Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El calvario de Juan Valentín, el hijo mayor de Urdangarin y el único que lo ha visitado en la cárcel

Logotipo de Vanity Fair Vanity Fair 11/07/2018 Vanity Fair
© Proporcionado por © Getty Images.

“Papá, ¿vas a ir a la cárcel?”, preguntó la primera vez que el marido de la infanta Cristina fue ante el juez. Cumplirá 19 años en septiembre y se refugia en el deporte, los estudios y las ONGs.

Desde el primer día Juan Valentín, el hijo mayor del los exduques de Palma, séptimo en la línea de sucesión al trono español, ha sido consciente de lo que estaba viviendo su familia por el caso Nóos. Era el mayor de los cuatro hijos de la infanta y Urdangarin, veía la tele, tenía acceso a Internet y amigos que le superaban en algunos años.

Cuando empezaron las investigaciones del Caso Noos tuvo que soportar que su madre, acostumbrada a llevarlos todas las mañanas paseando hasta al Liceo francés, dejara de hacerlo para encomendarle la tarea al grupo de seguridad de la familia.

Tampoco en el colegio lo tuvo fácil. Juan tuvo que salir en defensa de su hermana pequeña Irene, su ojito derecho, a la que le dijeron: “Tu papá va a ir a prisión”. También él vivió su particular infierno escolar cuando su madre le llevó a un cumpleaños y al salir se encontraron en una pared escrito: "Urdangarin, ladrón". 

“No podían salir a la calle, la gente los increpaba delante de sus hijos”, nos contaron entonces sus amigos Roberto Molina y su mujer Cristina Fernández, grandes amigos de la pareja. “Un día saliendo de casa de Iñaki. Un coche se paró, los padres y los hijos, todos, empezaron a insultarnos: ‘Ladrón, hijo de puta’. Íbamos con los niños… imagínate”. Juan era el que más lo entendía. Y padecía.

Comprendió por eso perfectamente el exilio a Washington en 2009 cuando Urdangarin fue contratado por Telefónica y la vuelta a la Ciudad Condal dónde la vida que les esperaba era otra. “No podían ni ir al cine, en pleno hall les gritaban, tuvimos que empezar a quedarnos los fines de semana en casa”.

Si el nieto favorito de la Reina Sofía ya entonces era un chico tímido y retraído, se convirtió, cuentan, en un joven que se mantenía a la defensiva. “La primera vez que vinieron a una casa que teníamos en el Empordà –nos contó hace años Consuelo García Píriz, viuda de José Manuel Lara– el mayor venía acongojado, no sabía lo que le esperaba, como todo el mundo los insultaba. ¡Hasta que se relajó esa criatura fue tremenda!”.

1 © Proporcionado por Conde Nast España 1

Juan Valentín se refugió con los años en el deporte –le encanta el tenis, la vela, y el balonmano que practica en el un centro deportivo en Ginebra– y la música –sale cada mañana con sus cascos puestos de casa y su monopatín–. También durante este tiempo ha preferido centrarse en sus estudios. Serio, responsable y muy trabajador, el mayor de la familia prefirió licenciarse fuera como su hermano Pablo y quedarse en casa cerca de sus padres. Ha cursado el bachillerato internacional en el colegio Ecolint de Ginebra que le permitirá el acceso a cualquier universidad del mundo.

Días antes de que se conociera la condena a su padre, Juan viajó a Camboya, para colaborar con el Sauce, la fundación del primo de Rodrigo Rato, que trabaja con jóvenes mutilados por las minas antipersona. No es la primera vez que ayuda en una ONG. Hace dos años viajó con compañeros de su clase de Giinebra para participar en la instalación de hornos de biogás en un poblado humilde del delta del Mekong.

Ahora, el hijo mayor de Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina ha sido el primero de sus hijos en visitarlo en la cárcel de Brieva. Pasó por la puerta principal, sin esconderse. Allí estuvo una hora y media, previsiblemente en una visita íntima, sin el cristal de por medio. Seguramente entonces pudo abrazar a su padre por quien tanto ha sufrido estos últimos años.


Más noticias en MSN

-Juan Valentín visita a su padre, Iñaki Urdangarin, en Brieva

-La infanta Cristina visita a Iñaki Urdangarin en la cárcel por primera vez
(Fuente: El País)

SIGUIENTE
SIGUIENTE
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanity Fair

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon