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A Sara Carbonero ya no le salen las cuentas

Vanitatis Vanitatis 16/11/2016 A.S.

Un inesperado beso la hizo famosa internacionalmente. Y ella supo transformarlo en riqueza. El 11 de julio de 2010 Sara Carbonero creó una empresa con sede en su Corral de Almaguer natal, de la que es administradora única, para gestionar sus abultados activos publicitarios. Y le puso, a la empresa toledana, el más que significativo nombre de Recuerdos de Sudáfrica SL.  

La mujer de Iker Casillas vivió su momento álgido tras el beso que el ahora padre de sus dos hijos le dio en el Mundial de Sudáfrica. Sara enseguida se convirtió en uno de los reclamos más cotizados del momento. Solo un año después del mediático ósculo, en 2011, facturó 898.000 euros, obteniendo un beneficio de 528.358 euros. Afianzó su puesto en Telecinco (Mediaset) y fichó por ‘El programa de Ana Rosa', el diario 'Marca' e inauguró un blog en la revista 'Elle', además de comenzar a protagonizar diversos anuncios publicitarios. 

También se convirtió en la embajadora e imagen de varias marcas comerciales. Entre algunos contratos que firmó la entonces novia del portero del Real Madrid ese año se encuentran el de Pantene, por unos 120.000 euros, que finalizó en diciembre de 2012; el de Premium Calcio por cerca de 12.000 euros o el de Ford Focus por alrededor de 18.000 euros, al margen de su presencia en algunos actos públicos donde su aparición era especialmente esperada entre los medios. También acudió a la presentación de un nuevo establecimiento de la marca deportiva Puma por la que se embolsó un total de 12.000 euros. Todo lo que tocaba lo convertía en oro. Ella era noticia por sí misma. Daba lo mismo lo que dijera o hiciese. Sara Carbonero se vendía sola.

De más de 500.000 euros a no llegar a 30.000

Hoy todo ha cambiado. Su apariciones en los medios (como noticia) se han reducido considerablemente. Sus convocatorias ya no seducen a los medios como antaño y no congrega la cantidad de periodistas que conseguía reunir en aquella época. A esto se suma que sus dos sociedades, la mencionada Recuerdos de Sudáfrica SL y la recientemente creada Slow Love SL, no reportan lo que a ella le gustaría. La empresa que era la gallina de los huevos de oro ha bajado notablemente sus cifras. En sus cuentas de facturación de 2015 presentadas al Registro Mercantil arrojan 254.844,52 €, pero los resultados del balance apenas llegan a 30.000 euros (29.114,35). Nada que ver con los 528.358 euros de 2011. 

Las socias y presentadoras Inma Jiménez y Sara Carbonero (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Las socias y presentadoras Inma Jiménez y Sara Carbonero (Gtres)

La empresa mostoleña Slow Love SL, de la que es administradora solidaria junto con la también presentadora televisiva Isabel Jiménez, y que gestiona la empresa 'online' de complementos de las dos bellas periodistas no está dando los frutos esperados. La entidad no ha logrado poner sus números en positivo en 2015 y eso que tiene un buen balance de ventas con 312.600,89 euros.

Pero después de hacer números, pagar impuestos y a los empleados de la entidad el resultado es negativo, de -19.811,39 euros. Una cifra que no refleja el furor que siguen haciendo sus estilismos, que junto con los de Paula Echevarría, la otra 'it girl' patria (sí, solo hay dos), arrasan en la tienda en cuanto ellas se los enfundan. Eso sí, Carbonero ha manifestado que con Slow Love pretende ir "despacio pero segura". 

La familia por encima de los negocios

Carbonero dejó los informativos de Telecinco para acompañar a Iker a Oporto (Portugal). Allí está volcada en la crianza de sus dos hijos. La distancia y su no continuación en el programa 'Quiero ser' (el 'reality' de 'influencers' de 'Divinity') no ayuda a que las marcas se acuerden de ella. En tiempos de 'share' siempre hay que dejarse ver. Carbonero no ha roto su contrato con Mediaset, pero su clara prioridad es su familia y mira con lupa sus ausencias de casa. 

Ella ya lo dejó muy claro a Vanitatis: "Tengo una buenísima relación con la cadena. El problema es que con los cambios que se hicieron mi vida familiar no se ajustaba a la mecánica del programa. La nueva temporada tenía otras exigencias de grabación, otro 'planning'. Las galas del domingo desaparecieron y ahora son todo pruebas semanales. Tendría que haber vivido en Madrid para poder seguir en 'Quiero ser'. Buscamos maneras de ajustar y vimos que no iba a quedar bien".

No obstante, Sara sigue disfrutando de un caché elevado por evento (unos 20.000 euros), similar al de otra mujer de futbolista: Pilar Rubio. Y continúa colaborando con distintas marcas arropada por su legión de fans en Instagram, donde supera el millón. Aquí sí le salen los números. 

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