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10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida

Zeleb.es Zeleb.es 02/07/2016 zeleb.es

10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida

10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida © Proporcionado por Zeleb.es 10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida10 situaciones (extremas) en que la comida basura te salvará la vida

Por qué lo llaman comida basura cuando quieren decir amor. Nos preguntamos. Nosotros, y el resto de la Humanidad, en todas aquellas situaciones (extremas) en que el fast food nos ha salvado la vida alguna vez.

Amor por el sabor, amor por uno de los mayores placeres de la vida y, sobre todo, amor propio. Pues, en ocasiones, hay que mimarse. Por eso de que, oh Dios mío qué tragedia, no se acabe el mundo aunque parezca que el Apocalipsis ha llegado ya.

Eso sí, tampoco se trata de hacer un Super Size Me todos los días: tan solo de cuidarse a uno mismo dándose un delicioso capricho, dentro de una dieta sana y equilibrada, cuando la ansiedad, la nostalgia o la desesperación aprietan. ¿En qué momentos exactamente? En estos 10, por ejemplo.

1. Después de una ruptura

Después de una ruptura © Proporcionado por Zeleb.es Después de una ruptura

No hay mal que por mal no venga. Porque,en los momentos tristes o complicados, el único bien que te puedes hacer a ti mismo es no negarte nada; empezando por comer todo lo que te apetezca. Ya habrá tiempo para las dietas, ya habrá tiempo para superarlo. Ahora, lo que toca es pedir una (o un millón) de pizzas, llamar a tus mejores amigos y recordar una y otra vez, tarrina de helado en mano, por qué esa persona que acaba de salir de tu vida jamás te mereció.

2. Al volver del after

Al volver del after © Proporcionado por Zeleb.es Al volver del after

Llevas horas y horas de fiesta. No has parado de bailar en toda la noche. Además, puede que te hayas tomado "un par de copas". Sales a la calle y la primera luz del alba te deslumbra a la par que hace refulgir la purpurina de tu piel dejando ciegos a los que te rodean. Pero las gafas de sol ya las llevas puestas tú. 

Quieres dormir pero tienes la sensación de que, si no comes algo YA (lo que sea) morirás en este mismo instante. Perritos calientes, chocolate con churros o un buen plato de pasta: todo te vale. ¡Que aproveche!

3. En una cita desastrosa

Para salvar una cita desastrosa © Proporcionado por Zeleb.es Para salvar una cita desastrosa

El que parecía un joven y apuesto modelo de Dolce & Gabanna en su foto de perfil en Tinder es en realidad un señor bajito que te mira raro. Quieres salir corriendo, pero tus padres te educaron muy bien y, claro, no puedes hacerle ese feo; por mucho que él sea difícil de ver.

¿La solución? Comer. Sin parar. A lo loco. Propónle ir a ese bufé chino que tanto te mola o a tu hamburguesería del barrio favorita (donde además hay gente conocida). Si dice que sí, tal vez no seáis tan incompatibles y se trate del comienzo de una bonita historia de amor... por la comida basura.

4. Cuando tienes un mal día en el trabajo

Cuando tienes un mal día en el trabajo © Proporcionado por Zeleb.es Cuando tienes un mal día en el trabajo

Arreglar el mundo a jornada completa estresa. Y da hambre. Por esta razón tú, que lo haces a diario, de lunes a viernes y llueva o truene, no siempre puedes estar tranqui y saciado. De hecho, hay días en que (incluso) te gustaría no haberte levantado de la cama. La mala noticia es que ya lo has hecho: estás en pie. La buena, que cuando acabes tu jornada laboral te espera un súper menú de comida basura tamaño XXL para ti solito. ¡Porque te lo has ganado!

5. De resaca

De resaca © Proporcionado por Zeleb.es De resaca

Vas a llorar. Estás fatal. Es en serio.

Pero que no cunda el pánico. Dependiendo de la hora a la que te despiertes, puedes desayunar (bollería industrial, tostadas con mantequilla o con jamón y muuucho café), brunchear (¿qué tal unos huevos con beicon y tortitas?), almorzar (hidratos a cascoporro), merendar (un cubo de pollo frito) o cenar (todo lo anterior, gracias).

6. ¡Hoy noche de peli y sofá!

¡Noche de peli y sofá! © Proporcionado por Zeleb.es ¡Noche de peli y sofá!

Lo típico que un viernes por la noche te quedas sin plan o que te apetece quedarte en casa disfrutando de buen cine en la mejor compañía. Tal vez, hasta vestido de gala (así es la vida).

Entonces, el take away te parecerá el mejor invento de la humanidad y tu mayor problema será que no podrás decidirte entre comida mexicana con bien de salsas, bocatas kilométricos con patatas fritas o, por qué no, una degustación de varios tipos de pizza (familiares, que sois dos).

7. En pleno SPM

En pleno SPM © Proporcionado por Zeleb.es En pleno SPM

Las hormonas es lo que tienen. Que lo mismo quieres, amas y adoras a todo el mundo de repente, que te vuelves una aterradora criatura a cuyo lado Cruella de Vil parece maja. Y soportar tanta montaña rusa emocional no es nada fácil (ni para ti, ni para los que te rodean).

Pero no pasa nada: el Síndrome Premenstual lo justifica todo. Justifica también las hamburguesas, los gofres, las pizzas, los helados, los noodles y todo lo que se te ocurra que tenga un alto contenido en calorías y mucha, pero que mucha grasa.

8. Con la bajona del festival

Al volver de un festival © Proporcionado por Zeleb.es Al volver de un festival

Han sido los mejores días de tu vida (vale, igual estás exagerando un poco pero, jo, qué bien te lo has pasado). Amigos, conciertos, playa, felicidad. Hace unas horas, lo tenías todo para sonreír. Y ahora... ahora lo único que tienes es una mochila llena de ropa sucia, un montón de fotos, además no publicables, en el móvil y el bonito recuerdo de otro inolvidable festival de música que ya nunca volverá.

Sentimos comunicarte que ese nudo que sientes en la boca del estómago no se va a deshacer con una simple ensaladita. ¿Te sirve de consuelo? ¿Sí, verdad?

9. Cuando tus amigas te dejan tirada

Cuando tus amigas te dejan tirada © Proporcionado por Zeleb.es Cuando tus amigas te dejan tirada

Todo apuntaba a que esta noche iba a ser LA NOCHE. Pero, media hora antes de salir, cuando ya incluso te habías peinado, maquillado y escogido un look arrebatador (después de probarte otros cien), tus amigas cancelan de la manera más vil y traidora vuestra prometedora girl night.

¿Qué vas a hacer ahora? Por supuesto, quitarte los tacones y buscarte otras amigas. Las acabas de conocer en el 24 horas de abajo de casa pero, la palomitas de maíz, la tableta de chocolate y las patatas fritas que acabas de ir a comprar desesperadamente nunca te abandonarán; por eso las quieres tanto. Ains. BFF.

10. Cuando te da el insomnio

En pleno insomnio © Proporcionado por Zeleb.es En pleno insomnio

Algo te preocupa, te inquieta o te perturba. Y no puedes dormir. Lo has intentado todo: desde contar ovejas de Snapchat, a meditar a oscuras, levantarte a beber agua o mirar una y otra vez la última hora de conexión de la persona que te gusta (¿en serio estaba en línea hace diez minutos cuando son las tres de la mañana?).

Ante esta dramática situación, solo te queda asumir que el único modo de conciliar el sueño es pegarte un atracón épico. La noche es joven: dale azúcar.

Fotos: Gtres e Instagram 

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