO Ross McEwan ha dicho que “estamos a mitad de camino en nuestro plan de cinco años y el progreso es bueno. Es evidente que estamos en la fase 2 de nuestra estrategia, y nuestra atención se centra en trazar una línea para solucionar muchos de los problemas heredados que han afectado a este banco, al tiempo que se impulsa la transformación de la actividad principal para poder ofrecer a los accionistas unos beneficios sostenibles y hacer grandes cosas para nuestros clientes”.

“Hemos cambiado como banco en el último par de años, lo que significa que ahora somos mucho más fuertes, más resistentes y estamos mejor posicionados para hacer frente a cualquier incertidumbre y desaceleración económica que se ponga por delante”, ha asegurado McEwan.

¿QUÉ DICEN LOS EXPERTOS?

Aunque los expertos han sido bastante críticos con RBS. Gary Greenwood, analista de Shore Capital, ha calificado estos resultados de “decepcionantes” y ha dicho que el hecho de que las perspectivas de la entidad sean “especialmente cautelosas” reflejan el aumento de la incertidumbre tras el resultado del referéndum en el que ganó el Brexit. “RBS sugiere que puede tener dificultades para alcanzar sus objetivos a largo plazo para 2019”, y “creemos que es resultado de que las perspectivas de ingresos del banco son más débiles”, ha señalado el experto.

© Proporcionado por Bolsamanía

No obstante, en Shore Capital no ven sólo cosas malas. Greenwood apunta también que aunque el rendimiento financiero y las perspectivas son decepcionantes, la capitalización del balance “sigue siendo fuerte”, lo que pone al grupo “en una buena posición para absorber más pérdidas potenciales”. Además, apunta, “la calidad del crédito total del balance general sigue mejorando dado que los elementos de riesgo en los préstamos se están reduciendo”.

Pese a ello, el analista explica que a pesar de que Shore Capital había mostrado una opinión positiva sobre la posibilidad de resolución de algunos asuntos pendientes de RBS (como por ejemplo qué hacer con Williams & Glyn) que permitirían al grupo acceder a excedentes de capital, la incertidumbre sobre la consecución de los resultados previstos ha aumentado tanto que se hace difícil mantener una postura positiva respecto al banco. Es por ello que han decidido poner en revisión su recomendación de compra de los títulos de RBS.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Bols@manía

image beaconimage beaconimage beacon