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¿Es necesario poner a los niños a dieta cuando ganan peso?

¡Hola! ¡Hola! 25/01/2016 hola
© Proporcionado por Hola

Las navidades no sólo nos 'pesan' a los mayores: los 'peques' a veces también se resienten de las comilonas copiosas que se dan en ciertas épocas del año, muy especialmente en los meses de diciembre y enero aunque a veces también en verano, con el aumento en la ingesta de helados y las comidas y cenas fuera de casa. El aumento de peso repentino en los niños, no el que se da paulatinamente y que precisa de ajustes en la dieta a más largo plazo, debe verse como lo que es: algo transitorio que debería afrontarse con la vuelta a la normalidad, intentando hacer que la dieta del niño sea lo más saludable posible y sin restricciones. Hablamos con la dietista nutricionista detrás de Nutrition Is The New Black, Victoria Lozada, para que nos cuente algunos de los consejos básicos que suele dar a las mamás y niños en sus asesorías.

1. DIETA COMPLETA. "Cuando los niños ganan peso, lo primero que habría que hacer es consultar con un nutricionista profesional porque, especialmente si son muy pequeños, si se ponen dietas muy restrictivas o se eliminan grupos alimentarios esenciales, puede afectar a su desarrollo físico. Si esto no es posible, hay que procurar que el niño coma hidratos, grasas y proteínas, los tres macronutrientes esenciales. Que aprenda a comer saludable de verdad, incluyendo cada día frutas y verduras, y evitando los azúcares refinados, que se reservan sólo para las ocasiones especiales. Con estas recomendaciones el peso debería regularese solo".

2. DAR EJEMPLO. "Si queremos que el niño baje de peso después de un mes comiendo mucho, como el de diciembre, nosotros mismos tenemos que comer sano en casa. De otro modo, el niño no lo va hacer. Los niños hacen siempre lo que ven a los mayores".

3. DEPORTE. "Es importante incorporar algún tipo de actividad física a su semana: fútbol, danza, baloncesto... que compense esos excesos que han tenido en Navidad o durante las vacaciones".

4. PROBAR COSAS NUEVAS. "Es importante introducir a los niños a las verduras desde que son pequeños, pero si están en una fase rebelde también se pueden ir preparando verduras y hortalizas nuevas, aunque hay que hacerlo poco a poco. Es decir, en lugar de darles a probar tres verduras nuevas a la vez, introducir una nueva cada tres o cuatro días. También es posible probar con una verdura nueva cada semana, empleando siempre una preparación diferente pero que sabemos que les gusta: en arroz, en una lasaña, con un poquito de queso... para que no se sientan abrumados".

5. MENOS DULCES. "No hay que asociar los dulces a un premio: esto es algo que se arrastra hasta que somos mayores. Tendemos a asociar la comida con una recompensa. Así que no se trata tanto de cortar radicalmente los dulces (esto es una utopía en el caso de los niós), sino de cambiar la manera en que los consumimos: en lugar de 'si te portas bien te damos un helado' podemos decir 'vamos a comer helado porque es una ocasión especial'".

6. DIETA SÓLO SI ES NECESARIO. "Es posible hacer una pequeña restricción alimentaria si el niño presenta alguna patología. Hay niños que nacen o desarrollan diabetes tipo 1, resistencia a la insulina, o algo más serio como una insuficiencia renal o hepática. O simplemente tienen una predisposición genética a la obesidad. Con cualquier patología, sobre todo las relacionadas con el sobrepeso, hay que consultar con un profesional en nutrición e investigar qué alimentos hay, no ya que evitar, sino restringir directamente".

7. RACIONES PROPORCIONALES. "Estas restricciones tampoco se tienen que entender como las de un adulto, que pueden alcanzar unas 500 calorías menos por día, sino que tienen que ser mas pequeñas. Ni hay que eliminar grupos de alimentos de manera radical: si el niño suele comer una cantidad equivalente a una taza de arroz, de esa cantidad podemos quitarle un cuarto. Es importante recordar que los niños no deben comer como un adulto, porque no tienen los mismos requirimientos y su estómago es mas pequeño. Si ya de por sí normalmente comen raciones como las nuestras, habrá que reducirlas con el asesoramiento de un nutricionista".

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