Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Cómo distinguir la tristeza en los adolescentes

¡Hola! ¡Hola! 11/11/2016 hola
http://www.hola.com/imagenes/ninos/2016111189625/adolescentes-porque-estan-tristes/0-402-785/ninos-tristeza-01-c.jpg © Proporcionado por Hola http://www.hola.com/imagenes/ninos/2016111189625/adolescentes-porque-estan-tristes/0-402-785/ninos-tristeza-01-c.jpg

La adolescencia es una etapa de cambios: se cambia por dentro y por fuera con un ritmo que a los padres a veces les cuesta seguir o incluso comprender. Muchos teens y tweenspasan de la alegría a la tristeza o el enfado en cuestión de horas, y es difícil seguirles el ritmo precisamente porque los cambios que provocan estos vaivenes van acompañados de otros: los niños a esta edad cambian por fuera, a menudo por el cóctel de hormonas que acompaña esta etapa del crecimiento, por dentro, al convertirse poco a poco en personas que transicionan a adultos, a nivel emocional y psicológico, cambian de contexto social y también sus circunstancias personales.

VER GALERÍA

Todos estos procesos van íntimamente ligados a las diferentes emociones que puede presentar un adolescente en un determinado momento. Entre ellas, y una de las que más preocupa a los padres, es la tristeza: sin saber el porqué de esta emoción negativa, es difícil comprender si el estadio por el que pasa un adolescente es permanente o pasajero, la gravedad de sus emociones, o si estamos ante un trastorno más complejo como la depresión, que suele ir acompañada de otros síntomas como la incapacidad para disfrutar de las cosas, y que requiere de diagnóstico y tratatmiento por parte de un especialista.

"La adolescencia es una etapa importante en nuestras vidas, sobre todo por los grandes cambios que sufrimos en ella", explica Nano López,coach especializado en la etapa de la pre-adolescencia y la adolescencia y fundador de INside You. "En esta etapa se enfrentan lo físico y lo psicológico: las personas tenemos una capacidad enorme de adaptación y, sin darnos cuenta, nos vamos acostumbrando a reconocernos día a día, por lo que los cambios físicos no nos afectan de forma plenamente consciente. El cambio más importante suele ser el del desarrollo moral y psicológico, y en la relación con los demás".

En esta etapa comienza a cambiar la manera en que los adolescentes razonan las cosas, y cómo se enfrentan a sus problemas de forma individual, separándose de los padres. "En la adolescencia comienzan a aparecer los pensamientos lógicos, acompañados de una tendencia a despreciar los pensamientos imaginativos de la infancia", exlica Nano. "Se inician también en el interés por las habilidades de la propia vida. Muchas veces, aspectos como la autoestima o la automotivación no están bien estructurados en su mente, y eso puede llevarles a atravesar episodios de tristeza al no saber marcarse objetivos".

No todos los adolescentes pasan por etapas de tristeza, pero sí de cambios y de tener que enfrentarse a sus propios miedos. "Salir de su zona de confort les asusta, como a los adultos, y eso puede hacerles entrar en un estado de confusión. La adolescencia es una etapa en la que observar, analizar e incluso comparar se convierte en habitual; es una etapa del aprendizaje y adaptación".

Es en este punto donde los padres deben prestar mayor atención, en lugar de esperar a que esos sentimientos 'se pasen' y desaparezcan. "Hay que saber diferenciar entre un estado de dolor, que puede ser normal si, por ejemplo, sufren alguna situación como el desamor, y un estado de sufrimiento o depresión". Aunque no podamos evitar el dolor en ninguna etapa de la vida, el sufrimiento asociado al mismo forma parte de la historia mental que registramos de ese momento. También hay que saber distinguir entre emoción y estado de ánimo. "La emoción es un estado puntual, causado por un acontecimiento inmediato. El estado de ánimo puede tener su origen en un acontecimiento puntual, pero también en cómo nosotros nos enfrentamos a las cosas y en nuestra forma de verlas".

DISTINGUIR ENTRE SENTIMIENTOS Y EMOCIONES

Uno de los aspectos más difíciles a la hora de lidiar con la tristeza en un adolescente es catalogar correctamente sus emociones, porque suelen manifestar una red de sentimientos, emociones y estados de ánimo muy compleja que tiende a verse como un todo: por ejemplo si se solapan la frustración, la apatía y el enfado además de la tristeza. Habitualmente, explica Nano, como adultos tendemos a confundir emociones y sentimientos. "Las emociones son biológicas y dependen muchas veces de nuestro estado mental. Son espontáneas e inconscientes y de corta duración. Los sentimientos provienen de los estados afectivos. Pueden ser de corto o largo plazo, aunque generalmente suelen mantenerse en el tiempo. Hay sentimientos como el amor que normalmente catalogamos como positivo, aunque muchas veces pueden ir asociados a sentimientos de dolor, como puedan ser los celos. Por lo tanto, podemos conectar entre sí toda una serie de emociones que pueden provocar sentimientos negativos".

Si se reprimen estas emociones, o no ayudamos a los adolescentes a procesarlas, este cóctel puede acabar derivando en un problema emocional más grave. "Lo mejor en estos casos es intentar comunicarnos con ellos y poner en práctica un proceso de escucha empática. El hecho de querer entenderlos no significa que tengamos que estar de acuerdo con ello, sino que intentamos comprender lo que sienten".

¿CÓMO PODEMOS AYUDARLES?

En primer lugar, puntualiza, como padres debemos intentar observar sin evaluar ni emitir juicios sobre su comportamiento, intentando analizar los hechos de una forma objetiva. "Lo que para ellos es un problema no significa que lo tenga que ser para nosotros. Sin embargo, detrás de esa visión hay un juicio de valor: escuchar con empatía implica no caer en la necesidad de dar consejo e imponer lo que nosotros consideramos adecuado sin tener en cuenta su propia forma de sentir".

Una vez dado este paso, hay que tener en cuenta sus sentimientos y tratar de identificarlos. "Por ejemplo, cuando dicen 'me siento incapaz de aprobar esta asignatura' es importante anotar que "incapaz" no es un sentimiento, sino un grado de capacidad a la hora de hacer o resolver algo. Detrás de un sentimiento negativo siempre hay una necesidad no cubierta". Cuando intentamos ayudar a un adolescente que presenta emociones negativas, hay que procurar él o ella asuma su papel y se haga protagonista de su propia visión. "Si ellos descubren qué necesidad no tienen cubierta, siempre podemos ayudarles a que traten de cubrirla. Y por supuesto ofrecerles nuestra ayuda para que manifiesten lo que necesitan desde la confianza y el apoyo".

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ¡Hola!

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon