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boda el assir

Vanitatis Vanitatis 18/07/2016 Paloma Barrientos

Alia María El Assir Fernández Longoria y Hugo Linares Espinós ya son marido y mujer. La boda, celebrada en Gstaad (Suiza), ha durado tres días y ha tenido una amplia representación española. Volaron desde Madrid al aeropuerto de Zúrich Simoneta Gómez Acebo, Ana y Alonso Aznar, Alejandro Agag, Alfonso Cortina, Miriam Lapique y sus hijos, Mariola Orellana y su hija Marina, Lucía Domínguez Vega-Penichet, Ana Boyer y Tamara Falcó y María Suelves entre otros muchos amigos y familiares de los Fernández Longoria y Linares. 

Alia y Hugo en una imagen de sus redes sociales © Proporcionado por Vanitatis Alia y Hugo en una imagen de sus redes sociales

La familia libanesa de la novia desperdigada por medio mundo llegó en sus aviones privados. Uno de ello fletados desde Londres El Rey emérito estaba invitado dada la buenísima relación que mantiene con el padre de Alia, el empresario libanés Abdul Rahman El Assir, pero finalmente declinó asistir. Según parece, esa ausencia no prevista se debió a los numerosos invitados nacionales que en cualquier momento podían colgar una imagen suya en las redes. Para que no hubiera tentaciones Don Juan Carlos prefirió quedarse en España y, aunque no hay constancia gráfica por ahora, este fin de semana se le situaba en Barcelona donde tiene buenos y sigilosos amigos.   

Como adelantó Vanitatis, las celebraciones comenzaron el viernes. Los invitados más pudientes que no son propietarios de chalet o apartamentos en la ciudad se alojaron en el hotel Palace, en el Grand Bellevue. El resto se dividió en establecimientos menos lujosos donde la noche no bajaba de los doscientos euros. Según comentaba un invitado con un presupuesto mensual ajustado "esta boda sale por un pico entre el regalo, el billete de avión, la estancia y los gastos de bolsillo, pero ha merecido la pena porque ha resultado preciosa’.

Efectivamente, el padre de la novia no ha reparado en gastos. El mismo viernes, una vez que invitados y familiares descansaron, se trasladaron a un club privado en la montaña. El 'dress code' era lucir trajes de tirolés. El último tramo se hizo en telecabinas y algunos de los testigos presenciales aseguran que que parecía el rodaje de una película de James Bond. Al día siguient tuvieron e mañana libre para pasear y hacer compras como hicieron Sara Verdasco y su amiga Lucía Domínguez Vega-Penichet, prima del marido de Alejandra Conde. 

Unas amigas de Alia vestidas de tirolesas (Instagram) © Proporcionado por Vanitatis Unas amigas de Alia vestidas de tirolesas (Instagram)

A media tarde se trasladaron al lugar de la ceremonia religiosa. La novia apareció radiante del brazo de su padre con un impresionante diseño de Lorenzo Caprile con cuerpo de guipur, gran falda con volumen de organza y dos metros de cola. Se completaba con un velo antiguo de encaje. Caprile tamibén fue el encargado del vestido de la madre de la novia sus hermanas, Veva y Cristina. Los invitados y familiares no españoles se quedaron maravillados con la puesta en escena de la misa y con el coro rociero que puso el broche de oro con la Salve. 

Una vez convertidos en marido y mujer, el matrimonio y sus invitados se trasladaron a una pradera con vistas a las montañas donde se había instalado una espectacular carpa de cristal que según iban pasando las horas dejaba al descubierto una noche llena de estrella. El encargado de montar esa carpa fue el mismo que lo hizo en la boda de Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo en enero de 2012. La decoración floral y la iluminación fue uno de los puntos fuertes tanto dentro de la sala como del exterior. El guiño de la fiesta y la sorpresa fue el recibimiento.

Ana Boyer, Sara Verdasco y Lucía Domínguez (Instagram) © Proporcionado por Vanitatis Ana Boyer, Sara Verdasco y Lucía Domínguez (Instagram)

Colocadas estratégicamente se podían ver vacas muy limpias que parecían decorativas junto a otras que solo eran un juego de bombillas simulando pequeños ternero. El menú que se sirvió estaba compuesto por ensalada de remolacha, risotto y solomillo. De poste se sirvió un tiramisú, aunque posteriormente se habilitó una zona de postres tipo buffet. Como guinda una gran orquesta animó a los cerca de cuatrocientos invitados. Al día siguiente, se celebró un brunch en el Hotela Palace y vuelta a casa.

Tres hijos muy estudiosos

Los otros dos hijos del magnate Assir, Khali (novia de Anthony Souza, sobrino postizo del modisto Valentino) y Adil (pareja de Mencía Fitz James Stuart Sartorious) figuran en la lista de solteros de oro que cada año hace la revista 'Vanity Fair' (edición norteamericana). Alia estudió como sus hermanos en la American School of Madrid, después ICADE en la Universidad Pontificia y en Suiza, donde los padres mantenían el cuartel general hasta que llegó el divorcio. También tenían casa abierta en Puerta de Hierro, Sotogrande y Mustique. Los hijos han salido estudiosos y responsables y con un perfil muy alejado al tipo Paris Hilton. Dicen que en esto tuvo mucho que ver la madre, María Fernández Longoria, educada en una familia de diplomáticos donde se valoraba el esfuerzo y el estudio.

Khali El Assir, hermana de la novia © Proporcionado por Vanitatis Khali El Assir, hermana de la novia

María Fernández Longoria conoció a su ahora exmarido cuando trabajaba en una de sus empresa, Alkantara S.A, y él estaba casado con Samira, de la que se divorció para casarse con ella en la catedral de Notre Dame, en París. El matrimonio ha durado 28 años. Elegante y discreta, eligió un perfil bajo alejada de los escándalos que han rodeado la vida comercial de su marido.

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