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Aspen y Gstaad, duelo de lujo invernal por acoger a los grandes vips del planeta

Vanitatis Vanitatis 02/01/2016 Andrés Guerra

Si tiene algún amigo muy pijo que vuelve en enero presumiendo de todo lo que ha esquiado en Aspen o en Gstaad y de con quién se ha cruzado en sus pistas, desconfíe. No porque le esté mintiendo, quizá su amigo dispone de una American Express Centurion, de las que solo existen 17.000 en todo el mundo, y ha navegado en el yate de Amancio Ortega. Pero lo más probable, atendiendo a los precios que se manejan en las cúspides mundiales del vacacioneo invernal, es que haya pasado por allí dejando la misma huella que quien mira un escaparate de Rodeo Drive o Via Condotti y se esté quedando con usted.

Antonio Banderas en las pistas de Aspen (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Antonio Banderas en las pistas de Aspen (Gtres)

Aspen organizó en 1950 la primera competición mundial de esquí celebrada en EEUU y comenzó a gestarse como el rincón preferido de la élite norteamericana desde los dorados años de JFK, que construyó aquí un refugio familiar. El propio Elvis se dejó ver también por el Denver Hotel a mediados de los 70. Aspen se trata del destino turístico invernal de América con tantas boutiques de lujo como Nueva York, Londres o París y, según Forbes, en 2013 se encaramó al puesto 11 de entre los 22.000 códigos postales más caros de EEUU. Los más ricos de entre esta escogida élite llegan en avión privado (el vuelo ida y vuelta desde Los Ángeles en un jet Gulfstream G450 cuesta unos 64.000 dólares) y entre sus clientes (o propietarios) es más fácil encontrar a quienes tienen o han tenido allí una propiedad.

Mariah Carey en las pistas de Aspen (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Mariah Carey en las pistas de Aspen (Gtres)

Son vecinos frecuentes del adorable Aspen, apenas 7.000 almas, y su vecina Snowmass algunos de los más señalados nombres propios de la industria del cine y el espectáculo, tales como Jack Nicholson, Antonio Banderas –hoy, la casa familiar, es propiedad de Melanie Griffith, Kevin Costner, Will Smith, Kurt Russell y Goldie Hawn, Lance Armstrong, Michael Douglas, Mariah Carey (que suele actuar allí en fin de año) y los productores discográficos David Geffen y Tommy Mottola. Pero también relevantes empresarios de la talla de Lewis Sanders, presidente de Sanders Capital, gestora con 17.000 millones de dólares de activos; los señores Brezos, padres del fundador de Amazon o la familia de Michael Dell, CEO de Dell Inc, uno de los mayores vendedores de ordenadores del mundo.

Aunque a finales de año podemos ver a Paris Hilton deslizarse por alguna de las cuatro estaciones de Aspen Snowmass (Aspen Mountain, Aspen Highlands, Buttermilk y Snowmass ofrecen casi 500 km de pistas) almorzando en Ricard Brasserie & Liquor Bar, el punto álgido de Aspen es el certamen de deporte extremo X Games, que organiza la cadena ESPN la última semana de enero. Entretanto, puede usted tomar clases con los mejores instructores de snowboard del mundo, las que ofrece la Aspen Skiing Company, a razón de 600 dólares medio día, o relajarse en el Remède Spa del hotel Saint Regis: un paquete de masaje, almuerzo y acceso a todas las instalaciones por 700 dólares.

En Europa, Gstaad se disputa con Verbier, ambas localizaciones en Suiza, el título de epítome de ‘lo más’ en invierno. Si bien Verbier comienza a ser escogido por Federico de Dinamarca, Andrés de Inglaterra y la familia real belga, aún le quedan unas cuantas décadas marcando una muesca por cada visitante ilustre para competir de igual a igual con Gstaad. Efectivamente, en invierno ninguna localidad europea puede presumir de recordar la presencia de Audrey Hepburn, Claudia Cardinale, Julie Andrews, Liz Taylor, Grace Kelly y Rainiero de Mónaco, Clark Gable, Cary Grant y Rock Hudson. El presidente eterno, John F. Kennedy, visitó tanto Gstaad como Aspen. En los últimos años, es la estación preferida de los hermanos Casiraghi, Bernie Eccleston y sus hijas, Norman Foster y su esposa, Elena Ochoa, las hermanas Missoni, Carey Mulligan, Uma Thurman, Nicolás de Grecia y Marta Gayá, amiga entrañable versión mallorquina.

Carlota Casiraghi y Gad Elmaleh en Gstaad (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Carlota Casiraghi y Gad Elmaleh en Gstaad (Gtres)

En Gstaad viven de modo permanente el mismo número de personas (ciento arriba o abajo) que en Aspen pero ofrece la mitad de kilómetros de nieve en pista, unos 250 km. A cambio, dispone de un glaciar esquiable. Naturalmente, Gstaad, que es una minúscula y carísima ciudad en el país más caro de Europa, presume –como Aspen– de una calle en la que encontrar casi la misma concentración de lujo que en la mítica Quinta Avenida de Manhattan: se llama Promenade y es el bulevar del lujo más apretado de Suiza. No solo nos referimos a las clásicas boutiques de Gucci o Louis Vuitton sino que comprar una botella de vino por menos de 200 francos suizos (185 euros) es prácticamente imposible. Si se dejan caer por allí, preparen su mejor tarjeta de crédito. El après ski más selecto para estar de miranda –esto es, ver y dejarse ver– es el de Rialto. Como restaurante, quédense con Eggli y como pub para tomar un escocés, Eagle Ski Club. Viene a sumarse a los hoteles Palace, Grand Bellevue y Grand Park uno más nuevo y flamante, The Alpina. Les advertimos: Andrea Casiraghi y Tatiana Santodomingo, que se casaron en Gstaad, pagaron por su noche de bodas en él 19.000 euros y en general, no encontrará nada por menos de 700 euros la noche. Con precios tan obscenos, les recomendamos observar su extraordinaria web como quien mira un especial de Nochevieja.

Macarena Gómez en Gstaad (Gtres) © Proporcionado por Vanitatis Macarena Gómez en Gstaad (Gtres)

En Gstaad son imprescindibles dos fiestas de fin de año: la que Ana Botín y Guillermo Morenés –hoy la batuta la llevan sus tres hijos– ofrecen en el Yatch Club a invitados como los Abelló, Cortina, Prado, Aristraín, March y Rodés y la que organiza en su casa el modista Valentino Garavani, mucho más exclusiva: no llegan a 20 personas por los 200 que reúne la jefa del Santander, si bien hay menos dinero a la mesa aunque más belleza y alta costura: Natalia Vodianova, Anne Hathaway, Madonna, Naty Abascal y los hermanos Rafa y Luis Medina han estado en chez Valentino. Finalmente, existe una más multitudinaria –si se nos permite usar ese término en una estación alpina de semejante nivel– que es la ofrecida por el hotel Gstaad Palace. No serán pocos quienes se queden a presenciar el festival internacional de globos aerostáticos en Châteux-d'Oex, apenas a 15 km.

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