Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Abdicación a la vista en Japón: la depresiva e incomprendida Masako será emperatriz

Vanitatis Vanitatis 14/07/2016 Núria Tiburcio

Huele a abdicación en Japón. Este lunes el emperador Akihito se ha comunicado con su pueblo a través de la televisión para explicar los motivos por los que desea dejar el cargo a favor de su hijo, el príncipe Naruhito, actual heredero. Aunque de momento no hay una fecha establecida para ese acontecimiento histórico, fuentes cercanas a la casa imperial aseguran que será dentro de uno o dos años. A sus 82 años y con una salud un tanto delicada, Akihito habría tomado esta determinación en consenso con su esposa, la emperatriz Michiko, con quien lleva casado ya 59 años. Con esta decisión, Akihito se suma a la lista de soberanos que renuncian a su título en favor de sus hijos para dar paso a las nuevas generaciones. Beatriz de Holanda fue en 2013 la encargada de abrir la veda y a ella se han sumado Alberto de los belgas, Juan Carlos de España y ahora el emperador nipón.

Galería: quién es quién en la familia imperial de Japón © Proporcionado por Vanitatis Galería: quién es quién en la familia imperial de Japón

Cuando se produzca la abdicación de Akihito y Michiko, Naruhito y su esposa, Masako, se convertirán en emperadores de Japón. Este será un nuevo y difícil reto para la princesa, quien sufre una fuerte depresión desde hace ya más de una década. Esa enfermedad mental le ha traído muchos problemas y le ha provocado tener que mantenerse totalmente alejada de la agenda oficial. Durante años, Masako no ha presidido ningún acto o compromiso institucional y tan solo ha abandonado Japón en una ocasión para asistir a la investidura de Guillermo Alejandro y Máxima como reyes de Holanda. La princesa nipona mantiene una buenísima relación con la reina argentina y quería estar presente en ese momento tan importante de su vida. Sin embargo, una vez allí Masako no se vio con fuerzas para asistir a la cena ofrecida en honor a la otrora reina Beatriz y tan solo estuvo presente en la ceremonia de investidura.

Masako y Naruhito en la investidura de los reyes de Holanda (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Masako y Naruhito en la investidura de los reyes de Holanda (Gtres)

Su nueva etapa como emperatriz le supondrá a Masako muchas más responsabilidades. Si siguiera los pasos de su suegra, debería contar con una agenda bastante significativa y participar en numerosas iniciativas. Sin embargo, es muy posible que su enfermedad se lo impida, así que será Naruhito el que, como ha hecho hasta ahora, cargue también con la agenda de su mujer. El príncipe heredero siempre se ha mostrado muy comprensivo con su esposa y jamás se ha quejado de su situación. Al contrario, en los pocos actos a los que asiste Masako se puede ver que se desvive por ella y que intenta que esté lo más cómoda posible. La actitud tan servicial de Naruhito se debe, aparte del gran amor que le tiene a su esposa, a que se siente un poco culpable de la enfermedad de su mujer.

Cuando Naruhito se casó con Masako Owada en 1993, ella era una joven moderna y con una vida de lo más normal. Hija del exviceministro de Asuntos Exteriores de Japón, la princesa había estudiado Ciencias Económicas en Harvard, Derecho en la Universidad de Tokio y un posgrado en Oxford de Relaciones Internacionales. Este excelente currículum le valió para estar presente en la lista de posibles 'mujeres casaderas' del heredero. Sin apenas conocerla, él la eligió. Aunque según ha confesado el propio príncipe nada más verla se enamoró, Masako no tuvo opción y se vio con la obligación de casarse con el primogénito del emperador. Sus primeros años de matrimonio fueron felices. Él la quería y la mimaba mucho y ella se dejaba querer.

La boda de Naruhito y Masako © Proporcionado por Vanitatis La boda de Naruhito y Masako

Sin embargo, en el momento de dar un heredero empezaron los problemas. Masako no se quedaba embarazada de forma natural, así que decidieron recurrir a varios tratamientos de fertilidad. Tras un aborto y mucho sufrimiento, la princesa logró quedarse embarazada en 2001, pero el nacimiento de una niña, la princesa Aiko, no convenció a la rígida corte nipona. Necesitaban a un heredero, pues está totalmente prohibido que una mujer acceda al trono, y las presiones hacia Masako empezaron a hacerse cada vez más fuertes. Incluso los emperadores se pusieron en contra de su nuera a quien veían incapaz de procrear. 

Mientras la situación de Naruhito y Masako se complicaba cada vez más, su hermano Fumihito y su esposa, Kiko, quienes ya tenían dos hijas con edades bastante altas, Mako y Kako, decidían ponerse 'manos a las obra' para poder conceder ellos un heredero al reino del sol naciente. Y así fue. El 6 de septiembre de 2006 vino al mundo el príncipe Hisahito, quien en la actualidad ocupa el tercer puesto en la línea de sucesión al trono del Crisantemo y está llamado a convertirse en emperador algún día si las leyes no cambian en favor de su prima Aiko.

Pincha aquí para saber todo sobre el árbol genealógico de la familia imperial © Proporcionado por Vanitatis Pincha aquí para saber todo sobre el árbol genealógico de la familia imperial

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas la actualidad de nuestros famosos. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon