Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Cómo perder el miedo al primer baño del bebé

¡Hola! ¡Hola! 04/03/2016 hola
© Proporcionado por Hola

Cuando nos llevamos a los bebés a casa, es cuando comienzan de verdad los primeros miedos y las preguntas sobre cómo nos enfrentaremos a esta nueva etapa. "Las mamás que acaban de dar a luz no piensan tanto en qué va a suceder cuando se vayan a casa, sino que se preocupan por la inmediatez clínica", nos explicaba Diana Vales, matrona e investigadora en políticas públicas de salud, al preguntarle cómo son exactamente las 24 horas después del parto para la mamá. "El resto de dudas, como por ejemplo el cuidado del ombligo, cómo se cambia un pañal o cómo bañar al bebé, suelen llegar a partir del tercer día".

VER GALERÍA

Los cambios en el cuerpo que se producen en esos primeros días van acompañados de cambios en las emociones, que tienen mucho que ver con las hormonas que comienzan a liberarse inmediatamente después del parto, y que anulan a las de la gestación. De ahí que puedan establecerse varios cortes en el seguimiento de la mamá después de dar a luz, relacionadas tanto con su estado físico como emocional: a las seis o siete horas (la ventana de tiempo que suele marcar las altas hospitalarias exprés), a las 24 y 48 horas, y más tarde también a los quince y a los cuarenta días.

Cuando por fin nos vamos a casa, ya sea mediante parto ambulatorio o tras dos o tres días de estancia en el hospital, es cuando comienzan a surgir los miedos que no están tan relacionados con la salud y el estado del bebé, como con su cuidado. Un ejemplo claro: la hora del baño, un momento que puede producir gran ansiedad en los papás y mamás 'principiantes'. ¿Cuántas veces a la semana hay que bañarle? ¿Es necesario hacerlo a diario? ¿Qué temperatura tiene que tener el agua?

La técnica varía dependiendo de dónde miremos o del especialista. Por ejemplo, según la Academia Americana de Pediatría, en el primer año no sería necesario bañar al bebé más de tres veces por semana si se tiene cuidado cada vez que cambiamos el pañal, especialmente teniendo en cuenta que la piel de los bebés es mucho más fina y sensible que la de niños más mayores. Es más: en las dos primeras semanas, antes de que se desprenda el cordón umbilical, sería conveniente bañar a los bebés solamente con una esponja o toalla húmeda. Este método, sin embargo puede variar en las recomendaciones de un pediatra a otro o de una matrona a otra, dando lugar a confusiones entre los nuevos papás. Incluso el mismo mercado de puericultura puede convertirse en un mundo lleno de posibilidades: la manera en que bañemos al bebé cambiará dependiendo de si tenemos bañera en casa o plato de ducha, de si usamos una bañera ergonómica, o incluso en una en forma de cubo, que permite al bebé adoptar la posición fetal.

"Si tienes madre, hermanas o primas... lo primero que haces en casa cuando tienes estas dudas es reclutar a mujeres que hayan tenido experiencia previa con la crianza. Si no dispones de esta red, contactas con la matrona", explica Maite Navarro, matrona en el hospital Sanitas La Zarzuela. "Las matronas a veces estamos disponibles para las pacientes en el momento en que lo necesiten, en casa o por teléfono, pero generalmente no es así; a menos que la madre vaya en horario de atención primaria: entonces sí le resolverán todas las dudas que tenga sobre la dermatitis o la hora del baño".

La figura de la matrona, explica Maite Navarro, está infravalorada en su papel, que no se queda solamente dentro de la sala de partos, sino que comienza mucho antes, en las clases de edcuación maternal, y puede prolongarse varias semanas después. "Lo que se hace en cada clase es decisión de la matrona que la imparta, así que puede explicarse el baño del bebé o no, aunque algo así suele introducirse con bastante frecuencia". Sobre todo teniendo en cuenta que este tipo de dudas, si no tenemos asistencia domiciliaria en casa ni una red de mamás a la que consultar, es muy difícil resolverlas por teléfono. "Ló óptimo es ir a la casa y bañarlo juntas. El único método para aprender a hacerlo es la práctica, las instrucciones no valen".

Algo en lo que coinciden muchas matronas a la hora de hablar sobre la atención a las madres y padres primerizos es que el apoyo emocional es casi tan importante o más como los consejos de cuidado del bebé. "Bañar al bebé no es un problema. Un problema es que tenga una enfermedad. Pero un baño es algo que se se soluciona en diez minutos", explica Maite. A pesar de todo, muchas veces nos ahogamos casi literalmente en un vaso de agua cuando tenemos que superar esa larga lista de 'primeras veces' a la que nos enfrentamos cuando el bebé llega a casa. "La mujer tiene que tener claro que el instinto y sentido común le llevarán siempre a buen puerto. El problema de la cultura del miedo en la que vivimos hoy es que muchas madres son hijas únicas, no tienen hermanos y a veces no tienen primos. Si con 40 años el primer recién nacido que coges en brazos es el tuyo, eso es un drama". Hoy en día, además, no existe una cultura de crianza tan extendida como la que existía antes. "Los niños están súper protegidos y se les recluye para cambiarles, para darles de comer... Los demás no ven cómo lo haces y tampoco pueden aprender de ello".

Esto, explica Maite, se puede extender a muchos otros aspectos de la crianza e incluso del embarazo y parto. "Si te dicen que puedes saltar un gran charco de dos formas, 'a pelo', o cogiéndote yo con una cuerda, jamás lo harías sin mí. Pero si no valoras que existe esa cuerda, saltarías perfectamente tú sola. En el momento que sabes esa cuerda existe, dejas de hacerlo". Por eso, explica, la labor de las matronas y el resto de personal sanitario que participa en el parto y la crianza del bebé es subir la autoestima de las madres, para que algo como la hora del baño no suponga una barrera mental añadida. "Es lo único que necesitan. Saber que si no lo hacen bien a la primera, no pasa nada".

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ¡Hola!

Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon